El periodismo que hacemos hoy
En la televisada ceremonia de los Premios de Periodismo del Círculo de Periodistas de Bogotá, Javier Darío Restrepo, el veterano maestro del oficio, dejó unas advertencias que me dejaron pensando sobre la forma en que estamos haciendo las cosas.
Aunque no solo él es el autor de la brillante intervención, si queda claro que allí está su impronta. Aquí algunos de los apartes:
- “En televisión se desconoce la gramática de la imagen”. Es cierto. Los programas periodísticos son casi inexistentes y en los pocos que habitan nuestras pantallas se abusa de las imágenes de archivo que hasta se repiten en la misma edición. Parecería que a veces los realizadores desconocen los movimientos de la cámara, los encuadres y la continuidad.
- “En radio se abusa de los largos testimonios, apenas conducidos por los periodistas“. Como le pasó en televisión a El Radar, que ofrecía en un primer momento la posibilidad de distintos géneros, la radio se engolosinó con las entrevistas, con encender el micrófono y terminar cuando la fuente lo dice. La conducción es mínima, la entrega del poder es casi total.
- “El periodismo está aprisionado en el presente y excluye la apertura del futuro”. No todos los periodistas producen pensando en perspectiva y añadiría a las palabras de Restrepo, que se ‘olvida el pasado’. La falta de contexto es algo que se lamenta en la mayoría de las producciones escritas y audiovisuales.
- “El empobrecimiento del periodismo a través de publicaciones periodísticas contaminadas de publicidad sin rigor crítico”. El mayor de los síntomas es el unifuentismo, en donde por pereza o falta de rigor, o peor aún, por arbitraria decisión de excluir, termina siendo la muestra de un periodismo que se queda corto en ideas y perspectivas, en enlazar miradas opuestas. Ese periodismo evita las sanas controversias porque desconoce ángulos completos de la realidad. Lamentablemente varios de mis colegas que cubren las instituciones públicas se quedan con esa sola versión y desconocen las otras miradas.
- “Primero las ganancias y después el servicio a través de la Información … La mala noticia de que la lógica empresarial se está imponiendo sobre la lógica del periodismo”. Este último varillazo fue claramente disparado a las directivas de CEET, luego de la decisión de cerrar la revista Cambio. Cuando uno sabe de las utilidades del Grupo Planeta y de las de CEET tiene que irremediablemente preguntarse si por el bien de la democracia y de su misma reputación como conglomerado de medios valía la pena cerrar la revista.
Hay que hacer los mejores esfuerzos por un periodismo más vivo y los ciudadanos, el de demandar mejor información.
Pregunta al aire: ¿Cuál cree que es el estado del periodismo en Colombia, en Latinoamérica?


Yo diría que aún en los medios escritos -los más reconocidos por lo menos- se hace un esfuerzo y se tienen resultados importantes. Pero en la radio, por ejemplo, no solo se abre el micrófono y se suelta, sino que campea la inexactitud más perversa. Y ha llegado a parecer natural. Con el argumento de que la noticia está en construcción, se dicen cosas a medias, sin verificar ni contrastar. Sin mencionar la supervivencia de esa vieja y dañina costumbre, maridaje fatal, de las administraciones locales y departamentales repartiendo pauta para proteger sus intereses.
En televisión, aparte de lo señalado, hay descaro, suerficialidad, influencia abierta del anunciante, falta de rigor y ausencia de investigación. Los noticieros parecen favorecer a sus patronos. Y punto. Sin hablar de que los noticieros al medio día, sobre todo, se han convertido en magacines de la violencia. Eso es lo que quiere ver la gente? Esas son ls noticias?
El dinero y la rentabilidad, ya lo han dicho ustedes una vez más, son los nuevos valores del ejercicio profesional desde que el periodismo ha caído en manos de mercaderes.
Hola Carlos: Como siempre, muy atinados tus comentarios. La radio, como internet, sufren el fantas de la inmediatez como su valor más importante. Y es uno de ellos, pero eso no debvería ser óbice para tener en cuenta la credibilidad, la confialibidad y el rigor. En casi todos se nota la mano del anunciante como influyente muy grande. Saludos.