Premio The BOB's

THE BOBs

Manifiesto

Soy libre, soy blogger

Últimos comentarios

  • Lina Ceballos: Gracias por esas palabras,Pero yo estaré pendiendte de lo que tu digas :) jeje No mentiras, ahí...
  • mariana: hola, yo pienso que Laura Acuña tiene derecho al RESPETO y a que nadie se meta en su vida personal o...
  • marta: fuera de colombia de nuestra pais donde luchamos contra los guerrilleros senador que se vende por ser ams...
  • Dexter Damien Ballestas Franco: La Web Imágenes Noticias Grupos Libros Blogs Gmail Más ▼ dedabafra@gmail.com | Mi...
  • Dexter Damien Ballestas Franco: Los abusadores merecen ser castigados por una buena ley, para que se acuerden toda su...
  • Dexter Damien Ballestas Franco: POR LOS ACTOS INHUMANOS QUE HICE CONTRA UNA GRINGA CON MI AMIGO IVAN LOZANO SANTIAGO,...
  • sindy paola: la verdad q no tenemos por q meternos en la vida privada de los demas ella es libre de haer lo q quiera...
  • 6zr23 cngae: aIJpS, I really like your site! http://www.sjc3hwzsahu.com zoec7c
  • Los más comentados

  • "Fuera Laura Acuña de RCN" (1292)
  • Un MILLÓN de VOCES contra las Farc (261)
  • Las fotos de Piedad Córdoba con las Farc (212)
  • Menos lágrimas en el Factor Xs ¿Bueno o malo? (197)
  • ¿Podrá RCTV seguir funcionando? (179)
  • 'Nada más que la verdad', programa de tv que explota la pornomiseria (111)
  • Sobre Laura Acuña en RCN y otra entrevista sobre blogs en 'Culturama' (89)
  • 25 blogs para seguir en 2007 (81)
  • 'Bilioso' denuncia a Jaime Ruiz y anuncia que no seguirá como blogger (81)
  • El EGO de Quala (76)
  • Links

    Fotos flashmob de Barquitos de papel

    Víctor Solano | Redes sociales, Zona Crónica | Jueves, Diciembre 21st, 2006

    Este flashmob tuvo de bueno que fue más flash que el de la guerra de almohadas. Muy puntuales, a las 7:00 p.m. los 22 desconocidos que nos encontramos en la fuente del edificio de Bancafé, le tiramos nuestros barquitos al viento y estos se entregaron a las apacibles, pero puercas aguas.

    La verdad es que no sé si luego ese lugar se llenó porque en este flashmob tenía la convicción de que debía cumplir con el precepto de que una vez hecha la ‘pilatuna’, la masa debería dispersarse silenciosamente en la noche. Por esa razón, con mi blogueril familia echamos los barquitos ante la mirada enternecida de algunas oficinistas a las que algún jefe malvado habría detenido cinco minutos antes de las 5 de la tarde para hacer algún reporte innecesario y por eso salían a las 7:04, para tropezar con una flota liliputiense avizorada por unos cuantos desocupados que veíamos fascinados los caprichos del viento en las proas de nuestras naves.

    A los cinco minutos me fui, como algunos más que con la misma sensación abandonaron la fuente. Camino a un restaurante del sector, nos cruzamos con al menos dos parejas y un grupo que subían por la calle 72 desde la carrera 11. Algo inseguros, apuraban el paso y retocaban sus embarcaciones en bond A4. Tal vez creían que como en la guerra de almohadas, si llegaban tarde no pasaba nada.

    Estábamos tres generaciones: La de mis hijos (representada solo por ellos dos); la que llamo de los ‘flicker’s (casi todos eran pertenecían a ésta) entre 17 y 23 años y unos tres ‘cuchos’ que en medio de nuestra ‘treintañez’ gozábamos como los primeros y los segundos.

    La predicción del asustadizo vigilante se cumplió. Muy disciplinado, el hombre de la chaquetilla azul con borde gris y el texto de “Seguridad privada” apareció y con tono marcial dejó su dedo índice suspendido en la gravedad del lugar mientras movía el resto de su humanidad adornada por su elegante bigote boliviano para decirnos que estaba prohibido tomar fotos. Le dije una sola vez que estábamos en un lugar público, pero no tenía alientos de argumentarle, por lo que le dejé sentir que vencía. Pobre, él no tenía la culpa de que en la Academia de Seguridad Privada Winston Churchill Security le hubieren preparado para la evacuación de un edificio en llamas, una incursión de una banda de atracadores y hasta un ataque de la guerrilla, pero jamás para la embestida de un desaliñado y heterogéneo ejército de fabricantes artesanos de barquitos de papel.

    Creo que falló la hora. A las 5 de la tarde habría tenido más impacto entre el público de oficinistas e incluso algunos de ellos se habrían sumado como en una imagen cliché de ejecutivos pensando en libertad…

    Otros cronistas más aventajados nos contarán mañana qué más ocurrió.

    • Las pocas fotos, más bien malitas porque fue otra tarea clandestina, las pueden ver aquí.

    11 comentarios

    Deje un comentario

    Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

    http://victorsolano.com/google90c48a932e42b8eb.html