Maravillosa noticia. Ya sabíamos desde hace rato que el periódico volvería a ser diario, pero hoy conocimos la fecha: 11 de mayo. El país necesitaba un segundo diario desde el mismo día en que las directivas de El Espectador decidieron convertirlo en semanario y dejaban así a El Tiempo como el único impreso con cobertura nacional y circulación diaria.

Como ya hemos dicho anteriormente, El Tiempo, al contrario de lo que podía pensarse, comenzaba a perder credibilidad y a cargar con el pesado lastre todas las críticas por ser precisamente el único diario nacional con esa responsabilidad. Ganó mayor concentración de los ingresos por el modelo de publicidad lo cual fue muy bueno para el negocio, pero se minaba lentamente la percepción sobre su independencia editorial. Adicionalmente, una reacción inconsciente de cuando se siente que no se tiene competencia es el anquilosamiento en las prácticas periodísticas.

Por esta razón, que El Espectador vuelva a ser diario le favorece a los dos medios, pero por encima de todo, le favorece a la democracia que vuelve a escuchar en equidad de condiciones a más de una voz, a más de una mirada sobre las realidades fragmentadas de la sociedad. Y más cuando El Periódico, que esperaba llenar ese vacío, no cuajó en sus aspiraciones.

Esperemos entonces que este 11 de mayo los colombianos volvamos a tener no solo a El Espectador todos los días, sino por efecto, a un mejor El Tiempo. Varias firmas muy prestantes aparecerán como columnistas en esta reaparición, pero felicitamos a algunos amigos que desde adentro y de manera silenciosa liderarán este proceso con su profesionalismo como Jorge Cardona, Luis Fernando Gutiérrez y Juan Fernández, y a todos los que desde distintas posiciones contribuirán con su energía.