En el día de ayer recibí en la Cajita de saludos (Cbox) que tengo en la columna de la derecha, la inesperada visita de “D”, un entusiasta blogger que presumo es Diego, quien además es un activo miembro del Foro de Santa Fe. Si no es él, ofrezco públicas disculpas por la confusión, pero su tono es muy parecido y el anonimato de ‘D’ da para esas especulaciones.
En todo caso, ‘D’ se ha dado a la tarea de atacar públicamente El Sitio de Victi, un blog al que considera “inaportante” ya que según él los blogs nacieron “como algo más que escribir un diario, es por eso que no comparto la reacción de la sociedad frente al fenomeno del blog de su hijo”. Más que defender la iniciativa de mi hijo, me parece interesante continuar con ese relato paralelo en el Cbox e iniciar una discusión sobre el propósito de los blogs, las motivaciones de éstos y los alcances.
Daré unos pincelazos en los que espero ustedes amigos lectores me ayuden a que este sea un texto inacabado, construido por la inteligencia de sus comentarios.

La primera pregunta es ¿cuál es el origen de los blogs? La verdad es que hasta donde tengo entendido -y aquí ya pueden comenzar a ayudar- es que los blogs no tienen más de 12 años y algunos ubican su origen en 1994 con el blog de Justine Hall y con la iniciativa de Peter Merholz de acuñar el término ‘blog’ por allá en 1999. ¿Clases de historia? No, no la domino y no es el propósito de este post. Para eso prefiero recomendar leer esto.

El caso es que nacieron con el sencillo objetivo de ser diarios de vida, para documentar las intrascendencias de la existencia, no para cambiar el mundo. Hoy, obviamente, hemos visto una evolución en los propósitos, dado que conocemos blogs con intereses muy diversos, con logros increíbles como el destape de varias ollas podridas en el mundo.

Hoy algunos blogs nos han demostrado que por aquí está transitando una nueva opinión, en muchos casos independiente, y que por lo menos pervierte el unanimismo que a veces se respira en las columnas de los medios convencionales. América Latina tiene varios blogs que han logrado ser una alternativa real a los contenidos de los medios masivos y eso es de aplaudir.

Ahora bien, aquí va la segunda pregunta: ¿Todos los blogs tienen que ser serios y pretender cambiar el mundo con información trascendente? Soy de lo que piensan que no. Me alegra ver muy buenos blogs que sí intentan revertir el orden de las ideas dominantes, me encanta pensar que gracias a los blogs lograremos la construcción de una Ciudadanía 2.0 (es un propósito personal).

No obstante, ante esa necesidad social de pervertir los órdenes de statu quo en la información, no por ello debemos llegar a satanizar los blogs personales, aquellos que solo intentan dar cuenta de cómo amanecieron sus autores, aquellos en los que la crónica de la instrascendencia para otros es la celebración de la existencia en sus autores.

¿Cuál es el concepto de ‘utilidad’ en los blogs? Sería la tercera pregunta, bastante difícil para responder. Para matizar diría que la utilidad debería verse desde dos orillas: la del autor y la del receptor. En la del autor, diría que siempre hay utilidad. Nadie publicaría un blog si no lo encontrara útil, así sea para expiar culpas, sentimientos o una necesidad de visibilizar las fibras profundas. Nadie que publica escribe para sí mismo, escribe con la expresa o tácita intención de ser percibido.

En la orilla del receptor, el concepto de utilidad si puede variar tantas veces como lectores de blogs hay. Y eso es bastante. Según unas estadísticas que recuerdo haber leído en Pew Internet, 50 millones de los usuarios de Internet acostumbran leer blogs. Ya otros colegas bloggers como León Pulido en Missed in action habían realizado una confesión sobre su percepción de los blogs.

Los blogs podrían considerarse ‘útiles’ en la medida en que satisfagan mi experiencia como lector. Y la necesidad misma podría llevar al lector a buscar datos puntuales sobre un acontecimiento o a dejarse llevar a la deriva como un flaneur por las calles.

Bajo la apreciación de ‘D’ no podrían existir blogs como El Sitio de Victi, Patton, Cafeguaguau, Lucas por dentro y por fuera, Pequeña Padawan, Reflexiones al desnudo, Costeñita.com es puro ego y eMe, entre tantos otros porque en ellos la opinión y observaciones sobre la vida fluye dinámicamente y sin complicaciones.

De todos esos blogs -y de otros más- me declaro admirador porque desde mucho antes que yo, están en la blogsofera y allí han construido una audiencia fiel gracias a que sus textos o hipervínculos nacen en la sinceridad, en la espontaneidad. Son fieles, de paso, al propósito original de los blogs. ¿Son ‘inútiles’? Dependería como ya dije, de las necesidades de los receptores.

Hoy estamos ante un ‘Lector 2.0′ (más crítico, más ciudadano del mundo, menos crédulo y más participante en la construcción de información). Estoy feliz porque como le dije ya a BellavistaClubSocial, aunque aún hay trolls y personas que no han entendido la importancia del respeto en la red, ya por lo menos los medios están facilitando una mayor interactividad. Pronto ese lector entenderá con más convicción su papel de ‘lecritor’ (lector y escritor) en simultaneidad lo cual le dará mayor potencia a su rol como ciudadano.

En mi modesta conclusión, tanto los blogs trascendentes como los intrascendentes (entre los cuales orgullosamente está el mío) estamos cambiando el mundo a nuestra escala al poder poner al aire las expresiones de las ideas y del espíritu.

Ojalá haya mas blogs así, los cuales no perderán poder de expresión por el simple hecho de que su obra no logra rediseñar su plantilla, sino que solo se limitan a “rellenar formularios” como algunos definen el apasionante ejercicio de ‘postear’ (publicar un articulito en un blog).

Si ya han llegado hasta aquí luego de este extenuante articulito, les agradezco y los invito a participar en estas preguntitas:

Preguntas al aire: ¿Para qué sirve un blog? ¿Por qué lee un blog? ¿Es ‘útil leer un blog? En ese caso ¿Qué es para usted la utilidad de un blog? ¿Qué tipo de blogs prefiere usted: los ‘serios’ o los que no?

PDTA 1: Gracias a Juana que me sugirió desde la lejana África escribir un post sobre este temita (A propósito, el de ella es otro de esos deliciosos blogs que disfruto y no porque me informen, sino porque me permite perderme en los relatos de su familia, de sus vivencias en una cultura distinta y de lo que para otros podría ser una total intrascendencia).
PDTA 2: Qué pena por el post tan largo. Me emociono cada vez que toco el tema de ‘Ciudadanía 2.0′.