Nuevo cabezote para este blog
Preguntas al aire: ¿Mejoró, empeoró o quedó igual el nuevo cabezote de este amago de blog?


Preguntas al aire: ¿Mejoró, empeoró o quedó igual el nuevo cabezote de este amago de blog?
La ansiedad semejante a la que deben vivir los participantes en cualquiera de los realities que hoy se emiten por la televisión del mundo, imagino ha sido la constante todos estos días hasta hoy, que la Federación Nacional de Cafeteros anunció que hay ‘humo blanco’ en la elección del sucesor de Carlos Sánchez.
Sánchez, el campesino bonachón que recorrió el mundo durante 37 años promocionando la suavidad y otras condiciones organolépticas del café colombiano, hoy deja ese ‘papado’ dentro del mercadeo mundial al encarnar una de las marcas más reconocidas en el mundo y donde estuvo codo a codo con otras de similar renombre como el viejito ese de Quaker, el coronel de KFC, el tigre de Kellog’s, el camello de Camel o el payaso de McDonald’s.
Ahora, Carlos Castañeda, un hombre muy parecido, pero obviamente más joven (35 años) tendrá que visitar cientos de lugares en una carrera de por lo menos dos décadas para madurar su imagen y acostumbrar a los consumidores de todo el mundo. Una de las condiciones que más se tuvieron en cuenta es su relación con la familia por cuanto los consumidores internacionales relacionan el café con esta institución social. Por eso no será raro que, de vez en cuando, no solo veamos a Juan Valdez con la mula ‘Conchita’, sino con su esposa Dora Helena o alguno de sus tres hijos.
Preguntas al aire: ¿Cómo le parece el nuevo Juan Valdez? ¿Cree usted que se afectará la percepción que los consumidores tienen de la marca?
Ganó el sombrero vueltiao. El concurso/sondeo que organizó la revista Semana, Caracol Televisión, el Ministerio de Cultura y Colombia es Pasión, para despertar el sentido de pertenencia dio un resultado relativamente contundente: Dentro de los 394.606 colombianos que participaron, 75.580 se decidieron por esta prenda que han utilizado presidentes colombianos y extranjeros como Bill Clinton, pero sobre todo, ha sido utilizado por generaciones enteras sin retribuciones distintas a las de ‘escampar’ del sol inclemente en decenas de pueblos en Colombia.En mis minivacaciones por Santander tuve la oportunidad de ver televisión comunitaria, esa que está muy lejos de las lentejuelas y el glamour de los todopoderosos canales nacionales privados como Caracol y RCN; lejos de los regionales como Teleantioquia, Telecaribe y Telepacífico y más lejos aún de otros locales con pretensiones de grandes como CityTv. No, esta otra televisión se hace con las uñas, de la que fueron pioneros canales como TeleJericó (1988) en Antioquia, o TeleItsmina y TelePlatino en Chocó.
A primera vista dan risas los telones que ponen de fondo, ciertos encuadres, el sonido deficiente y las ‘divas’ de pueblo que sueñan con ser las próximas Silvia Corzo y María Lucía Fernández, entre otras. Sin embargo, lo que me entusiasmó es que siguen siendo, en su gran mayoría, fieles a sus propósitos iniciales.
Pero aún así es más importante que sena fieles a sus obligaicones como fiscales de la gestión pública. Pude ver parte de un debate muy interesante que transmitió el canal Paso Televisión (de Socorro) sobre la situación financiera del Hospital San Juan de Dios, de este municipio, que está a punto de ser cerrado por una administración deficiente de los recursos. El canal citó a los responsables, cuestionó con preguntas inteligentes y la ciudadanía local tuvo la oportunidad de conocer de cerca las posiciones de los protagonistas.
