¿Es el sombrero vueltiao el símbolo por excelencia de Colombia?

Ganó el sombrero vueltiao. El concurso/sondeo que organizó la revista Semana, Caracol Televisión, el Ministerio de Cultura y Colombia es Pasión, para despertar el sentido de pertenencia dio un resultado relativamente contundente: Dentro de los 394.606 colombianos que participaron, 75.580 se decidieron por esta prenda que han utilizado presidentes colombianos y extranjeros como Bill Clinton, pero sobre todo, ha sido utilizado por generaciones enteras sin retribuciones distintas a las de ‘escampar’ del sol inclemente en decenas de pueblos en Colombia.
El sombrero vueltiao ha sido portado por miles de colombianos allende las fronteras pero hoy, luego de conocer los resultados de esta encuesta, nos pone a pensar si es un símbolo que de verdad represente a los colombianos.A continuación un muy breve y arbitrario análisis de cada uno de los otros 49 postulados:
  • El café: Después de todo lo hecho por la Federación Nacional de Cafeteros a través Juan Valdez uno pensaría que es “el símbolo”. En los otros países nos llaman “los cafeteros”.
  • El carnaval de Barranquilla: Patrimonio intangible de la Humanidad, pero no alcanza la equivalencia del Carnaval de Río de Janeiro para los brasileños. Es lindo, espectacular, pero todavía lo siento muy regional.
  • La orquídea (cattleya trianae): Nos reconocen por esta flor, pero no en todo el mundo.
  • La Bandera: Interesante que un símbolo patrio haya quedado entre los primeros.
  • San Agustín: Muy local, pero debería tener la relevancia que la Isla de Pascua para los chilenos o los guerreros de Terracota para China.
  • La chiva: Muy colombiano. En Aruba vi que un colombiano llevó el concepto y hoy es prácticamente uno de los símbolos de allá.
  • La leyenda de El Dorado: No la veo cómo símbolo internacional y menos cuando las evidencias se confían en lugares no comprobados como la laguna de Guatavita
  • El divino niño: Una figura religiosa no debería ser un símbolo nacional en ningún lugar. Ni siquiera lo es en España, Italia o Israel.
  • Las esmeraldas: Podrían ser. Hay una larga tradición de estas piedras circulando por el mundo.
  • El poporo quimbaya: Aún muy desconocido. Se le tendría que hacer una campaña de promoción muy extensa.
  • La cumbia: A los colombianos se les conoce en el exterior por este ritmo y no por el bambuco, el bunde o el mapalé… Podría ser, pero es muy intangible y podría disputarse ese honor con aires como el vallenato. Se conoce la palabra “cumbia”, pero el baile y el traje típico podrían confundirse con otros géneros similares de América Latina.
  • La mula: La inocente mula campesina que acompaña a Juan Valdez, tiene dos acepciones sospechosas: “bruto” y “portador de drogas”.
  • El vallenato: Seamos realistas: en el exterior no se conoce el vallenato, se aprecia la figura y hasta la música de Carlos Vives ¿Él representa toda la expresión cultural del vallenato? Nada personal porque hasta me cae bien ese muchacho.
  • La mochila arhuaca: Muy local.
  • El carriel: Muy regional. Se sentirían desplazadas las demás regiones.
  • Las murallas de Cartagena: Preciosas, pero son muy locales y además se confunden con estructuras navales como las de San Juan (Puerto Rico) o el fuerte de Juan Griego (Isla Margarita, Venezuela), entre otros.
  • El escudo: Muy obvio y además ahora cuestionado por el rediseño de Carlos Duque sin convocatoria pública. Adicionalmente, nada institucionalizado por decreto debería caber por ser impuesto.
  • La camiseta de la selección Colombia: muy obvio ¿cuál sería la diferencia con las de otros países? ¿Somos potencia en esa disciplina deportiva como para que fuera el símbolo nacional?
  • La ruana: muy local y ‘confundible’ con otras prendas como la alpaca y otras pieles en Suramérica.
  • El aguardiente: Somos ‘arguardienteros’, pero en varios países de América Latina, también.
