Hace un par de meses, una periodista amiga me llamó para contarme que ya no trabajaba en El Periódico, el novísimo diario de Hernando Suárez, el mismo de Diario del Sur y que intentaba posicionarse como el segundo diario nacional en Colombia.

Me contaba ella que el ritmo de trabajo era abrumador y fuera de eso, desorganizado. Con ella salía así más de una docena de periodistas que habían dejado diversas responsabilidades en otros medios y en el mundo de la Academia para arriesgarse en esta aventura editorial. Pero detrás de cada aventura editorial, hay una empresarial y fue allí donde las cargas parece que no alcanzaron a nivelarse.

Según una noticia breve que apareció hoy en El Tiempo, El Periódico habría dado un ejercicio de pérdida de 953 millones de pesos (400.000 dólares aproximadamente).

Cuando registramos en este blog el nacimiento de este diario nos alcanzamos a entusiasmar con la idea de más pluralismo, aunque también contamos un poco de las sombras con las que nacía. Incluso, Francisco Leal Mateus, editor del naciente diario El Periódico, respondió a los comentarios dejados por los lectores de este blog que plantearon una serie de inquietudes sobre el presente y el futuro de este diario. Cabe recordar que a este mismo grupo económico pertenecen, además del Diario del Sur, los almacenes de ropa Luber; los almacenes de electrodomésticos Sysco; el resort Xilón, en Melgar y el Politécnico Santafé de Bogotá.

En sus páginas aparece muy poca publicidad diferente a la de esas empresas y obviamente eso debilita cualquier aventura editorial. También notamos el año pasado en la revisión de sus ediciones que había bastante descuido en la edición de las notas y así aparecerían mucho yerros que probablemente fueron minando la credibilidad y el sentido de pulcritud que un lector de prensa escrita siempre espera.

Me gustaría pensar que los inversionistas querrían intentar darle una segunda oportunidad a este iniciativa empresarial, recordando que rara vez el primer año de una empresa editorial ‘bota numeritos negros’. Si hay persistencia habrá necesariamente que revisar otros aspectos como el de la débil estructura de distribución, la comercialización para vender la pauta publicitaria suficiente y, por supuesto, el mejoramiento en los procesos de edición.

Por ahora solo quedan dudas sobre la supervivencia de este iniciativa y las esperanzas cierran filas alrededor del futuro regreso de El Espectador a una edición diaria

Preguntas al aire: ¿Ha tenido la oportunidad de ver la edición impresa de ‘El Periódico’ en las calles? ¿Lo ha comprado? Si sí ¿Qué opinión tiene de este diario? ¿Cree que sobrevivirá el 2008? ¿Podría llegar a ser la segunda alternativa en ese campo a ‘El Tiempo’?