Los medios llegaron tarde a cubrir la muy cierta retención que hicieron dentro del claustro de la Universidad Nacional del rector, Moisés Wasserman y cuando llegaron parece que olvidaron detalles clave.

Si bien el rector realmente fue detenido y desde lo penal se puede tipificar esa falta de movilidad como una tentativa de secuestro, y que era imposible que realmente fuera posible un diálogo como justificaban algunos estudiantes su acción, también es cierto que los medios se encargaron de legitimar únicamente las versiones oficiales.

Por temas ya conocidos de la “autonomía universitaria”, la autoridad no puede entrar en acciones de choque dentro del campus, pero otra cosa es la flagrancia cuando hay certeza de la comisión de un delito en progreso y eso es lo que presuntamente fue lo que hizo la Policía. Sin embargo si extraña cómo los medios no registraron que el escuadrón del ESMAD entró repeliendo desde la entrada de la Universidad con gases lacrimógenos contra todos los civiles que estaban en la entrada. Hubo 22 arrestos.

Los medios nos pueden hacer lo mismo que la Policía: Estigmatizar a todo profesor, estudiante, empleado y hasta visitante de la Universidad Nacional como “secuestrador” o “terrorista”. Al omitir ese detalle de la acción violenta de la Policía se ligitima solamente una voz y modo de actuar. Fue violenta la retención de Wasserman, pero también la de la Policía al entrar –como me lo han denunciado también varios estudiantes (algunos de ellos autodedfinidos como “desde adentro y sin capucha”)– al ingresar de esa forma al campus.