Ese tipo de acciones son muy importantes para que los habitantes sean ciudadanos no solo el día en que votan por un candidato, sino cuando ejercen presión sobre las actuaciones de los funcionarios. Y podrían ser muchos temas más. El noticiero Hora 20, de este mismo canal, tuvo el acierto, en una de las noches que vi su emisión, de hacer notas de color, otras sobre los talentos del pueblo, así como la sección deportiva habló del torneo local, y la sección editorial (”Blanco y Negro”) cerró con el problema de la ineficiente recolección de basuras.
Hoy, la de este canal, es una de las 40 experiencias sobrevivientes de cerca de 400 detectadas en el estudio de 1997, adelantado por Barón y Tenorio* Solo en Santander están Barrancabermeja (Enlace 10 y Paracolombia), Cimitarra (canal comunitario), Vélez (televisión comunitaria), Socorro (Paso Televisión), San Gil (Asoparsa) y Málaga (Telemálaga y Arcoma Televisión), de los que yo tenga conocimiento.
Finalmente, para destacar, vale la pena recordar que este tipo de televisión no cuenta con los poderosos músculos de mercadeo de los canales grandes ni los recursos financieros para producir con mejores equipos. Aún así, lo que importa es e lcontenido y cada medio de comunicación tiene que ser fiel a lo que necesita su audiencia, no solo a lo que ésta quiere. Esa apuesta es ‘menos sexy’, más gallarda y más compleja, y allí está su valor. “Escribe de tu calle y serás universal”, frase que se le acuña a León Tolstoi, adquiere aquí todo su valor.
La profesora Patricia Téllez, de la Universidad Javeriana, señala que quienes hacen esta televisión son “Verdaderos quijotes ubicados en los más apartados rincones del país, quienes con mayor o menor grado de organización o desorganización trabajan día a día por sacar adelante una utopía que se ha convertido para la mayoría en un proyecto de vida, al que le han apostado todo y por el que han tenido satisfacciones y desencantos…” (ver aquí su excelente ponencia).
Preguntas al aire: ¿Para usted es más relevante la televisión nacional que la local? ¿Estaría de acuerdo con la afirmación de que CityTv hace televisión local? ¿Usted ve o ha visto o vería televisión local y comunitaria?
También se puede ver:
‘Las 25 películas más escandalosas de la historia del Cine’ es otra de esas listas que tanto les fascina a los medios de comunicación faranduleros en Estados Unidos. Aunque debo decir que canales como E! están muy bien hechos; puede no gustarnos, pero tienen buena facura en su realización. Otro día haré un post sobre el periodismo de farándula, del que hay tantísimo qué decir.
Esta lista -que me encontré la semana pasada cuando fue publicada- fue elaborada por la revista Entertainment Week!, especializada en artistas, más que en cine, pero vale la pena verla. Mañana viajo a Santander a descansar unos días en los que combinaré deporte extremo, ocio, mundial de fútbol por televisión y buena comida típica… Veré si aguanto no acercarme a Internet. Por esta razón, el de hoy es un post que deja tarea: Husmear la lista, cotejar lo que han visto con lo que les falta por ver, conseguir esas películas, verlas y disfrutarlas o aborrecerlas. Me cuentan cómo les parece esta lista, en orden descendente.
25 ALADDIN (Ron Clements y John Musker, 1992). Alguien vio una supuesta caricatura del mundo musulmán.
24 CALIGULA (Tinto Brass, 1980). Si no estoy mal fue protagonizada por Malcolm McDowell (La Naranja Mecánica)
23 KIDS (Larry Clark, 1995). Adolescentes con sexo y drogas
22 HAZ LO CORRECTO (Spike Lee, 1989). Todavía me da pesar con le italiano ese al que le queman la pizzería sin tener culpa de nada.
21 BONNIE AND CLYDE (Arthur Penn, 1967). Uso de la violencia y de traumas sexuales como hasta entonces no se había visto en un producto de Hollywood, en este caso de Warner Bros. 
20 HOLOCAUSTO CANÍBAL (Ruggero Deodato, 1985). Impactante y pionera en las falsas snuff movies. ¿El productor? ‘Nuestro desagradable y pegajoso colombo-italiano Salvo Basile…
19 BAJOS INSTINTOS (Paul Verhoeven, 1992). El cruce de piernas más famoso de la historia.
18 YELLOW (Vilgot Sjöman, 1969)
17 FREAKS (Tod Browning, 1932). Uso de actores deformes para su particular circo.
16 UNITED 93 (Paul Greengrass, 2006). Para muchos, el 11-S todavía está muy reciente y la película no es oportuna.
15 EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD (Leni Riefenstahl, 1935). Una aterradora apología del nazismo.
14 THE WARRIORS (Walter Hill, 1979). Algunas pandillas se inspiraron en ella y la convirtieron en un ícono.
13 EL CÓDIGO DA VINCI (Ron Howard, 2006). El Opus Dei es una secta asesina y María Magdalena estuvo casada con Jesús. Y para completar, como que es muy mala. No he querido perder el tiempo en verla.
12 EL CAZADOR (Michael Cimino, 1978). La crudeza de Vietnam en la pantalla.
11 THE MESSAGE (Moustapha Akkad, 1977). Enfrentamiento con un sector del mundo musulmán.
10 BABY DOLL (Elia Kazan, 1956). Tema similar al de Lolita (la pederastia).
9 EL ÚLTIMO TANGO EN PARÍS (Bernardo Bertolucci, 1972). Marlon Brando sodomizando.
8 ASESINOS POR NATURALEZA (Oliver Stone, 1994). Violencia.
7 EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN (D.W. Griffith, 1915). Tuvo problemas por ‘glorificar’ al Ku Kus Klan.
6 LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (Martin Scorsese, 1988).Jesús peca con María Magdalena.
5 JFK (Oliver Stone, 1991). Kennedy fue asesinado en un golpe de Estado.
4 GARGANTA PROFUNDA (Gerard Damiano, 1972). La película más famosa de todos los tiempos en la industria XXX. Coincidió con la otra garganta profunda, la del Watergate de Nixon.
3 FAHRENHEIT 9/11 (Michael Moore, 2004). Se le reconoce como algo maniquea, pero necesaria para hcer oposición al Gobierno de Bush. Entre el documentalismo periodístico y la comedia.
2 LA NARANJA MECÁNICA (Stanley Kubrick, 1971). Violencia, libertad y música. Magistral
1 LA PASIÓN (Mel Gibson, 2004). Mucha sangre + Iglesia = escándalo
Preguntas al aire: ¿Qué películas faltaron? ¿Será que sobresalen las películas más recientes porque están, aún, en la retina de los que realizaron la lista? ¿Pondría alguna película iberoamericana en esta lista?
No soy abogado y por eso mi ignorancia en temas jurídicos es mayúscula y atrevida, pero sé que el artículo 15 de la Constitución Política de Colombia de 1991, con reforma de 1997, señala que “Todas las personas tienen derecho a su intimidad personal y familiar y a su buen nombre, y el Estado debe respetarlos y hacerlos respetar. De igual modo tiene derecho a conocer, actualizar y rectificar las informaciones que se hayan recogido sobre ellas en bancos de datos y en archivos de entidades públicas y privadas… En la recolección, tratamiento y circulación de datos se respetarán la libertad y demás garantías consagradas en la Constitución”.
Frente a esas garantías, me imagino, una es la de la libertad de cultos, planteada en el artículo 19: “Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva”. Creería yo -reitero mi ignorancia leguleya- que una cosa es tener el derecho a profesar su religión y otra, muy distinta, el deber de declararla, así sea a la entidad que vela porque los ciudadanos que transitan por sus calles y campos no tengan antedecentes judiciales.
Preguntas al aire: ¿Por qué y para qué necesita el DAS conocer nuestras creencias religiosas? ¿Desde cuándo está pidiendo este dato a los ciudadanos? ¿Hay alguna correlación entre religión y los antecedentes penales de un ciudadano? ¿Sabe el DAS algo que nosotros ignoramos sobre los cultos religiosos y su presunta ‘relación’ con el hampa? ¿A usted les han solicitado este dato u otro similar que sientan que vulnera su intimidad y/o libertad de conciencia?
Como siempre, aquí no se hacen señalamientos ni se adelantan juicios axiológicos, pero es sería muy complaciente e importante que la entidad nos responda cuál es la motivación para formularle esta pregunta a los ciudadanos. Creo que muchos pueden incomodarse con ese tema. Espero seguir escribiendo este blog por lo que espero no sea el último post, pero hoy tengo que, por lo menos, lanzar estas “preguntas al aire”.
A esto Wallsten respondió: “Creo que todo depende de su perspectiva”. “Touché”, concluyó Bush, todavía bromeando. Tras ser informado de la enfermedad de Wallsten, Bush se disculpó con el periodista. “Dijo que lo sentía mucho, que no sabía y que se sentía mal por haber bromeado”, indicó Wallsten. Rupert Cornwell, corresponsal de The Independent en Washington, comenta que las bromas de Bush y el tratar de parecer “un hombre común y corriente”, es una de las principales armas del mandatario estadounidense.
Sin embargo, se comenta que el Presidente desprecia a los colegas periodistas; y que su costumbre de poner apodos a los periodistas es tanto una forma tanto de halagar a los reporteros al mostrarles familiaridad, como de afirmar su poder impunemente, pues obviamente los reporteros no están en posición de responder a sus ‘muestras’ de confianza sin parecer groseros o faltos de sentido del humor.
Bush, Bush Bush… Otra vez, “haciendo las delicias de grandes y chicos”.
“Varias cosas y no es que las tenga. Primero, debe tener polo a tierra: entender, percibir, investigar el clima de opinión. Segundo, tener claro que el principal estratega es el Presidente. Tercero, la discreción. No puede aparecer como el que hace todo y decide todo. Y cuarto, capacidad de argumentación sólida y certera”.
Era obvio que la tipografía antigua se veía pesada, en lugar de robusta.
Así las cosas, TXT sostiene que los atributos que sustentan la nueva imagen son: hogar, familia, calidez, seguridad, protección, unión, felicidad, alegría y solidez. La casa es un símbolo universal de respaldo porque connota protección y abrigo, y en eso acierta el banco desde los años setenta. No puede haber unos valores o atributos más necesarios para un banco que los de la seguridad y el respaldo ¿Usted le confiaría sus ahorros a un banco que no proyectara esa imagen?
La agencia echó mano de un recurso narrativo interesante: el uso de la “A” como un leit motiv, es decir, un motivo que se vuelve un patrón y que podría seguir apareciendo en la imagen y demás relatos de los mensajes de la entidad como un “indicio”, como dirían los semiólogos. Los leit motiv, que en alemán significan “Motivo conductor”, se conciben como palabras, expresiones, figuras o ideas que se repiten a intervalos a lo largo de una obra.
La ‘A’ es, obviamente, una estilización del famoso techo de la casita, que en su nueva etapa fue simplificado en sus trazos. Hoy vemos esa ‘A’ en forma de bumerán en todas las piezas y oficinas del banco. ¿Y por qué la ‘A’? La hipótesis que tengo, luego de una conversación con Emiliana Urrutia, profesora de Relaciones Públicas en la Universidad Javeriana y gerente de InTacto Comunicaciones, es que la ‘A’ jugará un papel muy importante porque en algún momento, de un futuro no muy lejano, reemplazará a la casita y a la palabra completa (”Davivienda”). Evoluciones similares han sido emprendidas por firmas muy grandes que consideraron excluir la “verbalidad” y “escrituralidad” de la marca. Los casos más reconocidos son los de Nike y Marlboro.
Por supuesto, admito que fui uno de los primeros desconcertados por la nueva apariencia de la marca. La tipografía se me hizo ramplona y, sobre todo, disonante frente a la casita que, a su lado, se ve anacrónica. Es difícil ver/leer, y creo que ese es su problema “actual”, una casita que parece de gnomos medievales al lado de una tipografía que parecería de trajes de baño. Su lectura es compleja… Aún. La teoría, entonces, es que la casita desaparecerá en un tiempo determinado para dejar que el leit motiv de la ‘A’ estilizada se posicione en la mente de los usuarios. Nos falta tiempo para acostumbrarnos, pero estoy seguro de que pronto nos olvidaremos del tema (…los que nos preocupamos y disfrutamos estas discusiones).
El gran reto que tiene el banco es asociar el cambio de imagen corporativa a los verdaderos atributos que perciben el cliente y el usuario: atención cálida, servicio oportuno y tarifas justas. Si no lo logra, esto no pasará de ser un arreglito cosmético. Ojalá los colegas de la publicidad, el diseño, la administración, el mercadeo y la comunicación se pronuncien sobre este tema para enriquecer la discusión. Sé que habría contradictores y eso es bueno, también.
Preguntas al aire: ¿Cómo recibió el cambio de imagen de Davivienda? ¿Altera, para bien o para mal, su percepción sobre el banco? ¿Cree usted que la identidad ha debido cambiar o permanecer como estaba? ¿Era usted uno de los que anhelaba recibir una alcancía de la casita roja cuando acompañaba a sus padres a hacer alguna transacción al banco?
PDTA: Por favor disculpen lo tardío de esta reflexión, varias semanas después del lanzamiento, pero coincidía con momentos electorales, donde la coyuntura obligaba a escribir sobre eso y a retener estos otros temas para después.
Por último, la columnista española Salud Hernández, de El Tiempo (a quien conocí hace algunos años cuando dirigía las operaciones de Burson-Marsteller en Colombia) comentó algo que me hizo pensar bastante: “Todavía un medio americano no ha dado la noticia de cómo se evacuó la ciudad de Faluya (Irak) y luego se destruyó dejando sin hogar a 300.000 habitantes. Esto lo supe por un medio inglés…” Cuando vi el documental Control Room me quedó esa sensación horrible de cómo se puede hacer un periodismo desde uno solo de los lados de la trinchera, teniendo las garantías para ejercerlo desde cualquiera de estas.
Preguntas al aire: ¿Cuántas veces nos quedaremos en esa ‘zona de confort’ para contar la historia solamente desde uno de los lados? ¿Es cierto que los periodistas portamos la verdad? ¿Reconoce periodistas que hayan perdido la vergüenza?
Bueno, me perdonarán el ladrillo, pero hay que hablar de estos temas de vez en cuando. Si llegaron hasta este renglón, les agradezco la paciencia.
Durante la ‘Jornada de Reflexión sobre Ética y Ejercicio Profesional’ -que hace parte de la Cátedra Kapuscinski, organizada por el Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB) y la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central- los asistentes pudimos ver a periodistas de raza desnudando sus inquietudes, sus temores y soportando sus acciones en algunas de las cuatro experiencias que sirvieron como casos de estudio.
Norbey Quevedo sustentó cómo El Espectador desarrolló la historia de Rafael García, Jorge Noguera y todo el escándalo del DAS, y Jineth Bedoya, de El Tiempo, contó cómo comenzó la historia falsa del Ejército y la supuesta desmovilización de 70 milicianos de un bloque de las Farc. Así mismo, el profesor Javier Correa, de la U. Central, presentó el caso del libro Últimas noticias de guerra, de Jorge Enrique Botero, al que vinieron las réplicas de Iván Rojas -hermano de Clara Rojas, candidata vicepresidencial que fue secuestrada por las Farc y que según Botero, habría tenido un hijo en cautiverio como producto de una relación con un guerrillero- en las que expuso su posición de familiar que sintó vulnerada la intimidad de su hermana.
