‘Recuerdo que Jaime Medina…’
Acabo de enterarme vía twitter que el bibliotecólogo Jaime Medina falleció esta mañana. Desde Pereira, fue uno de los animadores de la escena blogger colombiana, inspiró a varios de los que hoy están para iniciarse en el relato a través de las bitácoras y siempre debatió con mucha altura. Algunos recuerdos dispersos…
Hoy, un cáncer en esófago y traquea se lo llevó, según cuenta su sobrino Jorge Esteban Pulgarín en el espacio que desde agosto de 2005 alimentó el propio Jaime.
Parafrasendo una canción del género que tanto amó Jaime, ‘recuerdo que Jaime Medina’ era un tipo jovial y muy interesado en aprender de los bloggers y de compartir lo mucho que sabía. Aunque no le conocí personalmente, tuvimos una amistad virtual muy respetuosa en la que intercambiábamos impresiones en los blogs de cada uno. De este blog fue un amigo incondicional y dejó más de 40 comentarios en los que no siempre podía coincidir con el autor de estas líneas, pero siempre fue honesto para decirlo y amable para expresar sus diferencias.
Nunca podré olvidar sus despedidas con el infaltable: “Saludos desde la Perla del Otún”, para recordarnos siempre el orgullo que sentía por su Pereira del alma. Desde allí escribía con sapiencia sobre el vallenato y su conocimiento era compartido en la radio donde era realizador y conductor de los programas radiales ‘Expresión Vallenata’ en la Emisora Cultural de Pereira (97.7 FM) y ‘Acordeones’ por Universitaria Estereo (88.2 FM) de la Universidad Tecnológica de Pereira.
Aunque por esa época no conversábamos mucho, por su tesón, constancia y rigurosidad, no dudé en reseñar su espacio como uno de los blogs a los que había que seguirles la pista, en un artículo que escribí por invitación la revista Enter y que, por lo que pude ver, lo dejó gratamente emocionado. Aunque era un gigante en sus crónicas vallenatas y muy querido entre sus alumnos de la Universidad Libre, seccional Pereira, nunca dejó de ser un hombre sencillo y generoso.
Alguna vez, cuando llegaba medio perdido –por mi falta de sentido de orientación en Medellín– a un bar donde se celebraba un Encuentro de Bloggers en esa ciudad, le preguntaba al vigilante por el encuentro, y cuando yo conversaba por celular con uno de los organizadores, en la puerta, el vigilante oyó mi nombre y por retentiva me dijo algo como: “Ah, sí debe ser arriba; un señor mayor, de Pereira, pasó por aquí y preguntaba por usted”. Para hacerlo más sencillo al contarlo, Jaime había viajado desde Pereira a Medellín, sin ningún teléfono, solo con señas para tratar de asistir al evento que nunca encontró.
En marzo de este año y ya en medio de la enfermedad, se antojó ir a Medelink. Me lo confesó por mail; tenía algunas dudas porque sentía que se “estaba volando”. Finalmente no asistió y esa vez también me quedé con las ganas de conocerlo por que conocía de su empredimiento en estos temas cuando no dudó una vez en tomar un bus exclusivamente para asistir a un Blogs&Polas en Bogotá, organizado por BlogsColombia. Varios bloggers más veteranos que yo en estas lides lo conocieron y quedaron encantados con su don de gentes.
El 8 de julio, hace poco más de un mes, fue la última vez que me escribió ‘por el interno’. Solo en ese momento me contó que estaba enfernmo y aún así uno podía percibir algo que no sé si era optimismo o un futurible al que encaraba como un reto: “De mi enfermedad, fue algo muy sorpresivo. Debo derrotar un cancer de esófago y garganta, a punta de radio y quimioterapias… Hasta la próxima”. No hubo “próxima”.
Hoy, Jaime Molina, esa vieja canción de Escalona que habla de la muerte y de la amistad innegable, fue precisamente recordada por Fabián Sanabria, el decano de Ciencias Sociales de la Universdad Nacional, porque fue el punto de partida de una de las muchas reflexiones de vida que fue soltando a diestra y siniestra el sociólogo Orlando Fals Borda en su clase. Así lo deja ver un artículo que apareció en El Tiempo:
Hace cuatro años, Fals Borda dejó a un lado su bastón, se quitó los zapatos y se sentó a orillas del río Guatapurí dispuesto a compartir con sus alumnos de la Universidad Popular del Cesar, en Valledupar, el sabor del grupo vallenato que habían contratado para homenajearlo.
Pero lo que prometía convertirse en un parrandón, él lo transformó en una cátedra.
Cuando todos entonaban cantaban: “Recuerdo que Jaime Molina, cuando estaba borracho, ponía esta condición, que, si yo moría primero él me hacía un retrato, o, si él se moría primero le sacaba un son…”. Fals Borda les llamó la atención sobre cómo la ternura y la amistad presentes en esta canción contradecían el rígido orden social y machista de los costeños, revelando una faceta que pocos se atrevían a asumir.
Se fue Jaime Medina, un juglar, un amigo que se fue, pero sin poner condiciones y en silencio cuando muchos colombianos, hoy 13 de agosto, solo sabían de la muerte de otro Jaime: Garzón.