  • El sagrado corazón de Jesús: Ya lo hemos dicho: Una figura religiosa no debería ser un símbolo nacional en ningún lugar.
  • La virgen de Chiquinquirá: Igual que el anterior
  • Las hormigas culonas: Muy regional. Habría que hacer una campaña gigante en el exterior para contextualizar, pero de entrada un manjar que es una rareza exótica, inclusive en Colombia, no alcanza a representar a los colombianos. Y eso que sí son ricas.
  • El cóndor: símbolo que es andino.
  • El bocadillo veleño: Muy local.
  • Las tres cordilleras: Símbolo andino que habría que contextualizar bastante, pero en la diversidad biológica de Colombia solo representa un tercio del país. ¿Dónde quedarían las sabanas y muchos de los otros 156 ecosistemas.
  • La aguapanela: Se prepara en otros países.
  • Macondo: Es un intangible y es demasiado poder para una figura retórica creada por un hombre. Los hijos de Aracataca decidieron abstenerse de la consulta que les hizo el Alcalde para saber si cambiaban el nombre por el apelativo garciamarquiano. Eso nos dice algo.
  • La chicha: Se da en más países porque los procesos de fermentación son de los más básicos. Y uno podría preguntarse por qué el guarapo no.
  • La arepa: Muy latinoamericano. Pero solo en Colombia habría un gran debate por saber cuál sería la imagen que se utilizaría: ¿la paisa, la santandereana, la arepa e’ huevo?
  • La empanada: Iguales problemas a los de la arepa.
  • El machete: Aunque sea una de las herramientas fundamentales del campesino raizal, del que estoy muy orgulloso porque uno de mis abuelos lo fue, aquí este artefacto tiene fuertes connotaciones cercanas a la violencia.
  • Los dos mares: No es un símbolo, pero si debe ser un buen elemento en el discurso de venta del país para atraer inversionistas.
  • El mapa: Muy pobre como símbolo. El mapa no representa las culturas, sino las malas negociaciones en todos los tratados internacionales en los que siempre perdíamos un buen pedazo.
  • El himno nacional: Muy institucional. Tiene el mismo problema del Escudo.
  • El refajo: Muy local. Es sabroso pero no representa a muchísimos colombianos.
  • Las reinas: Muy decadente y tampoco nos ha ido también como a Venezuela como para que nos representen. Y eso que este país tiene más reinados que Venezuela. Tenemos una reina por cada flor, por cada comida, por cada fenómeno natural y por cada tubérculo.
  • El tamal: Antes eran la comida tradicional en los 31 de diciembre y hoy aparecen de vez en cuando en algunos domingos cuando no se quiere cocinar y se compran de estos en los supermercados. Tiene un problema similar al de la arepa y la empanada. Países como Venezuela tienen las hayacas y hasta dónde sé, hay tamales en México y otros países. Se les podría preguntar a los miembros del blog Corresponsalías, que han trabajado el tema de las comidas.
  • La hamaca: Aunque las de aquí son muy lindas, las hay en casi todos los países latinoamericanos.
  • La cabuya: No tiene la dimensión internacional, pero es muy linda por su imagen campirana y natural.
  • La palma de cera: Muy local y sol ose da en ciertas zonas del país.
  • El río Magdalena: Nos trae buenos recursos, pero lo dejamos morir lentamente todos los días.
  • Los ‘escarabajos’: El ciclismo ya solo es una anécdota que recordamos los que lo vivimos en los años ochenta. Hoy los pedalistas corren por escuadras en donde ganan mejor que cualquier intento nacional.
  • La Sierra Nevada de Santa Marta: Un capricho de la naturaleza único en el mundo y tiene que promoverse, pero en otros escenarios. Además tenemos que arrebatársela a los narcoguerrilleros y devolvérsela a los arhuacos.
  • La Totuma: No estoy seguro, pero un fruto como ese debe darse en toda América Latina.
  • El florero de Llorente: Sencillamente anacrónico.
  • El estropajo: Muy local y utilizado hoy por pocos segmentos de la población.
  • El tabaco: Aunque se da muy bueno en Santander, le sirve más a a los cubanos.

