Con bombos y platillos, la Casa Editorial El Tiempo (CEET) –ahora subsidiaria del Grupo Planeta– anunció en estos días que sacará al mercado ADN, un diario gratuito, como los que circulan en muchos países del mundo y que se financian absolutamente de los ingresos por publicidad.

Por lo que he sabido, ADN va muy bien. En la dirección han designado no a un figurón ‘vaca sagrada’ del periodismo, sino a un experimentado periodista y editor de oficio como Fernando Millán, que estoy seguro que en silencio y con más ideas y ganas, va a sacar adelante este proyecto. El diseño lo quieren muy atractivo, modular, fácil de leer (estos periódicos están diseñados en Europa para que se lean en 20 minutos o menos, mientras se cumple un trayecto en el Metro).

Un buen diario en este modelo de negocios persigue a los lectores urbanos, con afán, que quieren llegar informados a la oficina o la universidad, disponen de poco tiempo y por ello buscan un medio fiable en el que con solo leer los titulares (que no pueden ser poéticos ni rocambolescos) ya se bajan de su medio de transporte con una ideal de acontecer local, nacional e internacional.

Lo que sí hay que aclarar es que no es el primer periódico gratuito en Colombia. Solo que yo conozca –pero es posible que en el pasado residan más experiencias– recuerdo Suburbia, un periódico que circuló en los años noventa en Bogotá y que tuvo una apuesta interesante. Su talón de Aquiles: la comercialización deficiente y tal vez un mercado que no estaba preparado.

Desde hace un tiempo está Un Pasquín, de nuestro amigo el caricaturista político Vladdo, con un corte clarísimo de oposición al gobierno de Uribe. Y hace seis meses está circulando en Bogotá otra iniciativa llamada de The City Paper, otra quijotada del británico Richard Emblin, fotógrafo inglés que ha sido editor de fotografía de El Tiempo y que ha recorrido el mundo entero capturando instantes de la realidad. Emblin se lanzó a sacar un periódico escrito en inglés para ser distribuido en puntos claves como hoteles, embajadas, restaurantes y aeropuertos. Hasta donde sé, le ha ido bien.

ADN llegará a ganar una posición determinante al ser una posterior iniciativa de periódicos gratuitos, pero le agregará dos componentes claves: circulación diaria y altos volúmenes de impresión.

Un buen medio de esta naturaleza puede triunfar si:

  1. Su contenido está bien redactado, casi que con las lógicas del periodismo digital: informativo y directo.
  2. Su contenido no desfallece en el rigor con la excusa de la inmediatez.
  3. Su contenido persigue la verdad… Y la alcanza.
  4. Estimula lo suficiente la participación de los ciudadanos en la generación de contenidos.
  5. Le otorga prioridad a los temas locales y nacionales.
  6. Crea su propia agenda y no repite la de los demás medios.
  7. No compite con los medios ‘grandes’ en profundidad ni con los tabloides sensacionalistas.
  8. Su diseño es ágil, innovador y facilita la lectura.
  9. Es muy gráfico pero no abusa de ese recurso.
  10. Su estrategia en medios digitales de soporte emplea diversas plataformas.
  11. Tiene un tiraje muy alto (promesa básica para satisfacer la demanda de los anunciantes que al final garantizarán la subsistencia).
  12. Distribuye sus ejemplares en sitios claves de tráfico peatonal y de acceso a medios masivos de transporte.

Espero con sinceridad que le vaya bien a este proyecto para que puedan surgir nuevas iniciativas y para que, por supuesto, sean los lectores los que salgan ganando con toda la experiencia cosechada en España por el Grupo Planeta donde el diario ADN tiene un liderazgo confirmado.