Blog de Víctor Solano
Archive for July, 2006
¿Por dónde llegamos los colombianos?
Jul 29th
asentaron con mayor fuerza en Santander.La investigación fue realizada por la bióloga María Mercedes Torres como parte de su trabajo doctoral. El escrito me quedó regularcito, pero el gran mérito lo tiene María Mercedes por una investigación fenomenal. Para leerlo completo haga clic aquí.‘Viaje a la guerra’, un blog hecho con mucho estómago
Jul 28th
No obstante, nos cuenta Zin que quizás el trabajo más duro, “pero más gratificante por sus resultados”, fue el que realizó en 2002 al seguir y denunciar a pederastas en Camboya. Como consecuencia del documental y del libro Helado y patatas fritas (Plaza & Janés), “se puso en marcha una vasta campaña que permitió que varios turistas sexuales entraran en prisión”. Eso está muy bien. He enlazado este blog y ya aparece en mi sección Blogs de periodistas.
¡Extra! La compra del año
Jul 27th
SoHo y la libertad de expresión
Jul 26th
Independiente de la calidad del texto y de la producción de este artículo, un ataque frontal a la libertad de los medios es cuestionable desde todo punto de vista. ¿Se deben defender todos los artículos publicados en un medio? No, no lo creo, pero cuando los argumentos no se se basan en la veracidad sino en una discusión moralista, pierden peso. No defienso tampoco a un amigo, defiendo la libertad de expresión. Vean aquí la respuesta que dio Samper en su momento y que publicó en la revista.El fallo, si se da hoy, será trascendental en la historia de los medios de comunicación y sus posibilidades de expresión artística, y lo será para las iglesias que intentan recortar ese tipo de alcances que tienen los
medios.
Por razones de trabajo no podré acompañar a Samper y a los demás periodistas en los juzgados de Paloquemao, pero los acompaño desde mi teclado.
Virginia Vallejo: ‘La viuda de la mafia’
Jul 26th
No sé si a ustedes les quedó la misma sensación de que el testimonio de Virginia Vallejo tuvo una contundencia aplastante. Películas como Colombia Connection (1978) nos dan evidencias de que buena actriz no lo fue y no creo que en 20 años de silencio haya perfeccionado las técnicas de la dramaturgia, a pesar de un tránsito dramático por la vida. En el video que grabó con la ayuda del periodista Gonzalo Guillén, corresponsal en Colombia de The New Herald, la mujer de piernas icónicas en los años ochenta fue destapando una a una todas o casi todas sus cartas, sin pudor para mencionar nombres y apellidos que han estado en la palestra pública en posiciones prestantes de la política. Quedó claro, según su versión, que ex presidentes como Alfonso López Michelsen, Ernesto Samper y César Gaviria habrían estado involucrados con Escobar, más de lo que han podido admitir en el pasado ante esta incómoda pregunta.
Vallejo bien podría estar mintiendo, bien podría estar intentando volver a recuperar imagen para escribir un libro que podría sacarla de los problemas financieros en los que dice estar. No lo sabemos aún, pero si hay que desconfiar como fuente porque está contaminada por cualquiera de sus posibles intereses. Se le puede tachar de inmoral, de presentar argumentos anacrónicos y de haber callado por dos décadas lo que habría podido servir de pruebas en otros juicios. Aún así, insisto, el testimonio tiene elocuencia, da una idea de la cultura de una mujer que sirvió de puente entre el Cartel y lo más alto de los niveles político, social y económico en la Colombia de hace más de 20 años. Colombia va a estar en agitación a la espera de las declaraciones de todos los implicados. Este blog no emitirá un juicio sobre Santofimio porque no es el papel de los periodistas hacerlos; el fallo le corresponde a la justicia encargada.
Preguntas al aire: ¿Qué implicaciones tendrán las declaraciones de Virginia Vallejo? ¿Le cree a la ex diva? ¿Siente que RCN transmitió fielmente el video y no fue editado para eliminar partes incómodas para este gobierno o para la organización Ardila Lülle? ¿Qué dirán Semana y El Tiempo en sus editoriales luego de haber sido señalados, así sea tácitamente, como complacientes en toda esta historia con el ex senador Santofimio?
- Texto completo de la declaración en Noticias RCN. Allí también hay un fragmento del video Virginia Acusa.
- Una muy buena columna del blogger Julián Ortega
- La versión periodística de El Tiempo
Virginia Vallejo: El nuevo fetiche de los medios
Jul 25th
Virginia Vallejo ‘prendió el ventilador’ sobre su romance con el extinto capo Pablo Escobar y todos los medios quedaron alerta. No está mal, es lo que tenían que hacer. Sin embargo, anoche que fui a un supermercado a comprar los víveres básicos, noté con sorpresa cómo las tres principales revistas de contenido horizontal en Colombia pusieron en sus portadas a la ex diva de los años setenta y ochenta, y dos de ellas, Cromos y Cambio, se engolosinaron con la fórmula fácil del parafraseo al titular exactamente igual: “¿Quién le teme a Virginia Vallejo?”, jugando con el célebre guión de ¿Quién le teme a Virginia Wolff?, de Edward Albee (1966).Quizá ciertas generaciones de colombianos recuerdan los casos como el del 8 de abril de 1948, cuando Jorge Eliécer Gaitán obtuvo uno de sus triunfos jurídicos más significativos, al sacar absuelto al teniente Cortés Poveda, o cuando en 1943 apareció el cadáver de Francisco Pérez alias ‘Mamatoco’, boxeador costeño y periodista del semanario La Voz del Pueblo desde donde atacaba al gobierno. “¿Por qué mataron a ‘Mamatoco’?”, preguntaba todos los días Laureano Gómez desde sus páginas en El Siglo.
Finalmente, y volviendo al caso actual, para esta noche, RCN anunció una emisión con este tema. Habrá que seguirlo para ver qué recursos periodísticos utiliza.
Preguntas al aire: ¿Por qué si todos los periodistas sabían de la relación de Vallejo con Escobar y de sus intermediaciones para que no fuera tratado como “narcotraficante”, sino como “ex parlamentario”, el chisme estaba mejor enterado que la realidad presentada por los medios? ¿Qué periodistas podrían resultar salpicados por el ventilador de la Vallejo? ¿Le gustaría que pasaran por televisión pública el juicio de Santofimio?
Aunque anoche el vicefiscal anunció que el testimonio de Vallejo no entrará al proceso contra Alberto Santofimio, sino en uno por el asesinato de Galán ¿Valorarán los testimonios de la ex diva en la misma proporción con que están valorando los de los hermanos Rodríguez Orejuela y los de alias ‘Popeye’?
Relatos breves para una Cartagena extensa (IV): La plaza que el Diablo no abandona
Jul 24th
La Plaza de Santo Domingo suena hoy, muy distinto a como –imagino– debía sonar, verse, olerse y transpirarse hace 455 años. Pero algunas cosas, hoy, por lo menos se parecen. Las plazas en el centro histórico de Cartagena se formaban por la necesidad de que los aldeanos tuvieran un mínimo espacio para la entrada y salida de las misas y, por ello, las pocas plazas que tiene esta ciudad son unos claros que quedaban delante de las iglesias. Hace 430 años, muy cerca de allí, funcionaba el poco amable Tribunal de la Santa Inq
uisición, por lo cual toda muestra de inteligencia era susceptible de ser ‘corregida’. Y más si provenía de una mujer, lo cual era, irremediablemente, síntoma de una presunta brujería por lo cual creo que la efusividad y la “cheveridad” eran expresiones para guardar. Seguramente los grandes señores como el Marqués de Valdehoyos y otros entraban a la plaza en medio del estallido de las herraduras de sus caballos contra el adoquinado de la Plaza para mostrar toda su autoridad e intimidar a los nuevos esclavos. La leyenda dice que poco antes de la culminación de la torre de la iglesia, el Diablo en persona, cual ‘traqueto’, se le dio por derrumbar la torre y de un brinco se aferró a la estructura, zarandeándola con fuerza y aunque no pudo arrancarla de tajo, si la dejó torcida. Imagino que los constructores de la época se inventaron tal leyenda para evitar que le cayeran los eventuales ‘interventores’ como si se tratara de un puente vehicular en Bogotá…
fueron desplazadas por los bares donde muchos turistas esperan contagiarse del trópico, aunque a veces no se encuentren lugares plenamente cartageneros, sino varios bistrot, bodeguitas habaneras, trattorías, y demás importaciones culturales. Imagino que sus dueños utilizan la misma lógica del ‘gringo’ promedio: “De México para abajo todo es lo mismo”. Por eso hay desde comparsas de bullerengue, hasta mariachis, soneros, boleristas y palenqueras. A 5.000 ‘barras’, estas últimas reciben más ingresos al día por posar en las fotos, que por la venta de sandía o mango. Tomarse una cerveza allí debería ser sinónimo de un descanso apacible, pero es la infortunada ronda de estar evadiendo a todos los vendedores ambulantes que ofrecen las réplicas de la Mujer Reclinada (‘la gorda)’ de Botero, los auténticos ‘Mont Black’ (sic), las gafas, las camisetas con las murallas dibujadas y hasta sombreros agüadeños.