Estuvo bien la decisión de no postular marcas ni personas porque caeríamos en símbolos tangibles, pero tan perecederos como un tomate chonto o un aguacate. Tendríamos al respetable, pero octogenario ex jefe mío en Cambio (Gabo) o al Premio Nobel de los cocteles y las vacunas de baja efectividad (ya saben a quién me refiero…) o a Luis Carlos Galán que, aunque valiente y corajudo también es otro mártir… Los símbolos debe estar vivos; representar lo nacional por encima de lo regional; huir de las imágenes religiosas porque no representarían a miles de colombianos y evitar repetirse en otros países.

Preguntas al aire: ¿Para usted cuál símbolo representa mejor al país? ¿Cuáles se quedaron por fuera? ¿El sombrero vueltiao comunica la colombianidad? Siempre debemos recordar que un símbolo comunica… ¿Qué valores, preceptos, premisas u otras cosas comunica el sombrero vueltiao?

  • Ver todo el especial de Semana aquí.
  • PDTA: Por favor perdonen lo largo de este post, pero es un tema noticioso de comunicación.

23 thoughts on “¿Es el sombrero vueltiao el símbolo por excelencia de Colombia?

  1. Pienso que el símbolo es el café, que representa a toda Colombia y no solo a una región. El país le debe su buena fama a este grano, así como la mala a la coca.

  2. Me parece que usted tiene unas serias diferencias con la religión, porque no hizo más que atacar las figuras religiosas. Yo si creo que el Divino Niño representa a todos los colombianos.

  3. Pero claro que sí. Por cierto, los de Blogs Colombia enrevieron esto hace rato. Lo es porque es un producto hecho a mano, de un material muy colombiano, con el que se fabrican cosas de indígenas y costeños, también se asocia con el mar, con el vallenato, con la cumbia, y su diseño es inconfundiblemente colombiano. Al asociarse este símbolo con otros símbolos, emerge quizás por ello como el más representativo. Deberían usarlo las delegaciones olímpicas, y nosotros los colombianos cuando vamos de turismo por ahí. Si algún día voy a un mundial de fútbol, lo llevaré puesto con la camiseta de la selección. ¿Seré corroncho?
    THILO

  4. “El vallenato: Seamos realistas: en el exterior no se conoce el vallenato, se aprecia la figura y hasta la música de Carlos Vives ¿Él representa toda la expresión cultural del vallenato? Nada personal porque hasta me cae bien ese muchacho.”

    Pensar que el vallenato se conoció en el exterior a partir de Carlos Vives es desconocer la historia del Vallenato. Mucho antes a paises como México, Argentina y a Europa ya habían llegado cantantes y acordeonistas, desde el primer grupo femenino vallenato LAS UNIVERSITARIAS, pasando por Alfredo Gutiérrez, Andrés Landeros y otros reyes vallenatos. Todavía falta historia por contar.

    Saludos desde la Perla del Otún.

  5. Me queda una duda: estamos hablando del símbolo colombiano para los colombianos? o del símbolo colombiano que representa al país mas allá de sus limites fronterizos?

    Si es lo primero, yo no descartaría de entrada (sin pretender caer en discusiones odiosas de índole religioso) al Divino Niño ni al Sagrado Corazón y mucho menos a la chiva, el vallenato o el aguardiente.

    Si se trata del símbolo que nos representa ante quienes nos ven desde el otro lado de las fronteras, creo que definitivamente y, hablando sólo de cosas bonitas vendrían siendo el café o las esmeraldas. Porque, no nos digamos mentiras, sin quererlo y mucho menos buscarlo, el símbolo colombiano con el que nos relacionan más allá de nuestros puntos cardinales es la hoja coca o de marihuana que incluso se venden encapsuladas en llaveros de acetato en cuanta feria artesanal encontramos en la calle.

    Hablando de lo que faltó, noto tristemente creo que se quedaron por fuera los Willies y el jipao quindianos.

  6. El estropajo, se sorprenderia Usted en saber que aqui en UK es my facil encontralos y no son particularmente baratos. De otro lado no considero que un objeto sea capaz de conjugar la “identidad” de un pais. Alguien podria decir que la Torre Eiffel seria un ejemplo de ello, pero yo la veo mas como el simbolo de una epoca y de una “idea” de lo que imaginamos que es Paris…en realidad es mas que eso.

  7. Mi estimado Jaime (crónicas): No discutiré ese momento de verdad para el vallenato como un experto de su altura, ni más faltaba. Pero ojo: mi visión es precisamente la de alquien que conoce el promedio, que tiene una percepción promedio de hombre de la calle. Sé que muchas agrupaciones de diversos géneros musicales han realizado giras internacionales o sus discos han llegado a otros países, pero tampoco se puede desconocer el poder de los medios en la globalización de la cultura (buenos o malos sus efectos, nosé, es tema de otro post). En el exterior, hoy en día, se conoce a Vives, asociado a la palabra vallenato. Muchas gracias por tu comentario histórico-ilustrativo que nos ayuda a darle más altura a este debate.

    Mi querida Caro: Es muy buena tu acotación y nos da más premisas para pensar la pregunta. Saludos.

    Hola STiRER: Buen punto. Sé que el estropajo se consigue en diferentes países; igual en las principales capitales de Europa uno puede levantarse una caja de bocadillos, un chocorramo, una panela o un Bon Bon Bum. Vamos a encontrar muchos objetos que nos despiertan las fibras más profundas o el hambre emocional si estamos fuera de Colombia. Las grandes construcciones tienden a convierten en símbolos como la estatua de la libertad para E.U.; el Big Ben para los ingleses; las pirámides para Egipto; el Opera House para Australia: la gran muralla en China o la torre Eiffel para los franceses. Por supuesto representan ideas, la mayoría del tiempo, valores asociados al poder. Y claro, París es mucho más duro que la imagen idílica de la torre. Mil gracias por tu comentario. Saludos, VS

  8. Es muy dificil encontrar un simbolo que nos identifique a todos, porque precisamente de las cosas que nos caracterizan es la diversidad. Hasta el cafe con el que todos nos sentimos identificados lo cultivan en solo una region del pais. Y aunque muchos sean muy religiosos, tambien lo son en otros paises y pues otros no lo son o son de distinta denominacion.
    Y si le ponemos el sombrero vueltiao a juan valdez y en vez de mula lo montamos a caballo a que venda esmeraldas tomando aguardiente con una serpiente amazonica al cuello? Ahi si ninguno se queda por fuera, pero a la vez nadie se siente identificado!

  9. Jajaja… buenísimo Angie. Sí, es obvio que pretender darle gusto a todos es muy sifícil y más en Colombia que, creo, es un país de regiones por encima de lo nacional. Quizás por eso es tan difícil encotnrar a alguien haciendo barra por un deportista de Bogotá.

  10. El símbolo de los Colombianos y que nos representa como colombianos artesanos únicos y originales,es el sombrero vueltiao, el trenzado por los zenúes de San Andres de Sotavento y Tuchín en Córdoba. saludosss¡¡¡¡¡

  11. Hola E. Ramos: Eso es cierto: la coca también le ha dado fama al país, lástima que sea de la mala; y el café tiene un amplio recorrido ya. Gracias por tu visita.

  12. Hola usuario anónimo: Sí, tengo diferencias con las religiones, no lo puedo negar, pero no es eso lo que discuto, sino que es difícil pensar que un ícono, de una sola religión, pueda representar a todas las religiones, iglesias, sectas, grupos… y además, a los agnósticos, ateos como se les quiera llamar. Gracias por tu visita de todas formas.

    Hola María Cristina: Veo que conoces muy bien los orígenes y el presente de este símbolo. Muchas gracias por tu visita.

  13. Bueno, este me parece un muy buen tema. Y creo que el sombrero ha quedado muy elegido como nuestro simbolo nacional… sólo demuestra lo inmediato de todo el país, y sobre todo, de sus instituciones.
    Un símbolo debe darse naturalmente, no por votación, y además (creo yo) solo podría considerarse como tal después de mucho tiempo. Ese sombrero solo está de moda, lo eligieron porque hoy se lo pone todo el mundo; mejor dicho, como ha pasado una y otra vez con las pocas instituciones (de todo tipo) en este país: destruimos solo por ser viejas, y creamos todo de nuevo solo por ser nuevo. Y ahí esta nuestra solución.

    Lo espero por mi blog.

  14. Hola Suerte Muerte: Esa es una explicación que me han sugerido algunos lectores y amigos que sigieren el concepto “moda” como la posible justificación de la decisión vox populi. Gracias por tu visita.

  15. Yo soy de Guatemala y a mi parecer con solo observar el sombrero pienso en Colombia, café hay por aqui, Brasil y otras potencias, creo que el sombrero puede distinguirlos. Saludos, Dennis C.

  16. El escrito es responsabilidad exclusiva de su autor.

    “Al principio suenan unos balazos. Después, se oye una voz que dice: “¡vivan los paramilitares!”. Se trata de una canción de los Hermanos Zuleta, no una de las más conocidas, pero sí una que retrata una realidad del Caribe ahora inocultable”.

    María Antonia García de la Torre – El Espectador, 25/11/2006

    Muy bueno, resulta ahora que según la señora García de la Torre, el fenómeno del paramilitarismo retrata una realidad inocultable del Caribe colombiano. Como siempre, los apergaminados columnistas de los periódicos bogotanos echándoles el agua sucia y la culpa de los problemas que azotan a nuestro país, a los parias de la periferia. Como si en Antioquia, en Bogotá, en Villavicencio, en el Magdalena medio antioqueño, cundinamarqués, santandereano, caldense y boyacense, se viviera un ambiente de paz y armonía lejos de la injerencia y la penetración paramilitar que han llegado hasta los tuétanos mismos de un país postrado ante la infamia y la ignominia

    Cuando un columnista de opinión escribe para ser leído por millones de personas, lo mínimo que debe prever en sus artículos es la verdad, la coherencia y la objetividad y no salir con barrabasadas como lo ha hecho esta señora. El país conoce muy bien que el paramilitarismo no nació en la Costa Caribe colombiana; y por el contrario, todos conocemos hasta la saciedad quienes fueron los “ideólogos” e impulsadores de ese engendro del Demonio.

    Y es que no acierta ni media. Es una solemne mentira que no busca sino desacreditar y difundir una imagen negativa de unos artistas que son amados y respetados por todo un Pueblo, cuando afirma que en una canción de los Hermanos Zuleta se echan vivas a los paramilitares. Yo la reto para que diga en su próxima columna, públicamente, el nombre de esa famosa canción y de la casa disquera que la grabó.

    Como sé que no me va a contestar porque los medios de comunicación han dado patente de corso a sus columnistas para que escriban lo que se les venga en gana sin respetar y sin rendir cuentas a nadie, bajo la entelequia de que cada uno es dueño y responsable de sus opiniones, yo sí quiero contarle al país el desafortunado episodio en el que se vieron involucrados Poncho y Emilianito. No existe ninguna canción ni ninguna grabación legal. Hace unos tres años, a ellos les correspondió hacer una presentación en una caseta popular por allá en Astrea, un recóndito pueblo del Cesar. Avanzada la noche y para el regocijo de todos los presentes, se pusieron a “piqueriar” o a “contrapuntiar” como lo hacen los llaneros a ritmo de arpa, cuatro y capachos o los antioqueños con sus famosas trovas. Poncho le echaba vainas a Emilianito y éste le contestaba con la misma moneda. Estoy escuchando el disco y son 15 estrofas con la música de “Debajo del palo de mango” y en ninguno de los versos hacen la más mínima alusión a los paracos. El tema de la piquería era que Emilianito, hermano mayor, reconocía y aceptaba que cuando la muchacha era nueva le toca ayudarse con unas pastillitas (viagra); mientras que Poncho, como pollino en celo, se jactaba de su virilidad y decía que a él le bastaba con comerse un guineo maduro.

    Total, que antes de inciar la la competencia, se escuchan no unos balazos, como dice la señora García de la Torre, sino tres ráfagas de una ametralladora UZI y enseguida de las ráfagas, Poncho dice: “Nojoda, viva la tierra paramilitar, vivan los paracos”.

    Esa noche, Poncho y Emilianito no estaban en su noche. Alguien grabó las ráfagas y la piquería, sacando un cedé pirata que armó cipote alharaca en toda Colombia. Poncho, apenado y sintiéndose muy mal, llegó hasta autodesconocerse y a decir que esa no era su voz, cosa que ni siquiera la señora García, una completa ignorante en materia de vallenato y de la realidad sociopolítica del país, le creyó.

    Yo estoy seguro de que en ese pueblito en donde quienes mandaban y mandan son los que sabemos, algún duro se acercó a la tarima y le dijo a Poncho que el Patrón le mandaba a decir que saludara a los paracos. Afortunadamente, Poncho no es pendejo y así lo hizo. Gracias a Dios que fueron inteligentes porque de lo contrario, hoy estaríamos celebrando el Grammy “In memoriam”.

    Para terminar, aprovecho para aclararle a otro columnista de El Espectador, Alfredo Molano Bravo, que la “Tierra de Patrones” según el malhadado CD de marras es Astrea y no Caucasia, como él lo dijo en su columna de hace dos semanas.

  17. Ciertamente estoy de acuerdo con el articulo, algunas cosas quedan excluidas por religiosa (porque un divino niño puede ser una figura emblematica en muchos paises, ademas los ateos y los que no son catolicos no pretenden hacer parte de esto), algunas carecen de identidad mas alla de lo regional y algunas simplemente son descabelladas; yo pienso que la imagen de Colombia mas alla de estar impregnada en un sombrero (con el cual solo el campesino, el paisa y el presidente se identifican) deberia incluir nuestro sentir como Colombianos, la alegria y la emoción del tricolor (y no me refiero al corazoncito anodino que ni siquiera es diseño Colombiano), sino al empuje, a la berraquera, al perrenque (lo que quiera que sea), a la arrechera (entiendase alegria), y a todos lo que nos une en torno a la imagen que queremos proyectar (y que ojala adoptaramos algun dia)… mi propuesta, mmm talvez una sonrisa tricolor (despues de todo dicen que somos el pais mas feliz del mundo) aunque obviamente hay que darle mas trabajo que el que puede dar una opinion de cinco minutos, comentarios a shaloman@gmail.com (me interesa saber lo que piensa pero si van a mentar madres a diestra y siniestra haganlo en el estadio y no en mi mail por favor).

  18. Hola Shalo: Esto de los símbolos es bastante complejo porque las particularidades y las sensibilidades regionales quieren imponerse por encima de los intereses nacionales. Saludos.

  19. lo que pasa es que cuando salgamos del pais, para identificarnos que somos colombianos, no nos podemos colocar una libra de cafe, ni muchos menos podemos repartir tinto a desconocidos, para decir que somos colombianos, y menos colocarnos una esmeralda, la mejor opcion fue esa el sombrero vueltiao, pues es un producto netamente colombiano, y es una creacion unica colombiana, buena la eleccion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *