El científico no está para hacer el trabajo del reportero

Esta semana, la columna de la Defensora del Lector del diario El Tiempo presentó su respuesta a una carta de Lisbeth Fog, una muy reconocida periodista en ciencia en el mundo (y no exagero), que tenemos la suerte de que es colombiana. En su misiva, Lisbeth se queja de la actitud facilista que tomó el diario al invitar a los científicos a que cuenten qué están haciendo los grupos y con ello reemplazar el trabajo de reportería.

La carta reclama una actitud mucho más comprometida del periodista con su oficio. Hoy sale muy poco de temas de ciencia y tecnología en el periódico. Recuerdo que cuando trabajaba precisamente en la coordinación de la sección de ciencia en El Tiempo entre 1997 y 1999, tenía trabajo suficiente para divertirme. La sección se llamaba ‘Tiempo de Ciencia’ y salía todos los lunes. La escribía durante toda la semana de manera simultánea con mi trabajo para la sección ‘Computadores’ (Hoy ‘Tecnología’) y la cerrábamos los sábados. Como es obvio, publiqué muchos artículos de los servicios de The New York Times News Services que nos sindicaba el contenido porque si no lo hacía, entre otros cosas, había el riesgo de que la Gerencia cortara esos servicios de una buena vez.

El caso es que de manera paralela empecé a buscar a los científicos, esos ‘bichos raros’ de bata blanca a los que muchos de mis colegas les huían porque les parecían antipáticos o porque sencillamente “en Colombia no se hace ciencia”. Y los encontré. Durante dos años me dediqué a escribir artículos sobre los trabajos que se hacen en los distintos grupos de investigación y comprobé que sí se hace ciencia en el país, y con las uñas, lo cual es más meritorio.

Fue un periodismo de bajo perfil, sin reportajes lumínicos ni premios, pero creo que en algo ayudó para que en esa época la comunidad científica volviera los ojos hacia los medios y se quitara el manto de desconfianza sobre el oficio del periodista. En promedio, cada semana tenía a mi cargo entre tres y cinco páginas dedicadas solo a la ciencia y un día llegué a tener la ‘escandalosa’ cifra de ocho páginas en el cuadernillo A.

Por eso la carta de Lisbeth es tan diciente de la situación de orfandad en la que no solo El Tiempo sino todos los medios en general han descuidado a la ciencia. Le pedí a Lisbeth (¡Gracias!) que me regalara una copia de su carta para que los lectores de este blog conozcan en su totalidad el texto que la Defensora no publicó en su totalidad.

Valga la pena decir que la Defensora poco pudo ignorar de la carta, dada la contundencia de las palabras de la periodista. Esta es la carta completa:

Chía, enero 8, 2007

Señora
María Clara Mendoza
Defensora del lector
El Tiempo
Bogotá


A finales del año pasado, en la sección Educación, El Tiempo publicó una pequeña nota titulada “¿Qué investigan? Queremos saber en qué anda la ciencia en el país”, donde se invita a la comunidad científica y académica colombiana a compartir los detalles de sus trabajos. Les digo que me causó indignación esta invitación. Aplaudo que se interesen por conocer la actividad científica que producen los investigadores colombianos. Pero, ¿no es oficio del periodista salir a buscar esa información? ¿por qué los científicos deben escribir al periódico, en lugar de que sea el periodista, el reportero, el que salga a cubrir la información que puede ser noticia?

Especulo un poco sobre las razones de semejante nota:

  1. El reportero se ha vuelto perezoso. Culpo al mal uso de las nuevas tecnologías. La información llega a través de Internet, del correo electrónico, y el reportero siente que no tiene que salir a hacer trabajo de campo. No es así. El reportero tiene que ser testigo de los hechos, y para el caso de la ciencia, debe visitar los laboratorios, las oficinas de los científicos, -que por cierto son más cubículos que oficinas de empresarios- , entender las dinámicas de los grupos de investigación que se han conformado en los últimos años, acompañar a sus integrantes y entender su relación con las comunidades que intervienen (por ejemplo en el caso de estudios en salud pública o en ciencias sociales), comprender la cotidianidad del trabajo, hacerle seguimiento… es lo mínimo que se le pide a un reportero.
  2. El reportero, -o el medio- le tiene miedo a esta fuente de información. Es comprensible, pero eso no significa que no la pueda abordar. Basta con insistir, con leer, con estar muy enterado de cómo va la ciencia en el país y en el mundo, para tener pies de plomo cuando se enfrenta la fuente científica. Igual sucede con otro tipo de fuentes… los deportes, la política… uno tiene que tener bases…
  3. Para el medio es costoso tener un periodista dedicado a cubrir las fuentes nacionales de investigación científica y de innovación tecnológica. Claro, si los cables de las agencias internacionales les llegan con todas la noticias del mundo, incluidas las de ciencia que se producen en los países desarrollados… ¿para qué molestarse con asignar a un periodista a cubrir temas de ciencia en el propio país? Por supuesto que es más costoso, porque la búsqueda puede no tener resultados inmediatos, entre otras razones. Pero si lo hicieran, estarían informando al país sobre los estudios, los procesos y los resultados de la investigación científica nacional. Son muy pocos los colombianos que saben que en Colombia se hace investigación. Además, muchos ciudadanos de nuestros países en vía de desarrollo ven lejana la ciencia porque la información que ofrecen los medios es sobre estudios realizados en otras latitudes.
  4. Que en Colombia no hay periodistas científicos. Si que los hay. Están por ahí, subutilizados. Hay embriones de periodistas científicos en las universidades donde sus estudiantes tienen la cátedra respectiva. Los hay, o por lo menos los hubo, en su propia sala de redacción. Lo que pasa es que no disponen ni del tiempo, para salir a hacer la reportería, ni del espacio para publicar. La competencia interna también los apabulla, con el argumento de que “la ciencia no vende” y por eso es la última en las prioridades.

Abramos los ojos. Los reto, parafraseando uno de los párrafos de su nota, a que saquen del anonimato los hallazgos significativos que la opinión pública pasa por alto por falta de divulgación. La responsabilidad es de ustedes, los medios, es de nosotros los periodistas y reporteros. No son los científicos los llamados a tocar las puertas de los diferentes canales de comunicación.

Cordial saludo,

Lisbeth Fog
Periodista dedicada a divulgar los temas de ciencia

Preguntas al aire: ¿Siente que el cubrimiento de la ciencia y la tecnología en los medios es suficiente? ¿Vale la pena hablar de CyT en los medios colombianos si este país “no hace ciencia”?

25 thoughts on “El científico no está para hacer el trabajo del reportero

  1. Como ud mismo lo mencionó, este país SI hace ciencia, lo que pasa es que hay que buscarla, siempre se han hecho muchas cosas, pero como son cosas que no venden entonces se tomó la costumbre de no tocarlas. Me sentiría tan indignado si en mi campo de trabajo se hiciera lo mismo… ¿qué digo? es la misma cosa, y como estudiante (ojo que aún no soy profesional) en muchas ocasiones me veo en la obligación de ponerme en la tarea… respecto a las preguntas: 1. No, para nada, y si hay algún “buen” cubrimiento pertenece a una fuente extranjera, y 2. por supuesto que vale la pena, y es un desperdicio que se le de tan poca importancia a ese campo… lo más gracioso del caso es que las noticias de ciencia y tecnología en Colombia las encuentro primero en los medios extranjeros…

  2. Hola Filipogs. Me alegra que lo veas así. El cubrimiento de la ciencia y la tecnología es bastante precario y se necesita más conciencia de que la CyT es vital para que el país encuentre caminos de más desarrollo. Gracias por tu comentario.

  3. ¡¡Qué carta!! Se las dijo todas y —como Patton— no tenía ni idea de que la situación fuera así.

    No me fijo mucho en la sección de El Tiempo, pero en El Colombiano la situación va por el mismo lado… sino peor…

  4. Uno con acceso a estos medios tiende a no darse cuenta de este tipo de falencias. Creo que es porque la mayoría de cosas las obtiene por acá y pues uno tiene la ventaja de los hipervinculos. Que si un articulo no es suficiente…pues brinca a otro y a otro y así se construye el articulo deseado. Pero claro, normalmente uno mira las noticias en los periódicos y rara vez encuentra enfoques muy profundos en estos temas que no son tan “escandalosos” y que merecen ser investigados.

    Hace rato en la revista MAD se burlaban de las cosas que uno cree que hay, pero en realidad no existen….El reportero tipo Clark Kent con un sombrero de fieltro que dice PRESS.

  5. No tan solo se dan esos errores en El Tiempo, yo trabajo para el Observatorio de Salud Publica de Santander y mas de una vez hemos tenido problemas e inconvenientes con el periodico regional Vanguardia Liberal por estar arreglando la información que nosotros damos atravez de nuestras publicaciones ya sean escritas o por medio de nuestra página web, solo por algún titular dan alarmas inexistentes de vectores controlados.