Qué triste, esta noticia me tomó por sorpresa. Lamento muchísimo su pérdida. Ojalá que el sr. Medina, donde quiera que esté, se encuentre bien, feliz y en paz.
Es la primera vez que me entero de la muerte de alguien del medio…es devastador la verdad; Nunca he sido un adepto a creer en un “mas allá” sin embargo,espero que en donde quiera que esté Jaime,se encuentre tranquilo y en paz consigo mismo,que es lo mas importante.
Uyyy, no sé qué decir.
Hace un tiempo tuve un blog llamado “Gritos y Susurros” él lo leyó y le gustó. Varias veces me dijo que ese blog lo había impulsado a crear el suyo de vallenatos. Además por ahí descubrimos que éramos del mismo municipio, Bello, Ant. Conocíamos mutuamente las calles por donde crecimos y caminamos por los mismo barrios. Nunca tuve el placer de conocerlo personalmente.
Mi sentido pésame a su esposa, que el llamaba cariñosamente “la bibliotecóloga más hermosa del mundo”
Solo lo vi dos veces pero cuando vi elpost del sobrino sentí como si se fuera un amigo… escalofrío. Saludos a todos en la perla del otún
¡Ehh! Cada vez peor. Se murió un señor que tenía cáncer, no un bloguero y mucho menos un animadores de la escena blogger. Eso de La escena blogger no existe. Es como si alguien que estuviera en Facebook muriera y la reseña no nos hablara del difunto Pepito Pérez sino del feisbuquero que murió. Murió alguien que tenía un blog, no es más. Si era buena o mala persona lo ignoro pero lo que murió fue una persona, no un bloguero. Eso de ser bloguero no es como ser un quelonio o un quiróptero. Tener un blog no es pertenecer a otra especie.
Nunca podré olvidar sus despedidas con el infaltable: “Saludos desde la Perla del Otún ¿?¿? ¿De qué estamos hablando? ¿De una frase célebre? ¡Jesús! Es como si tener un blog lo convirtiera en un pensador que rompe los paradigmas de la conciencia mundial. En honor a la verdad: Murió un señor que tenía un blog sobre un género musical. “Género” es un decir, pues.
“Aunque era un gigante en sus crónicas vallenatas y muy querido entre sus alumnos de la Universidad Libre, seccional Pereira, nunca dejó de ser un hombre sencillo y generoso”
¿Y es que tenía que ser un hombre pretensioso y mezquino porque hablaba de Vallenato? No, si no inventó una vacuna ni un nuevo motor ecológico. Escribía sobre el Tao-Tao, el Papá de Los Amores, El Santo Cachón y otros cacareos que a falta de más hemos convertido en música. Faltaba más que alguien se creyera superior por saber de bambuco o de novelas colombianas. No era un científico, pues.
Otra sobreactuación de la blogosfera colombiana que a falta de seriedad y exceso de frivolidad convierte los acontecimientos inicuos en verdaderas calamidades o proezas. Esto va muy mal.
Gracias Filipogs y Nervioso por el mensaje.
Hola Velvet: No conocía esa coincidencia. Qué bueno que hayan podido recrear esas sensaciones de la juventud en las que compartieron espacios, aunque en momentos distintos. Saludos.
Hola Mauricio: Sí, el post del sobrino resulta conmovedor. Saludos.
Hola Bilioso: Nunca hemos dicho que ser blogger signifique pertenecer a otra especie ni que se pueda cambiar el mundo, aunque sea triste renunciar de antemano a esa posibilidad. Creo que precisamente Jaime no era “un señor con un blog”, sino un hombre de la Academia que cultivaba su afición por un género musical que puede gustarnos o no, pero que hacía bien ese oficio voluntario. Siempre resultará difícil hablar de otras dimensiones de un ser humano si no se conocieron otras facetas a las aquí reseñadas, a las que dejó entrever en cada una de sus intervenciones. La buena noticia para Bilioso es que al no existir una “escena blogger” no tiene porqué desgastarse en atender las nimiedades de nosotros los intrascendentes y sobreactuados que aquí compartimos un sentimiento sobre alguien que dejó una huella de diversas profundidades, dependiendo de las relaciones que sostuvo con cada cual. Saludos y gracias por la diferencia.
Que la huella de Jaime sirve de camino para los nuevos Bloggers que han de venir. Paz en su tumba y desde ya deberían comenzar una nueva campaña bloguera para hacerle un monumento del tamaño del Coloso de Rodas.
Gracias por tu explicación, Víctor. Me uno al dolor de la humanidad por esta sensible pérdida.
Con el mayor gusto, Bilioso. La estatua no es necesaria y él la habría rechazado; con que lo recordemos en unas líneas es suficiente. Saludos.
(Las cosas que ha que leer)
Recordé que una vez don Jaimerespondió a un cuestionario que hace tiempo hacía la Blogoteca .
Cuando muere alguien a quien apreciamos o queremos, duele. Tratar de encontrar las palabras justas para expresar ése dolor me parece legítimo además de necesario. Porque la muerte asusta y confunde especialmente a quienes no creemos en supuestos cielos o infiernos.
