Bueno hace 202 posts, con dificultad sabía que así llamaban a los pequeños artículos de los blogs. Los primeros 100 no los celebré porque estaba en plena coyuntura controversial y pasé de largo. Me dije que era algo trivial celebrar el 104 ó el 107. Así que me insistí internamente que celebraría con furor el célebre post 200. Pues esta semana la pasé de largo, otra vez, con las historias de Chávez y doña Piedad el 200 resultó ser un post más, incluso de esos no tan preparados, sino más bien uno de tipo actualización, publicado con afán a las 9:57 p.m.

Este blogcito nació más como una exploración técnica de la herramienta, pero desde el principio pensé que debía ser un blog de autor, como suelen hacerlos los españoles, donde los autores figuran transparentemente con nombre y apellido. Todo el 2005 fue un año huérfano, no me acordaba que había dejado este hijo bastardo en la red.

Los 9 de febrero se celebra el Día del Periodista en Colombia y ese día sentí la necesidad apremiante de retomar la idea del blog, pero con disciplina. El 9 de febrero de este año publiqué algo y creo que ahí nació la pasión por tener este blog con cierta devoción. Eran las épocas aciagas de ningún comentario. En parte porque nadie lo conocía. En algún momento que no puedo determinar, pero creo que fue en abril decidí meterle la mano a la Plantilla. ¡Qué susto!. El HTML me parecía una lengua tribal de una civilización perdida, pero poco a poco le fui comprendiendo y comencé a curiosear recursos en la red y llegué a dejarlo como un arbolito de navidad, lleno de adornos.

Hoy, aunque lo ven cargado, les aseguro que tiene menos cosas inoficiosas que antes. Editar el código me permitió la otra meta: ser una especie de portal a vínculos de verdadero valor, a blogs que me llevaban añs luz; hoy todavía.

Aún con las precariedades de este blogcito, me han quedado muchas satisfacciones:

1. Amigos. Nunca interactué con programas de mensajería instantánea o sistemas de chat para hacer amigos. Muchos lectores se volvieron amigos y todavía no los conozco en persona.
2. Comprensión de la blogosfera. Entendí este animal, aprendí sus gestos y todavía sigo aprendiendo. A veces intenta morderme, pero ya conozco casi todos sus dientes y sé pararme en la distancia correcta.
3. Manejo de las relaciones. Debo presumir con algo y es que la gran mayoría de mis lectores está de acuerdo, casi siempre, con la exposición de mis ideas. Pero eso es fácil de llevar. El verdadero aprendizaje ha estado en el manejo de la discrepancia, donde el respeto, de parte y parte, han sido fundamentales para que no termine aburriéndome y dejando abandonado este blog.
4. Periodismo 3.0. Vivencié, y lo sigo haciendo todos los días, el Periodismo 3.0. Creo hoy más que nunca que el ciudadano tiene la palabra en condiciones inéditas. A través de la plataforma tecnológica que brinda la web 2.0, la participación del ciudadano tiene hoy alcances insospechados para la sociedad de hace apenas 30 años.
5. Resurrección. Me reencontré, gracias a este blogcito, con el periodista que tenía agazapado -en los últimos años- en un rincón de la existencia. Soy subjetivo y no tengo tiempo de confrontar la información con más fuentes, pero me queda la satisfacción de que soy honesto.
6. Aprender, aprender y aprender. Todos los días conozco gente maravillosa que sabe cosas maravillosas y que me ayudan a que mi blogcito se atreva a parecerse a los de ellos.

Hoy en día, por lo joven de este blog (6 meses y medio de actividad continua), no sé lo que son unas vacaciones y no sé si pararé, si deba hacerlo, si quiera hacerlo y si pueda hacerlo. Ya veré en enero qué pasa.

Quedan algunos proyectos que emprenderé con ustedes y que los he dibujado solo en la mente (si los copian no importa, mejor. Ahora tengo un hemisferio del cerebro en modo copy-left) o comentado con algunos de ustedes: Hacer del fenómeno blogging algo masivo, pero inteligente. En ese sentido hay algunas campañas que quiero impulsar (nombres tentativos) y que detallaré en su debido momento:

Finalmente, aunque suene cliché, no puedo ocultar mi sincerísima sorpresa al encontrar tantas voces inteligentes, mucho más que yo, en este corto tiempo. Hoy el blog recibe muchas visitas, más de las que soñaba, pero más allá de las cifras de los contadores de visitas, me conmueve el fenómeno simplísimo en la forma, pero milagroso de cada día: la conversación, con los frecuentes y fieles, pero también con los esporádicos. Este blog ha resultado ser una deliciosa conversación sin fin en la que -apenas lanzo unas ‘preguntas al aire’, que imagino retadoras- a los 5 minutos ya tengo una o dos respuestas más inteligentes.

A todos, de verdad gracias.

PDTA 1: Este post lo publico en un momento de la clase, delante de los muchachos del curso de Narrativas de Nuevos Medios, un grupo de mis cómplices este año. Es emocionante.
PDTA 2: Otro proyecto: Aprender a escribir posts cortos… (¿septiembre 2019′?).

Clásicos de este blog: (entrar a la sección homónima en la columna de la derecha).