    Colombia hace mucha ciencia, recordemos a Elkin Patarroyo, lo que pasa es que es muy poco cubierta por los medios; prefiriendo estos cubrir una noticia de 10mins de Paris Hilton antes de dar una noticia acerca de los proyectos en colciencias acerca de los estudios a desarrollar este 2007. Los pocos institutos de investigación han optado por contratar comunicadores sociales que hagan socialización con los medios para dar a conocer los adelantos en la materia de la investigación institucional.

    Sera que no es del todo culpa de los medios, sino de la misma actitud del común colombiano que no le interesan estos temas hasta que nos los tenga que abordar?

    Seran completos los espacios que le dan noticieros del medio dia a las secciones de salud? o investigación?

    P.d Victor he abierto un nuevo blog espero tu critica, es : http://observadorsolitario.blogspot.com

  6. Se habla muy poco de ciencia en los medios colombianos. Lo grave de lo que se
    hace en estos momentos, un periodista resumiendo la información que saca de
    internet, es que tiene todas la posibilidades de resultar desinformando mas de
    lo que logra informar. Un científico se especializa en un área, no quiero
    entrar a discutir si eso es bueno o es malo, aprende a tener la capacidad de
    construir una opinión por sí mismo y a decidir si lo que se le está presentando
    está correcto o no. Un periodista podría perfectamente apoyarse en los
    especialistas de cada una de las áreas de las que quiere hablar para escoger y
    entender las fuentes que está utilizando. La explicación que da en la carta es
    que es por pereza. Bastante directa y clara la carta por cierto.

  7. Aún falta para que tengamos una prensa más plural en su menú informativo, aunque debo reconocer que El Tiempo hace esfuerzos por incluir esos y otros temas. Pareciera, sin embargo, que no es un asunto de este diario, o el otro, sino de una concepción general sobre el ejercicio del periodismo, eso que anota Lisbeth. Saludo.

  8. ¿Como hace un periodista joven, que pasó de arrastre en las universidades para sentarse a hablar con un médico o un Ingeniero y resumir un tema de ciencia?
    por experiencia de vida, se que informar o escribir sobre temas altamente especializados es difícil, se corre el riesgo de escribir e informar lo que se entendió, (que puede ser diferente a la realidad) dejando al informado completamente confundido.
    el problema no solo es comercial, es de idiosincrasia, no nos informamos de CyT porque no conocemos y no conocemos porque los responsables de divulgarla no le sacan Dinero y se cierra al circulo de la ignorancia.

  9. Bueno y los que no sepan del Observatorio de Salud de Santander que es un espacio de integración interinstitucional e intersectorial para la recuperación, procesamiento, análisis y divulgación de información en salud y violencia del Departamento de Santander bajo la coordinación y asesoría de profesionales especializados.

  10. Hola Victor,

    Con respecto al pedido de la firmante de la carta, estoy solo parcialmente de acuerdo, por la razon siguiente: mientras no haya periodistas especializados en ciencia trabajando en los medios, es preferible que publiquen las vulgarizaciones los … cientificos.

    Ahora, otro punto a tener en cuenta es que un editor cientifico, siendo tan vasto el tema de “las ciencias”, no daria abasto. En diarios de prestigio, como Le Monde o el NYT, hay un editor de temas economicos, uno de temas de ciencias fisicas, uno de sociedad (que puede cubrir temas amplios de ciencias sociales), etc.

    En el periodismo colombiano, por desgracia, se le da demasiada importancia a las notas de “especialistas” en sexo, moda, farandula… por ahi vamos.

    o-lu

  11. Mil gracias Álvaro por la réplica tan bien recontextualizada que hiciste de mi post en Otexto y en equinoXio.

    Hola Segan: Son varios puntos los que tocas. La relación entre periodistas y científicos siempre ha sido compleja porque es el encuentro de dos mundos, de dos lógicas de producción, de dos lenguajes muy diferentes y de dos ritmos. En cuanto a lo del colombiano promedio te digo que en efecto aparentemente hay poco interés, aunque la causa de ello sea, entre otras cosas, la falta de exposición a contenidos de CyT+I. Los espacios que se abren sobre salud son realmente insuficientes, pero tienen éxito porque por obvias razones se venden como más cotidianos. Pasaré a ver tu blog y gracias por compartir el enlace al Observatorio.

