Pensar es peligroso para el orden. Todo régimen totalitario siempre se opondrá la generación y circulación de las ideas y más si estas tienen que ver con la libertad. Hugo Chávez lo sabe y por ello ahora intenta poner trabas al desarrollo de Internet, la plataforma más revolucionaria que, paradójicamente, podría caerle encima a la ‘Revolución Bolivariana’.

Internet resulta fundamental hoy en día para el desarrollo de los pueblos porque pone en la misma frecuencia a los ciudadanos, porque los grandes temas de las agendas locales, regionales o nacionales se socializan y así terminan incidiendo en las decisiones públicas.

Contrariando las tendencias mundiales, al igual que China y otros estados que amenazan las libertades individuales, el Estado venezolano ha incluido el uso de Internet en el Instructivo Presidencial para la Eliminación del Gasto Suntuario o Superfluo en el sector público nacional. Decreto 6.649 publicado en la Gaceta Oficial del miércoles 22 de marzo de 2009.

Al considerar el uso de Internet como “superfluo” o “suntuario”, el gran riesgo que surge es que se desestimule la investigación y el desarrollo de proyectos que podrían contribuir a una sociedad mucho más ilustrada y conectada con el entorno.

Este nuevo decreto, según sus contradictores, contraviene importantes políticas públicas del sector, dado que tanto el acceso como su uso fueron declarados como prioritarios en el Decreto N° 825, promulgado en mayo de 2000. “Una medida de esta naturaleza podría afectar el desarrollo de importantes proyectos vinculados con las Tecnologías de Información y Comunicación”.

El nuevo decreto se ampara en la necesidad de reducir el gasto fiscal por lo que las limitaciones al uso de internet se suman a una serie de ‘recomendaciones’ de austeridad. Ahorrar no es malo y lo que permita un control sobre el gasto público es deseable, pero tampoco es inteligente ahorrar en lo que puede generar desarrollo.

Si se desestimula el uso de Internet en los ciudadanos, el acceso a la discusión pública, a las veedurías ciudadanas y hasta el sencillo acceso a los servicios públicos, serán exóticas utopías. Si hace 150 años para los poderosos era muy conveniente que no aprendiéramos a leer y escribir, hoy lo es que nos alejemos de Internet. La alfabetización del siglo XXI pasa por nuestra inteligente relación con los individuos en la red.

Y ojo porque por estos vecindarios podría aparecer el germen imitador de ponerle cortapisas al acceso a la red. La sociedad necesita disponer de todos los medios posibles para expresarse con naturalidad, sinceridad y libertad sobre todo lo que ama y lo que le duele.

La red como componente de la campaña
Precisamente, antes de que terminen de limitar el acceso o de que otro decreto intente censurar los contenidos circulantes por considerarlos antirrevolucionarios, un grupo de intelectuales ha puesto en marcha la campaña Internet prioritaria que busca que ciudadanos de todo el mundo apoyen el pronunciamiento pacífico en favor de una comprensión de la red como elemento indispensable para el desarrollo.

  • Si se desea apoyar este pronunciamiento, se puede firmar el formulario.
  • Si se es usuario de Twitter, el tag (etiqueta) usado para buscar las discusiones en tiempo real es #internetlujo
  • Si se quiere unir al grupo en Facebook, este es su lugar.

Preguntas al aire: ¿Qué otras cosas podrían ocurrir con las limitaciones al uso de Internet? ¿Cree que en Colombia podría ocurrir algo similar en términos de regulación?