La grandeza de lo minúsculo: Apuntes para una convivencia con el Medio Ambiente
A veces creemos que ser ecologistas nos obliga a ir a salvar las ballenas en el Atlántico Norte desde una balsa de GreenPeace o ir a darle tetero (qué sé yo) a los osos panda en China y arriesgar la vida para evitar que le arranquen los colmillos a un elefante en África. En efecto, todas esas acciones son importantes, necesarias, pero no todos podemos hacerlo todo.
En ese sentido, creo que es más importante que muchas más personas cambiemos pequeñas hábitos de la cotidianidad que podrían hacer la diferencia. La más sencilla de todas es que no botemos la basura a la calle ¿Es tan difícil guardar la envoltura de un dulce en el bolsillo mientras encontramos una caneca para arrojarla?
¿Qué es lo que resulta tan difícil de cerrar un grifo del lavamanos cuando nos cepillamos los dientes?
¿Por qué los parques se deben convertir en rellenos sanitarios luego de un paseo?
¿Por qué no se inicia de una buena vez un pacto entre empresas recolectoras de basura y ciudadanos para reciclar los residuos de los hogares y oficinas?
¿Por qué los ríos y el mar tienen que seguir pagando las consecuencias de que los ciudadanos los consideremos el centro de acopio de nuestras inmundicias?
¿Por qué barremos de la puerta para afuera y no de la puerta para adentro?
¿Por qué la contaminación que producen nuestros vehículos es una característica que debemos atenuar por nuestra cuenta en lugar de esperar cómo evadimos la responsabilidad ante las autoridades?
Cada cual debe preguntarse cómo puede modificar malos hábitos frente a su entorno. Si cada uno se preocupa por su cuota de colaboración, entonces todos hacemos el cambio. Su usted está cerca a las ballenas y puede ayudarlas, haga algo; Si no, como la mayoría de los que habitamos en medio de la plataforma continental, debemos preocuparnos por lo que está a nuestro alcance y producir un impacto entre los más cercanos. Ruede la bola. La comunicación más efectiva es la que se distribuye entre redes informales, como estas.
Ahora en Bogotá tenemos la buena noticia de que a partir del próximo 3 de diciembre comenzará el reciclaje de basuras en hogares y oficinas. De pronto sueno muy ingenuo porque no soy experto en el tema, apenas un ciudadano lleno de incertidumbres y debamos preguntarle a los expertos.
Nota: este post se publica como parte de una iniciativa global en la que 15.000 blogs de todo el mundo nos pronunciamos sobre un único tema durante este día (octubre 15). En esta oportunidad el tema fue el medio Ambiente.







Hola!, buenos días!!!
Aquí en México quisiseron implementar un sistema de reciclaje, y mucha gente lo tomamos en serio, pero lo que no sirvió fue que a los recolectores les importó cacahuate y abrian las bolsas y revolvían, no les importaba en absoluto la causa…..
Espero llegue el momento en el cual todas las partes estén bien involucradas y les importe a todo.
Mi granito de arena lo seguiré realizando….
=D
Saludos
Y si, por supuesto que me uniré…. Pensaré que puedo poner en mi blog =D
Buenisimo!!!!!!!! Cualquier ayuda, por pequeña que parezca, siempre es útil, la fin y al cabo, este es el planeta donde vivimos y lo tenemos que ayudar!!!!!!! Un saludo, Karyne
Me uní y, en equinoXio también nos unimos a este día. Es un deber de todos los integrantes de este planeta: Velar por conservar el medio ambiente.
Un abrazo cálido para tí!
Hola Pleia: De acuerdo con eso. Todos los actores tienen que estar involucrados para que un proyecto de estos tenga futuro.
Muy cierto Karyne: Mil gracias.
Chévere, Lully. Me alegra que EquinoXio se haya unido. Un abrazo.
[…] Octubre 17, 2007 Este fin de semana que pasó, estuve visitando a la ciudad de Medellín y sus alrededores y por razones de este viaje pasé por alto este precedente. Pero eso no me impide celebrar también que las temáticas ambientales cada vez sean un referente sin par para el análisis de los problemas actuales de nuestra sociedad y claro ejemplo de ello fue la relevancia que se le dio al tema en la blogósfera. En sintonía con el asunto, debo decir que el post que hace mi compañero y colega equinoxial Thilo Hanisch Luque, es grandioso. Él nos comparte un solo ejemplo de ese oportunismo ecologista de quinta, que tanto pulula por estos días en medio de verdaderas iniciativas de mejorar nuestra relación con nuestro entorno y en cierta medida de nuestra calidad de vida. Como es de fácil pescar en río revuelto, ¡confunde y vencerás! Hay que tener cuidado de los que posan de tener la verdad revelada, pues son los más sospechosos. Una cosa es del discurso y otra los hechos concretos. Como ecólogo siempre he intentado compartir lo poco que conozco en estos temas, para contribuir a un análisis integral (y que tiene más de sentido común de lo que pensamos), al debate sobre el ambiente y el mundo que vivimos. Y eso es lo que debemos hacer todas y todos, no recurrir a un catastrofismo de película ‘hollywoodesca’ para (con) seguir y justificar acciones que si van en detrimento de nuestro ambiente y la vida. […]
Cosa que me haya impresionado de Austria: que el reciclaje se lo toman muy en serio. Allá no son ni dos ni tres sino siete las canecas y es obligatorio usarlas debidamente. De hecho casi que toca hacer curso en el SENA para saber donde demonios echar cada cosa. El día que los gobiernos de acá vean que sí es negocio reciclar si lo hacen como una política de estado, que el ahorro de recursos y el mismo reciclaje puede resultar rentable en términos monetarios… pues empezaremos a reciclar, en serio. Ojalá la iniciativa esa de Diciembre tenga éxito.
Hola Patton: Sin lugar a dudas, el caso de Austria que ilustras muestra un camino de evolución que ojalá alcancemos algún día. Saludos.