    Hola ixelle. Precisamente esa es la tarea del periodista en ciencia: Apoyar su trabajo en fuentes especializadas para evitar caer en lugares comunes y en insuficiencias. En la respuesta a O-Lu espero ampliar más esta idea. Gracias por tu aporte.

    Hola Julio. Así es: el fenómeno ocurre en varios frentes del periodismo. En la divulgación de la ciencia se hace más evidente porque el periodista con pereza se atiene a que le entreguen el contenido ‘masticado’. Gracias por tu opinión.

    Hola Julián: Es muy buena noticia lo de la Agencia de la Unal. El otro gran esfuerzo que ya lleva varios años en Colombia es Noticyt, la agencia de la Asociación Colombiana de Periodismo Científico y sin embargo, los medios desperdician la información que esta agencia les envía de forma gratuita (Ya me referiré a esto en un post próximo).

    Hola Gerente: El problema que señalas es real, mas de eso se trata el periodismo en ciencia: de que se sienten a conversar periodista e investigador y con rigor, pero sin barroco en el lenguaje, se pueda producir un contenido fiel a la realidad, pero permeable por la opinión pública. Fácil no es, pero es la metodología. Gracias por tu comentario.

    Hola O-Lu: Muy interesante tu discrepancia que recibo con gran respeto. Es cierto que en los medios colombianos desearíamos tener las nóminas que tienen medios como The New York Times que en la sección de ciencia tenían 20 periodistas y un equipo de infógrafos. En Colombia “nos deberíamos dar por bien servidos” con que respetaran el espacio de un reportero para que éste se pueda dedicar a empaparse de las ciencias, ‘duras’ y ‘blandas’.

    Un periodista en CyT tiene que concebirse a sí mismo como un “administrador de información” que al no poder estudiar los posgrados que le permitirán tener el conocimiento de sus entrevistados, podría por lo menos saber relacionar mejor las unidades de información, asociar conceptos. T

    e cuento que en mi experiencia en ese oficio, al principio me deprimía mucho al saberme tan ignorante, pero al hacer las cuentas del tiempo que necesitaría estudiar para cubrir temas de biología, microbiología, arqueología, paleontología, física, química, historia, medicina, sociología, psicología… Y no sigo, la cuenta me daba que para poder empezar a escribir necesitaría más de 200 años sin parar… En ese momento entendía que era imposible y que lo único que estaba a mi alcance era prepararme muy bien antes de cada reportaje y tener ubicados a todos los expertos en cada una de las áreas del saber. P

    ara usar una metáfora informática, en lugar de que mi cerebro fuera un disco duro gigante con miles de terabytes de información, lo más honesto sería tener el acceso a miles de ‘discos duros’ en red. Eso es lo que podría hacer un divulgador de la ciencia si concibe su oficio como el de un administrador de la información”. Mil gracias por tu desacuerdo.

  12. Hola de nuevo Victor,

    Solo para precisar que mas que una “discrepancia” hago un llamado a contextualizar. Porque lo que si esta mal es que los medios no ahorren esfuerzos en contratar “especialistas” en temas ligeritos y no en formar o contratar editores de temas “serios” (sociedad y ciencia, por ej…)

    Por lo pronto, los blogueros podemos ir divulgando lo que mejor conocemos (observo que no dudamos en hacerlo, y da pie para discusiones valiosas).

    saludo!

  13. Hola Víctor, me place mucho ver la acogida que tienen las palabras de dos profesores míos de la Universidad, que me enseñaron no sólo la necesidad de rescatar este tipo de periodismo como el científico, así como otro tipo de historias que por ser desconocidas para muchos, no merecen, a criterio de los grandes medios de comunicación, publicidad suficiente para darse a conocer y que encambio suprimen el trabajo periodístico.
    Saludes a tí y a Lisbeth.

  14. Hola O-Lu: Estamos de acuerdo. Yo también quisiera que los medios no ahorraran esfuerzos en contratar especialistas. Un ejemplo es que CEET no le apuesta a contratar a una Lisbeth Fog para que sea su editora de CyT, pero no se mide en gastos para contratar a Isabella Santodomingo para que ‘dirija’ la revista Carrusel. Saludos y gracias por tu precisión.

    Hola Natalia. Solo soy un peón raso del periodismo; Lisbeth sí es una grande y ha sido una de mis maestras, una de las ‘culpables’ de mi incursión decidida y comprometida en el mundo del periodismo en ciencia. Gracias por escribir y felicitaciones por tener/haber tenido a Lisbeth de profe. Un abrazo.

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