María Emma Mejía siempre ha sido bastante mediática. Es ‘dulce’ para las cámaras, que la siguen como las abejas a las flores. Ella lo sabe y lo aprovecha.

Esta noche se trasmitirá una entrevista que le hizo a Bill Clinton, ex presidente de Estados Unidos y él nos hablará de “su fascinación por Colombia” y de la admiración que le tuvo a los anteriores mandatarios colombianos en su lucha contra las Farc.

Mejía recibió a Clinton como directora ejecutiva de la Fundación Pies Descalzos en la escuela que Shakira financió en Atlántico, se sentó con él en su calidad de Ex Canciller para conversar y salió de la sala como periodista de El Radar.

Así le ganó el pulso a Darío Arizmendi, Juan Gossaín, Julio Sánchez Cristo, Roberto Pombo y otras ‘vacas sagradas’ del periodismo nacional.

Si es oportunista o no, podría ser la pregunta, pero en todo caso parece que si Mejía se hubiese presentado como periodista tal vez no lo habría conseguido; quizás ser periodista no tiene valor por sí mismo y usar otros sombreros resulta más elegante y efectivo.