Leticia, destino para repetir

Estaba en deuda de escribir, sin mayores pretensiones, sobre la oportunidad que tuve de conocer otros rincones de Colombia. Por cuenta de una investigación en mi oficina en la que tuve que desarrollar trabajo de campo, pude llegar a lugares increíbles como Tumaco, Florencia, Leticia, Belén de los Andaquíes, Tuta, Gama, Gachetá, Ibagué, Coello, Tunja y Villavicencio.

Algunos ya los conocía, pero aún así fueron redescubiertos por la curiosidad. Hoy quisiera compartir mi impresión sobre Leticia, la capital de Amazonas y uno de los puertos más importantes sobre el río Amazonas.

Leticia, antes de conocerlo, era para mí un destino exótico, lleno de insectos en el ambiente, serpientes y con un envejecido Kapax (con más de esas boas alrededor del cuello) tratando de capturar los dólares frescos de ‘gringos’ y japoneses con cámaras digitales que tratan de aferrarse a una aventura de safari, pero más barato. También imaginaba un calor infernal y muchos indígenas ‘civilizados’ a la fuerza en medio de un verde embriagante.

Lo que me encontré fue en efecto exótico. La densidad de la vegetación es apabullante. Desde el cielo se ve un paisaje de árboles apiñuscados unos contra otros, con unas rupturas evidentes en el lienzo: Ríos enormes que en esta zona del país, a pesar de sus caudales respetables, son llamados “caños”, denominación que a los que vivimos en las ciudades solo nos puede parecer degradada. Insectos hay, pero no se sienten en el casco urbano; el calor también aparece, pero una vez que se está en tierra muchos podemos acostumbrarnos rápidamente.

Los indios sí aparecen en dos ‘formatos’. Los que aparecen ataviados con sus trajes ceremoniales están así para posar en los resorts ante las cámaras de los turistas; los que no, sí han sido embargados por las veleidades de la vida urbana: enchufados a sus iPod, enfundados en sus Nike, tomando Coca-Cola y hablando por celular todo el tiempo. Por supuesto, eso en Leticia, adentro, en la maraña de la selva se siguen conservando intactos los Ticunas, Ingas, Nukaks y Huitotos, entre otros. A Kapax no lo vi, pero me dicen que sigue haciendo lo mismo que suponía.

Una vez en tierra, la visita obligada es al Parque Santander, en la misma avenida que está el Aeropuerto. Este parque se convierte en el recital de loros más increíble que pueda haber. Hacia las cuatro de la tarde, el canto de miles de loritos en las copas de los árboles de este parque que colinda con la Alcaldía y la Gobernación es sencillamente un espectáculo imperdible.

Pero aún más inolvidable para cualquiera que lo visite es poder avistar el Amazonas, un mar que se quiere tragar la selva, que no cabe en la retina y que recibe embarcaciones a toda hora desde Manaos en Brasil, o desde Iquitos en Perú. Leticia es internacional porque su vecindario así lo es. Por sus calles transitan carros con placas de Tabatinga y hacen mercado los peruanos.

Precisamente hasta Tabatinga se llega y se cruza sin ningún problema. A la frontera terrestre hay que verla con mucha atención porque la pequeña señal que distingue el límite pasa inadvertida. El ingreso a Brasil se nota solo cuando cambia el idioma progresivamente en la misma calle y aparecen palabras como Educação. La convivencia es transparente y a primera vista no se identifican racismos en la población.

A la hora de ir llegando, los viajeros pueden encontrarse con un desafío en el aire: El clima es muy húmedo y llueve casi todos los días lo que lleva a que el avión muchas veces tenga que hacer sobrevuelos debido a que el aeropuerto tiene que cerrarse. En mi caso, el avión iba repleto con una excusión de colegiales que se gozaron las turbulencias del sobrevuelo.

Aún así, es un viaje altamente recomendable para poder encontrarse con un destino mágico lleno de verde, con un río interminable, con gente supremamente amable.

17 thoughts on “Leticia, destino para repetir

  1. Definitivamente Leticia y el Amazonas en general es un lugar único y fascinante de Colombia. También está la experiencia del parque Amacayacu y el avistamiento de los delfines rosados… definitivamente hay que volver 🙂

    Saludos!

