La censura a El Heraldo por caso de Métodos y Sistemas
Preocupa mucho la censura del juez segundo penal de Barranquilla, Hernando Estrada Peña, de ordenar que no se publique nada sobre la firma Métodos y Sistemas, encargada del recaudo de impuestos en esa ciudad. De manera tajante ordenó suspender “las publicaciones de los actos concretos que presuntamente amenazan y vulneran los derechos fundamentales” de esta empresa.
Preocupa que bajo el pretexto de la honra de la firma no se permita hacer periodismo al diario El Heraldo. El diario dirigido por el ex presidente Gustavo Bell publicó que el fundador de la firma habría servido de enlace entre las fuerzas paramilitares y la campaña del alcalde Guillermo Hoenigsberg.
Las competencias que tenemos como periodistas no nos permiten juzgar. Eso está claro, pero las investigaciones de carácter periodístico, que no tienen incidencia penal, deben servir a la opinión pública para tomar decisiones, sentirse informada y de alguna manera fiscalizar la función pública. Preocupa -soy reiterativo- que el juez Estrada descalifique el cubrimiento periodúistico de este suceso que no es de talla menor ni se limita al círculo de lo privado.
Aquí se trata de indagar con criterio, prudencia y rigurosidad un acto que compromete cerca de 2.500 millones de pesos (aproximadamente un millón de dólares) y evidenciaría las relaciones de la llamada parapolítica. Métodos y Sistemas tiene toda la libertad de defenderse y probablemente a lo mejor sus nexos fueron leves o hasta inexistentes en toda esta historia. No obstante siento que el juez actuó de una manera extraña al frenar la actividad de la prensa.
Todas son suposiciones y la justicia tendrá que pronunciarse rápidamente para que los implicados respondan en la medida de su intervención.
Muchos periodistas importantes y otros que apenas estamos aprendiendo del oficio no estamos de acuerdo con la “censura” que ya fue calificada así por la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).






Si los de la empresita esa buscaban proteger su buen nombre les salió el tiro por la culata porque ahora nadie se toma el trabajo de dudar sino que ya damos por hecho que son unos delincuentes.
Y el juez…. bueno uno más de los jueces que nos imparten justicia….
Hola Mauricio: Así es, hoy más que nunca esa firma inspira dudas. Gracias por tu comentario.
De acuerdo con lo comentado por Victor y Mauricio. La libertad de expresión y la libertad de información son dos derechos sin los cuales no puede existir la democracia. Afortuinadamente en este caso se trató de una empresa con el poder de utilizar un juez para censurar un medio pero no para callar a todo un país. Saludos.
Cierto Galo. Es más difícil callar a un país que a toda la prensa. Gracias por tu comentario.
Tratando de ser imparcial:
Y si el periódico se excede, es decir, que sus fuentes no son confiables, o que en busca de cumplir con la cuota de circulación o ventas del mes o por responderle a sus accionistas o por beneficiar a un tercero que también nos beneficia, se cometen injusticias y se inventan noticias (como hemos visto en más de un medio de comunicación), que a sabiendas que cuando se exija al periódico a rectificar, lo harán en la página de sociales o en el obituario (como hemos visto en más de un medio de comunicación).
Se sopesan los pros y los contra (económicos, de credibilidad, de imagen, de posicionamiento) y el costo-beneficio de esa operación no es muy alta en relación con el incremento de los ingresos por esos días. Pues el informar sigue siendo un negocio para sus dueños.
Entonces me pregunto “En aras de la verdad se puede callar un medio o se le puede dar la libertad para que se convierta en libertinaje?????????????
EXITOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Y como siempre, los oportunistas del catálogo de avisos con noticias de la familia del ministro Chucky aprovechan para dárselas de “campeones” de la libertad de prensa publicando lo impublicable en Barranquilla, gracias a uno de esos tinterillos que abundan en la Costa.
El Heraldo, Vladdo… se les está pegando lo de Chávez con RCTV. El primo de Pablo Escobar o los Araújo deben estar detrás de todo esto.
Un saludo.
