SoHoTv: El crecimiento natural de un medio
El pasado domingo 8 de noviembre comenzó sus transmisiones el nuevo programa SoHoTv, una derivación natural de la exitosa revista SoHo (“solo para hombres”) con las predecibles sesiones de fotos a las modelos que posan en la revista.
Presentado por Carlos Marín y Alexandra Santos, el magazín tiene algo de crónica y mucho de mujeres públicas. Como tal no está mal y va a tener su público cautivo que la versión impresa ha venido cultivando con ribetes de feligresía. En su momento, la versión online de esta revista fue ese gran salto tecnológico con el que parte de esos contenidos tan apetecidos por el gran público pudo llegar a democratizarse.
Aunque el sitio es aún bastante deficiente, en realidad para defenderlo podemos decir que fue peor. Las imágenes hacían tan lento el sitio que cualquier otra opción de soft porn para un adolescente desesperado resultaba más eficaz en su propósito. La usabilidad dejaba mucho que desear y así las cosas no estaban donde el usuario inocentemente intuía.
Aún así, soho.com.co está dentro de los 100 sitios más visitados del país y tiene el nada despreciable 0,0052% del tráfico mundial de usuarios en la red.
Por su parte, la versión impresa es un súper negocio. No hay una revista que sea tan lucrativa para ninguna empresa como lo es SoHo. Publicaciones Semana tiene en la veterana Revista Semana su bastión de credibilidad, su momento de acercamiento del tercer tipo con el poder. Desde sus páginas, Felipe López Caballero ha disfrutado tanto de los conventillos políticos como de los chismes de salón de belleza que tanto persigue.
‘El delfín’ ha sabido salirse sin vacilación de lo que fue su negocio en televisión con el Noticiero de las Siete, presentado por su ex esposa Pilar Castaño en los años ochenta, al tentador y no por ello menos discreto negocio de los impresos. Publicaciones Semana es un pulpo mediático con productos como las revistas Semana, SoHo, Dinero, JetSet, PlanB, Fucsia, Blog, Arcadia y Semana Jr., y todas las versiones digitales de estos medios que intentan tener su vida propia.
Pero si Semana sostiene a López Caballero y a Alejandro Santos Rubino dentro de la agenda nacional, es SoHo la que le pone alegría a las cuentas bancarias del grupo. Sus páginas son un monumento a la publicidad impresa, tanto que algunas ediciones de 300 páginas resultan bastante incómodas a los lectores poco avezados en las artes plegadizas de los insertos publicitarios que, con hojas de cartón, son todo un seminario avanzado de origami.
La revista ha contado con la bendición de las agencias y los brokers de medios (compradores de espacios) a la hora construir un “plan de medios” (donde van a poner su dinero durante el año). Algunas categorías, como la de los relojes de lujo, ante la ausencia de publicaciones especializadas en ese tipo de artículos –como si las hay en México o en la misma Venezuela– han colonizado las páginas de esta revista para promocionar sus productos. Y así con algunas otras categorías.
El paso a la televisión no me sorprendió en lo absoluto. Recuerdo que cuando vi los promos publicitarios pensé: “¿Por qué se demoraron tanto en hacerlo?” Estoy seguro de que en la mente de su director Daniel Samper Ospina la idea rondaba desde hace bastante tiempo y más bien los empresarios lo estaban frenando.
Por esa razón, este domingo este primer episodio fue bastante cauteloso a pesar de tener su emisión a las once de la noche, con asepsia clínica en el tratamiento de los temas y, sobre todo, de las sesiones fotográficas para no automutilarse por la clerical censura proveniente del Opus Dei o de la Presidencia de la República… O de los dos en coro.
Desentonó la sección de ‘El periodista tartamudo’ protagonizada por Adolfo Zableh –un periodista que en efecto tiene un evidente problema que fue aprovechado por la producción, con el beneplácito del implicado, por supuesto– en la que se aparece en ruedas de prensa que a mi modo de ver no tienen nada que ver con el interés de la revista. Según Zableh, la rueda de prensa “fue un bodrio” sencillamente porque a él no le gustó el tema económico. El perjudicado: Cisa (Central de Inversiones S.A.). Bajo ese criterio para juzgar, todo lo político y lo económico podría ser un bodrio y lo único relevante para el país serían las tetas que muestra la revista, como ‘sabiamente’ han entendido los noticieros en sus secciones de farándula que ocupan la tercera parte o más de cualquiera de las emisiones.
Por lo demás, viene ahora esperar si SoHoTv en Caracol Televisión desborda la provocación obvia, la de los instintos básicos y desarrolla crónicas al mejor estilo Gonzo como ya tiene una tradición en la versión impresa.
El primer capítulo.
Preguntas al aire: Si vio el primer capítulo, ¿Cuál fue su impresión? ¿Qué tipo de contenidos debería tener la versión televisiva de SoHo Tv? ¿Está de acuerdo con este tipo de programas en la televisión abierta?


no creo que vayamos a ver nada bueno alli.
Rodrigo, te quieres casar conmigo?