  2. Hola Andrés: Sí, dicen que el Amacayacu es increíble, pero no alcancé a ir, y para los delfines rosados hay que apartarse un poco más de Leticia. Solo tuve día y medio para conocer. Saludos.

    Hola Yuyo: Esa es una buena definición. Saludos.

    Hola Tavo: Vale la pena subirse a un avión y entrar en la aventura. Saludos.

  3. Muy buen articulo… y nunca he ido a Leticia pero cualquier rincon de nuestro pais es muy bonito seguro el amazonas es simplemente descrestante

  4. El otro día me preguntaron, si a Leticia solo se podía acceder por avión, sinceramente no sabía la respuesta, pero respondí que para mi seria el medio más emocionante, ver desde el aire ese tapete verde, Ahí ya está pago.

  5. La ventaja de Colombia es que no se necesita un viaje tan largo para conocer lugares increíbles, viajas en avion por una hora y estás en selva, y otra hora y estas en costa… de acuerdo, leticia hay que repetir

  6. Hola Paola: Gracias por tus palabras. Es muy cierto que Colombia está lleno de lugares hermosos y el Amazonas, a su paso por Colombia es soberbio. Saludos.

    Hola Tiz: Gracias, la verdad no sé cuándo es temporada seca… Es más, no sé si la haya. aunque a mí me tocaron dos de dos días de sol. Un abrazo.

    Hola mAo: No es la única forma, pues se puede llegar a través del mismo río y es muy subjetivo qué puede ser emocionanete. Pero sin duda alguna, ver el “tapete verde” doy fe que es sencillamente intimidante y emocionante a la vez. Saludos.

    Hola Anny: Sí, solo una hora nos separa desde Bogotá a Leticia, por eso se peude repetir este destino. Además, las aerolíneas están ofreciendo tiquetes muy baratos por esta época.

  7. Muy bueno el articulo. Lamentablemente aún no tengo la oportunidad de haber ido a Leticia, pero siempre pienso que algún día sera, ya que soy amante de la naturaleza y de los animales, me encantaría tener esa experiencia.
    Estoy segura que debe ser un lugar exótico y con lugares hermosos, solamente el ver desde el aire ese tapete verde debe ser muy fuera de serie. Ojala pueda ir pronto para disfrutar de tanta belleza.

  8. No veo la hora de ir a Leticia, los Colombianos no tenemos idea de la belleza que tenemos en nuestro país, generalmente estamos pensando en ir a viajar a otro lugares en lugar de conocer un poco mas lo nuestro que es hermoso. Tenemos una riqueza en Colombia inigualable lo que pasa es que Dios le da pan al que no tiene dientes y eso hace que no valoremos lo tenemos.

  9. Los felicito por el articulo, hace un tiempo fuí a Leticia con mi familia, realmente es maravilloso, nadie puede imaginar que exista un lugar como este es sinceramente fuera de serie, exotico y cada lugar tiene su encanto. Espero poder volver muy pero muy pronto.

  10. Hace un par de meses fuí a Leticia con 9 amigos y creame todos quedamos realmente sorprendidos de la belleza de este lugar. La amabilidad de la gente, el verde de la selva su clima en fin me faltan palabras para describir lo que es realmente es lugar en Colombia
    Sugerencia dediquemonos más a conocer lo nuestro ya que no sabemos los tesoros que tenemos tan cerca.

  11. Hola Carolina: Espero que puedas ir muy pronto y encontrarte ese ‘tapete’. Un abrazo.

    Hola Juan Ramón: En efecto tenemos que valorar lo que tenemos. Saludos.

    Hola Camilo: Qué bueno que haya podido ir; ojalá tengas la oportunidad de regresar. Saludos.

    Hola: Alejandro: Tenemos que empezar por conocer lo nuestro. Saludos.

    Hola Gerente: Tomé las fotos y las subí a Facebook.

    Hola Yuly: Espero que recibas respuesta. Solo una precisión: Leticia está en la parte colombiana, no en Brasil. Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *