No es un post sobre política, es uno sobre comunicación. Creo que vamos a seguir oyendo y viendo al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, proferir ofensas contra el Rey de España. Por supuesto no me interesa defender la figura de la Monarquía porque me parece totalmente anacrónica, pero…

Creo que las apariciones de Chávez en los medios de comunicación de Chile y de Venezuela tienen la única intención de volcar la atención mediática internacional en su estrategia de desafío a Estados Unidos. Sin embargo, lo que menos me gusta es que crece en mí la sospecha de que mientras ante las cámaras Chávez vocifera arengas anti imperialistas, por los canales diplomáticos debe estar intentando atenuar lo público.

Chávez persigue dejar en los medios la imagen de la reencarnación de Bolívar que desafía casi 170 años después, al imperio español. Si él se cree Bolívar, no dudemos en que eso es lo que quiere proyectar. Este fin de semana, Chávez ha logrado sumar más voces dentro del ala radical de las izquierdas pulsionales por el gesto que deja en los medios como ‘épico’ y deja, en los universos políticos de centro-centro y de centro-derecha el afianzamiento de un sujeto al que hay que seguir con cuidado.

Para muchos, el mejor acto público o quizás el único que ha tenido valor en el Rey fue el del sábado pasado cuando le dijo a Chávez lo que muchos venimos pensando, pero muy pocos tienen la oportunidad de decírselo en la cara después de tantos años de oír mensajes mesiánicos: “¿Por qué no te callas?”. Gracias su Majestad. Después de tantos años de su ociosa presencia oigo de sus labios el sentimiento de más de medio mundo del tercer mundo…

PDTA: ¿Podríamos calificar a Chávez de troll? Una interesante interpretación aquí.