Hoy, más de 500 años después, los colombianos siguen intercambiando baratijas, pero por el ‘oro’ de los industriales y turistas extranjeros que intentan descansar
un rato en un destino alternativo. La arquitectura está ahora menos preparada para la defensa del bastión y más al ataque al consumidor; quizá por eso, algunas casas conservan los viejos candados que los jinetes abrían desde su silla de montar, pero otras han cambiado los viejos portones de madera de cedro por las vitrinas minimalistas en vidrio de Silvia Tcherassi, Bettina Spitz o Hernán Zajar. Tampoco son ya los piratas Drake y Morgan los que azotan el mar caribeño, sino una nueva generación de mercenarios que venden las copias ilegales de la música de Don Ómar y a la única reina a la que rinden tributo es a Ivy Queen.
Cartagena es exuberante, una ciudad mágica que poetas, músicos, escritores y demás locos siguen evocando en sus relatos juglares, pero hoy es una ciudad distinta o, mejor, tres ciudades entorno a una sola: la idílica, la que alimenta sus leyendas en una plaza a la que hasta al Diablo le dio por torcer sus bases.
Relatos breves para una Cartagena extensa (III): Las tres Cartagenas
Jul 23rd
La segunda ciudad es la de las playas y su epicentro está en el sector de Bocagrande y El Laguito. Es la ciudad preferida por los que van en busca de piel bronceada, rumba. Y hasta prostitución donde, aunque no se puede estigmatizar, ya se reconoce al viejo edificio ‘Conquistador’ como el punto de encuentro de ‘la oferta y la demanda’. En esta segunda ciudad duermen, cuando duermen, muchos de los que van a conocer la ciudad amurallada.
na vive en situaciones realmente complejas. Se estima que el 70 por ciento de sus habitantes vive en los estratos socioeconómicos 1, 2 y 3, entre los cuales, el 43% ‘hace aguas’ en la indigencia con menos de un dólar diario. Allí, las celebradas, pero controladas humedades que en la ciudad amurallada resulta chic mantenerlas porque dan una apariencia de inmueble antiquísimo, en la tercera Cartagena, la de barrios como Nelson Mandela, Henequén y Mis Cojones, son síntomas de que esa noche no saben si amanecerán
con techo; se come pescado casi todos los días, pero no porque se haga dieta y las carnes blancas “hagan menos daño que las rojas”, sino porque no hay otra opción. El día que no hay pescado, quizá no hay comida. A esta tercera Cartagena le ha sido prohibido el ingreso a la amurallada en ciertas ocasiones, como cuando “por razones de seguridad”, el recinto ha sido clausurado para celebrar alguna cumbre internacional sobre la pobreza o cuando vino George W. Bush y no se le permitió el ingreso a los vendedores ambulantes.
Esta tercera Cartagena no es vista por los medios de comunicación porque por allí no hace ejercicio Salvo Basile ni por allí camina la provinciana aristocracia local de nuestro jet-set bananero; esta otra Cartagena se abre paso a las malas desde la época en que el Marqués de Valdehoyos traficaba con la tercera Cartagena, y todavía no ha logrado los espacios que merece. Esta tercera Cartagena parecería que solo conmueve a los que por allí transitamos, aunque sepamos de su existencia tanto como de las otras dos ciudades desde hace algunos años. Ayer visité la plaza de mercado de Bazurto. Me advertían los amigos cartageneros que no debí ir para allá, que los olores de la venta de pescado me harían evocar mis nauseas…
“Deje así”. Fui. Sí, es una plaza con problemas de salubridad como casi cualquier otra del país, donde no hay como refrigerar el pescado, pero todo el que allí se consigue es fresco siempre. Reconozco que me miraban raro, de forma intimidatoria en algunos casos y con señales que hacían de una esquina a otra como advirtiendo mi paso, a lo que cual simplemente caminaba como viejo errante de esa plaza y cambiaba de dirección. Los olores no me marearon como suponían los amigos que no quisieron acompañarme, pero me sorprendió la convivencia íntima y compleja con un brazo de la ciénaga que por allí pasa, absolutamente contaminada. A esa ciénaga se le soporta, se le odia y se le trata como cloaca.
No me cabe duda de que a los medios de comunicación en Colombia parece favorecerles ignorar la tercera Cartagena. A RCN le interesan las dos primeras, sobre todo la segunda, la de Bocagrande, porque el Reinado Nacional de Cartagena (donde se elige la Señorita Colombia) es transmitido, año tras año, por este canal que adquirió los derechos como si se tratara, a propósito de esta ocasión, de un virreinato en la ‘vieja’ Nueva Granada. Y al resto de medios les parece más vendedor narrar las crónicas rosas de los personajes curtidos en las páginas sociales y deleitarse con los comentarios frívolos de Poncho Rentería y sus amigas, las dueñas de todos los French Poodle que huelen a Chanel en Colombia y a los que les gastan las fortunas que nunca verán los de la tercera Cartagena. En conclusión, esas dos glamurosas Cartagenas son las que tiene el 90 por ciento de la población colombiana en la cabeza, gracias a los medios. Si va a cartagena vaya con otros ojos, más de viajero que de turista.
Preguntas al aire: ¿Qué imagen tiene usted de Cartagena? ¿Según los medios de comunicación hay alguna otra ciudad que valga la pena visitar en Colombia?
Relatos breves para una Cartagena extensa (II): Todos los días nace Benkós
Jul 21st
* Los nombres han sido cambiados por seguridad.
Relatos breves para una Cartagena extensa (I): El 20 de julio más negro de Colombia
Jul 20th
Es el 20 de julio más negro que
ha presenciado el autor de estas líneas. Soy un hombre de mediana edad y nunca había visto una celebración del Día de la Independencia de Colombia, tan negro. El sol pleno, casi cenital, se posaba sobre la Cartagena de las murallas como diciéndole a todos que este día solo estaba disponible para entrar al Corralito.Sin embargo este día fue negro, felizmente negro, porque la
gran gracia de Cartagena de Indias es que realmente ha sido una Cartagena de negros. Aunque apellidos como Román, Emiliani y otros han dominado el firmamento social de la ciudad, Cartagena es mayoritariamente una ciudad negra, como lo son sus murallas de piedra curtidas por el sol y la sal. Este 20 de julio desfilaron 47 colegios con sus bandas de guerra y sus bandas de paz; con niños que parecería debieran estar tomando tetero, y no izando un bombardino; con negritas adorables estrenando sus trenzas de ébano y sus dientes de comerciales de dentífrico.
Un 20 de julio en Cartagena es sencillamente espectacular
porque la vida corre a otro ritmo y aquí no importa tanto qué diablos están haciendo esos cachacos en la posesión del Congreso. Qué delicia y qué envidia. Lamento haberme perdido los otros 32 porque es un festival para el ojo con tantísimos colores, con sonrisas infinitas. A las 6:13 de la tarde, una nube que parecía la amenaza de un diluvio bíblico se tendió sobre la bóveda azul con un su manto negro y todos corrieron despavoridos a cubrirse como si cayeran meteoritos. Solo unos pocos cachacos, a los que miraban como locos, quedamos a la intemperie, agradeciendo las primeras gotas en la piel sudorosa. Por eso, este 20 de julio comenzó felizmente negro para todos nosotros y frustrantemente negro para los cartageneros que vieron como sus hijos, embutidos en uniformes de tafetán, paño y lino blanco, quedaban expuestos a la voluntad de Dios y de San Pedro.
¿Vanguardia se come el cuento del World Jump Day?
Jul 19th
Preguntas al aire: ¿Qué otras historias de pseudociencia recuerda que hayan sido desplegadas en los medios masivos? ¿Va a celebrar mañana 20 de julio la Independencia de Colombia al saltar a las 6:39 a.m. para cambiar la órbita del planeta?