Botero se excusó, pero envió una carta en que presentaba su posición. Por último se expuso el caso de la sección 1, 2 y 3, que presenta Claudia Hoyos en el noticiero CM&, y en el que se dijo falsamente que el ex candidato presidencial Carlos Gaviria Díaz cobraba la pensión más alta que pagaba el Seguro Social: 23 millones de pesos.
Bien, vamos por partes. Para no hacer de éste un post muy largo, hoy solo comentaré brevemente los casos y mañana de las conclusiones del maestro Restrepo.
Caso 1: Supuesta entrega de bloque de las Farc. La periodista recibió en la noche una llamada de una fuente en el Ejército que le dijo que se preparara porque al día siguiente sadría en un avión con el Comandante del Ejército “para una noticia realmente grande”. No quiso adelantarle nada más. Ella indagó con otras fuentes y al día siguiente fue y publicó un día después la noticia de la supuesta desmovilización de 70 milicianos de un bloque de las Farc, más un avión. Luego fueron apareciendo las incosistencias de una verdad que estaba sostenida por un castillo de naipes (el avión estaba incautado desde hacía dos años, todos los milicianos tenían uniformes nuevos de fabricación estadounidense, el líder guerrillero había sido detenido un par de años atrás…) Conclusión: la periodista dudó, pero aún así se dejó impresionar por la jerarquía de la fuente. No voy a juzgar a Bedoya; probablemente me habría podido pasar a mí y es siempre es muy fácil juzgar en frío cuando las decisiones se toman ‘en caliente’.
Caso 2: El escándalo del DAS. Fue una noticia que cubrieron todos los medios. La revista Semana tituló de una forma editorializante que a mí no me gustó, aunque pudiera estar de acuerdo con la filosofía: “¿Cuándo renunciará?” Estoy de acuerdo con que Jorge Noguera, el ex director del DAS, tenía que renunciar inmediatamente al Consulado en Milán para facilitar las investigaciones, pero yo no habría impuesto mi posición personal en la titulación de un medio informativo. Norbey Quevedo, editor de la Unidad Investigativa de El Espectador, llegó armado con la historia de las relaciones entre los medios y el DAS desde 1966 hasta nuestros días para argumentar que éstas siempre han sido tensionantes, oscuras y con resultados imprevisibles. Quevedo explicó cómo lo publicado siempre fue contrastado, producto de reuniones con 15 fuentes involucradas en la historia y con muchas dudas, como método. Buen trabajo hizo el ex diario de los Cano.
Caso 3:
El libro de Botero y el supuesto hijo de Clara Rojas. Lo que impactó de esta exposición es que probablemente, el veterano periodista Jorge Enrique Botero, conocido por ser uno de los comunicadores que más ha logrado penetrar en las entrañas físicas de la guerrilla, habría orquestado todo el alboroto para beneficiar el lanzamiento de su obra. El libro Últimas noticias de guerra fue, en todo caso, el segundo más vendido en la pasada Feria Internacional del Libro de Bogotá. Es muy tendencioso afirmar eso. Iván Rojas, el hermano de la secuestrada, luchó hasta el final por demostrar que el libro era solo ficción por supuestas contradicciones. Solo el tiempo y los protagonistas nos dirán qué fue lo que realmente ocurrió. Aquí, un comentario de las Farc y aquí, el de un blogger.
Preguntas al aire: ¿Qué está pasando en las salas de redacción de los medios para que sigan ocurriendo esos ‘gazapos’ éticos? ¿Por qué no confrontamos las informaciones de las fuentes? ¿A qué atribuye el éxito editorial del libro de Botero? ¿Qué otros incidentes recuerda usted donde la ética periodística haya sido vulnerada o pasada por alto?