Google obtuvo el el premio Príncipe de Asturias de Comunicación 2008, que está dotado con 50.000 euros (dinero que no necesita para absolutamente nada, pero el significado del galardón si es muy importante). En octubre lo recibirán de manos del príncipe Felipe. Pero ¿Qué significa que un buscador haya ganado este reconocimiento?

El premio –que el año pasado fue concedido a las revistas científicas Science y Nature y en 2006 a la revista National Geographic– le será entregado en la categoría Comunicación y Humanidades a Google por encima de otros 24 postulantes, entre los cuales figuraba la agencia fotográfica Magnum (la que hizo célebre al oportuno Robert Capa, el más celébre corresponsal gráfico de guerra en el siglo XX) y la televisión pública británica BBC.

La Fundación Príncipe de Asturias señaló de Google que “Su creación ha supuesto una revolución en el acceso a todo tipo de contenidos, reinventando los principios técnicos por los que se regían los buscadores”. Y esa es precisamente la revolución: cambió la forma en que los usuarios buscamos la información.

Millones de solicitudes de todo tipo recibe este sitio desde cualquier coordenada, cuando antes necesitábamos de mediadores de la información mucho más burocráticos como Yahoo, Altavista y otros. En esos esquemas, el mundo tenía que caber categorías muy definidas, tanto que mucho del mundo podía quedar por fuera…

Con el algoritmo de Google, creado por los estadounidenses Sergey Brin y Larry Page hace diez años, aprendimos que es mejor emplear el tiempo encontrando cosas y no buscándolas.

Hoy, a pesar de que también tiene que verse con ojos críticos el crecimiento de un monstruo como estos en los que cada vez más elementos de los individuos pueden quedar potencialmente en propiedad de terceros y el fantasma de un Big Brother con su presencia panóptica asusta a muchos, lo cierto es que precisamente es una organización tan influyente que está cambiando los modos de interactuar con los contenidos, con nuestra ubicación en el mundo y nuestras formas de comunicarnos.

Es muy conocido que todo aspirante a entrar a trabajar a Google tiene que someterse a una pregunta ineludible, audaz y retadora: ¿Si entra a trabajar con nosotros cómo cree que podría mejorar el mundo en que vivimos?… Una respuesta proporcionalmente menor a esa ambición desacredita a los interesados. Eso da una perspectiva de la visión que tiene la empresa.

Un premio como el que recibe Google significa que el usuario, como nunca antes, se convierte en el gestor de su ecosistema de información, en la que la disponibilidad sobre los contenidos en la red se concibe como el principal valor y en donde los contenidos generados por los mismos usuarios se recrea como vital, como cercano a la burbuja social de cada cual.

El siguiente desafío no está en conseguir mucha información, esa frontera ya está superada, el reto real es dar con la información más pertinente, con la más adecuada y con mayores niveles de certidumbre. Finalmente, a lo que le apunta el umbral de la web semántica o Web 3.0.