Por eso aprecié leer ésta entrada llena de emoción y de perplejidad ante la muerte de un ser que algunos alcanzamos a conocer, ya fuera personalmente, o por sus escritos.
Como dice el anti-poeta Nicanor Parra: “todo hombre es un héroe por el simple hecho de morir”.
Por demás estoy de acuerdo en que ser bloguero no es una “especie” animal, vegetal o de cualquier otra clase. Pero para algunos significa hacer parte de una identidad colectiva y “digital”, nada despreciable. Porque implica el establecimiento de relaciones, discusiones y nexos por encima de las muchas barreras y fronteras antiguas de clase, territorio, género, edad, etnia o religión.
Jaime Medina compartió con muchos y de manera paciente y sistemática su gusto por el Vallenato en sus “crónicas”. Es un legado para quienes sepan apreciarlo. Porque la única “cultura” que existe no es la refinada, la oficial o la respaldada por los estudiosos o académicos.
De acuerdo Álvaro, el vallenato es un género tan respetable como cualquier otro. Quiero aclarar que mi comentario no intentaba ser una falta de respeto a la memoria del difunto. Lo que yo dije en el comentario es que no murió un blogger que tenía vida: murió un ser vivo que tenía un blog. Era un ser vivo antes que un bloguero y con toda seguridad no era el blog su actividad principal.
Estoy seguro de que el señor Medina, además del blog hizo muchas cosas en su vida y es eso es precisamente lo que debe documentarse tras la muerte de alguien. El post sólo nos habla de un blog que murió. Por ninguna parte se ven sus logros académicos, sus logros docentes, sus cualidades familiares, su modo de vida. Es como si en esta persona (y en todos nosotros) no existiera más que un blog. Es más, es como si un blog fuera más importante que quien lo mantiene. Eso era lo que yo quería decir. De ninguna manera pretendía yo faltarle al respeto a un señor al que no conocí y no creo haber leído más que un par de veces.
[…] Luego, silencio total. Ignoraba yo, como muchos, que la vida que amaba tanto se le estaba escapando. Recuerdo que el último correo que le escribí fue para pedirle una nota sobre la marcha del 20 de julio en Pereira, pero ya estaba en otro cuento. Luchando contra un cáncer rebelde que se lo llevó a destiempo. Por fortuna Jaime sigue con nosotros. Sus escritos para equinoXio nos lo muestran como seguramente quiere que lo recordemos, alegre, parrandero, enamorado de la vida y sobre todo, de “la bibliotecóloga más hermosa del mundo”, su esposa, a quien equinoXio acompaña con nuestro cariño de siempre. […]
Gracias Velvet por recordarnos ese enlace; yo no lo conocía, pero lo valoro porque precisamente allí se comprueba ese concepto de la honestidad que hemos mencionado. Saludos.
Hola Álvaro: Gracias por tu visión analítica de la situación. Sin duda, la obra de Jaime será valorada por muchos, especialmente por aquellos conocedores y coleccionistas de conocimiento sobre la cultura popular. Saludos.
Hola Bilioso: Me agrada esa explicación que le das a Álvaro porque está mejor matizada. Coincido bastante con la crítica que le haces al post, pero solo puedo decir que lamento no conocer más de las otras facetas de Jaime Medina. Por esa razón solo puedo hablar desde mi sesgada perspectiva de haberlo conocido como participante activo de la blogosfera, aunque es obvio que sus diversas dimensiones seguramente eran muy ricas en historias… Seguramente, algún colega de ya se habrá referido a él como bibliotecólogo y alguno otro, sobre su conocimiento versado en el folclor vallenato. Saludos.
Hola Marsares: Gracias por tu emotivo post en EquinoXio.
Hola don Víctor, tiempo sin visitarte y me recibes con esta triste noticia…. no me lo creía. Paz en su tumba.
EXITOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Hay gente que no tiene tacto y hacen flame por cuanta cosa…
Hola eMe: Hacía mucho tiempo que no te veíamos por aquí, siempre son bienvenidos los amigos. Gracias por tu mensaje para Jaime.
Hola Nervioso: Todo esto de los blogs tenemos que tomárnoslo con calma, no estresarnos. Saludos.
Hola a todos….
Es la primera vez que ingreso por estos lados, nunca habia escuchado de esta pagina, aunque si conocia la historia del señor que no lo pudo conocer y despues se quedo con las ganas de conocerlo en el Medelink…
Les comento que el fue quien me mostro la existencia de dicho evento…. al final de cuentas el no vino, pero yo fui con un amigo y una amiga, la que hoy es mi novia.
Mi tio, es una persona que aun, me saca muchas lagrimas, van mas de 7 mese, y con solo pensar en el, mis ojos se encharcan y se ponen rojos… mi mama (una hermana), vive con ellos asi, y mi abuela (la mama) creo que ya no tiene ojos, o por lo menos ya no hay lagrimas.
Ya me he quedado sin palabras, de solo pensar en el….
Solo me queda por agradecer a todos quienes dieron su voz de aliento para mi y toda mi familia.
Saludos,
El sobrino.