Parece que fue tan obvia la agenda oculta del gobierno Uribe de poner en el aire un sofisma de distracción para los problemas del país, que hasta el presidente de la Fifa, Joseph Blatter, se dio cuenta y nos puso en evidencia. ¡Qué vergüenza!

Ayer, Blatter, ante la Asamblea del máximo organismo del fútbol, dijo “Para el 2014 hay dos candidatos, uno es Brasil y el otro es Colombia, aunque lo de Colombia se trata más que nada de una presentación de relaciones públicas del país para decir que están vigentes no sólo por otros titulares, sino también por el fútbol”.

Y aunque estimo que se excedió en sus atribuciones al descalificar a un país sin el debido proceso, creo que Blatter tiene toda la razón. Hace unos meses, Francisco Santos Calderón, vicepresidente de la República, lanzó al aire esta propuesta que alentó a unos y volvió a dejar inquietudes en muchos otros. En 1986, Colombia iba a ser la sede del Mundial, ya tenía asignada la sede, pero el gobierno de Belisario Betancur en 1983 (apenas tres añitos antes) declinó el honor con la noble excusa de que con esos recursos podría ampliarse la cobertura de salud, de educación y de otros indicadores de bienestar. Sin embargo, el dinero se esfumó y nunca fue ni para el fútbol ni para los renglones que recibieron la propuesta. Tuvimos a ‘Pique’ en lugar de quién sabe qué personaje inventado, tal vez por un Carlos Duque

Blatter -que no es tonto y que su balanza de amores se reparte entre Brasil y Estados Unidos- revivió ese antecedente, pero además expuso que la pretensión actual de Colombia obedecería más a una campaña de relaciones públicas. En efecto, muchos consideramos que la intención de tal pronunciamiento de Santos era tender una cortina de humo y que la opinión del pueblo se distrajera más con ese canto de sirenas que en los verdaderos problemas, en los trascendentales.

Colombia tiene la oportunidad histórica para que sus ciudadanos se movilicen frente a una realidad angustiante como los escándalos de la parapolítica, los excesos de la fuerza pública y los crímenes de las Farc y otras patologías.

Preguntas al aire: ¿Debe Colombia insistir en su candidatura al mundial de 2014? ¿Cree que la pretensión del gobierno colombiano apunta más a una ‘cortina de humo’?