Esa es mi hipótesis. Ya lo había dicho, pero no por las manipuladoras razones que menciona la Agencia Bolivariana de Noticias que ahora asegura que los medios alternativos, entre ellos los blogs, crecen en Venezuela por obra y gracia de “la libertad de prensa que se disfruta en Venezuela por los tiempos que corren”.

El número de blogs en Venezuela se va a incrementar precisamente por lo contrario. Ante la dificultad para acceder a información veraz e incluso para ver opiniones opositoras al régimen, los ciudadanos buscarán más medios alternativos y esa precisamente será una responsabilidad entendida por esos mismos o por otros ciudadanos.

Hoy leí que –en uno de sus ya acostumbrados textos manipuladores– la Agencia Bolivariana de Noticias (oficina del gobierno Chávez) el número de periódicos escritos alcanza los 250 y que los medios digitales, entre ellos los blogs, llega a más de 100 (en el titular destaca 443 medios alternativos). Podríamos comenzar diciendo que si se ve en Blogalaxia, solo este directorio registra más de 2.000 blogs.

Pero bueno, no es ese el punto central de este post, sino cómo ahora el gobierno venezolano intenta adjudicarse el incremento en los medios alternativos que en realidad resulta de la convergencia de dos factores: unos miembros de la sociedad con algo que decir en medio de una blogosfera polarizada y la tendencia mundial de crear blogs gracias al arribo de las plataformas sencillas de autopublicación.

Los medios que no comulguen con el gobierno Chávez saldrán de la arena mediática, como parece que va a ocurrir con RCTV y seguramente más adelante con Globovisión. A pesar de que nos opongamos en Venezuela, en Colombia y los estudiantes en Mérida. Otros lamentablemente se refugiarán en la prudente, pero triste y cobarde autocensura que terminarían de legitimar la voz oficial, la única con validez en un ambiente hostil hacia el disenso crítico.

Cuando la SIP señala que en Venezuela se coartan libertades para la prensa, inmediatamente el ministro del poder popular de las telecomunicaciones, Jesse Chacón, advierte que solo es una “sarta de mentiras” y ahora, en una estrategia de choque, se ufana de una supuesta democratización de los medios. ¿Como es posible señalar que una asociación como la ANMCLA, creada a imagen y semejanza de los intereses monopólicos de la palabra del gobierno de Chávez, es el reflejo de una presunta libertad de prensa? Esa libertad de prensa está construida en papel maché…

Venezuela, como todos los países del mundo, necesita más voces que la oficial y requiere que los medios masivos y los alternativos gocen de independencia para ejercer su oficio.