Víctor: Estamos hablando de Gustavo Bell Lemus? Bell, no fue presidente, fue Vicepresidente y sí fue presidente lo hizo bajo el título de Pre encargado.
No estoy de acuerdo con la Censura de ese Juez, pagado por la mafia paramilitar (está es una suposición mía).
Víctor volví a escribir, para que pases por mi blogcito http://www.totaltv.equinoxio.org/telesemana/ataque-a-telenovelas-colombianas-en-el-nuevo-herald
Hola eMe: Estoy de acuerdo con esa otra visión, mas en este caso, es ahora la empresa la que tiene que comprobar lo contrario. Estimo que un medio como este es serio y en ciertas regiones un diario pierde más a largo plazo con la publicación de mentiras que con el tjraje extra de un día. Por eso mi pálpito es que El Heraldo parte de unas pruebas. Igual, el problema sigue siendo la mordaza del juez. Sabes que soy uno de los más enconados y primeros críticos de los medios cuando se exceden. Y así lo haré de llegar a comprobarse. Hoy me la estoy jugando porque el diario de Barranquilla hace lo correcto. Gracias por tu escepticismo.
Hola Julián: Eso ví, que hoy publicaban “lo impublicable”. Gracias por tu comentario.
Hola Camilo: Si, es el mismo Bell y tengo claro su paso por el gobierno. Gracias por tu precisión. Pasaré por tu blog. Saludos.
Ese juez, ese abgado, el Doctor Blanco, el tema no es solo el paramilitarismo, ya que fueron ellos queines mataron al antiguo dueño y gerente, ahí en la puerta de la oficina(son los secretos a gritos de esta sociedad barranquilera), mi pregunta como afectado por las extrañas perdidas de los datos de metodos y sistemas es:¿ donde se está yendo la plata que recaudan, si cada vez que hay una auditoría no se pueden consolidar los datos?.
Hoy día la alcaldía de bquilla debe a sus proveedores una cifra grandisima y la tesorería está en inventario hace más de dos meses, dizque conciliando las cuentas de los impuestos, aqíi hay algo más oscuro que los paramilitares, mucho más oscuro, ¿donde esta la plata de los impuestos de la estampilla para el arreglo de la avenida del rio y de la circunvalar?
espero que las investigaciones periodisticas no se vayan por las ramas
Hola Gerente: También coincido con esa necesidad. Esperaría que los medios locales abordaran esos problemas, desprovistos de los particulares temores de pérdida de la pauta publicitaria. Gracias por tu expectativa.
Es bueno que se sepa que no dejan informar. Los Colombianos tenemos el derecho a estar informados. Pero bien informados. Desafortunadamente en Colombia solo se informa lo que en un momento dado interesa. El cuarto poder aquí como que funciona tan mal como todos los gobiernos de turno. Mejor dicho estan aliados. Independencia? Cual independencia?
jajajajaj.
Aquí en Barranquilla hay muchos secretos a voces. Todo el mundo lo sabe. Lo raro es el silencio de los que deben informar. Vamos a ver en que queda todo. Sería muy bueno que transmitieran la querella a ver de que nos enteramos.
[…] La posición monopólica de El Tiempo le ha permitido, con una circulación ridículamente baja, convertirse en la primera y a veces única fuente de información sobre Colombia que encuentran los exiliados, así como para aquellos que dentro del país no le creen tanto a la televisión. Mientras aprovecha la censura que les imponen a otros medios para aumentar sus propias ventas, a columnistas como Vladdo les cierran los espacios por cometer el "crimen" de oponerse al magnánimo presidente paisa e "irreemplazable". […]
Hola Stella: No es “raro”, es preocupante el silencio “de los que deben informar”. Gracias por tu comentario.
[…] Muchas son las formas que adoptan los ataques a la libertad de expresión y una muy curiosa fue la “censura previa” adoptada por un Juez de Barranquilla que le prohibió al periódico El Heraldo publicar en el futuro informaciones sobre una empresa cuestionada. Suponer violaciones de escritos que aún no se han hecho resulta un odioso precedente propio de una mente totalitaria. Por fortuna, la decisión no prosperó gracias a la ola de indignación nacional que ella produjo. […]