Una reciente investigación periodística revela que la mayoría de asesinatos de colegas en Colombia queda impune. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) llamó la atención sobre la impunidad en la que ha caído la gran mayoría de los asesinatos de periodistas registrados en Colombia durante los últimos 15 años.

La investigación estuvo a cargo de la Unidad de Respuesta Rápida (URR) de la SIP en Colombia, que determinó no solo que un 70 por ciento de los asesinatos vinculados a la profesión de periodismo está en la impunidad, sino que ningún autor intelectual ha sido condenado y encarcelado.

Diana Calderón, periodista investigativa de la URR en Bogotá, encontró que de los 127 asesinatos cometidos contra periodistas entre 1993 y el 2008, 57 estuvieron vinculados al ejercicio profesional, mientras que 49 se debieron a causas ajenas a la actividad periodística. En 21 casos aún está por establecerse el móvil.

Calderón indagó el proceso que han seguido en el sistema judicial colombiano los crímenes contra periodistas ocurridos desde hace 15 años. Según el estudio, se han presentado sentencias absolutorias en 19,2 por ciento de los casos.

En una nota periodística que acompaña al documento sobre los procesos judiciales: ‘Radiografía del crimen contra periodistas en Colombia, 1993-2008: 15 años‘, se retomó, entre otros, el caso del periodista de radio, Gustavo Ruiz Cantillo, asesinado el 15 de noviembre de 2000 en aparente represalia por sus denuncias sobre la violencia de grupos paramilitares.

El caso fue archivado en el 2003 y luego de que la URR realizara una investigación periodística en el 2006, la SIP solicitó su reactivación. Desde entonces avanza en la justicia, lo que demuestra que “es posible romper el círculo de la impunidad”.

La SIP, a través de su proyecto Contra la Impunidad, pone a disposición del público este material para su difusión. Al material se puede acceder aquí.

Preguntas al aire: ¿Cuántos periodistas más deben/debemos morir para que el problema sea visto con atención prioritaria? ¿Al Estado le ‘duele’ o le resulta indiferente esta situación de impunidad?