¿Tiene futuro la prensa escrita en Colombia?

El sugerente título del Foro que se celebró en la Universidad Javeriana logró que el pequeño centro de convenciones de la Facultad de Comunicación resultara totalmente insuficiente para un sobre cupo de más del 90%. El auditorio, repleto, aguantó con estoica paciencia la demora de casi todos los panelistas, los héroes de la coyuntura noticiosa hoy en día en Colombia.

El evento –organizado por Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), Alianza Medios y Democracia, AVINA, Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana, PNUD, Andiarios, CINEP-PPP, Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Consejo de Redacción (CDR) y Medios Para la Paz– partió de la idea de que “la crisis económica mundial y el acelerado avance de la era digital como canal de información han causado un fuerte impacto en los medios impresos” y que esto ha ocasionado despidos masivos y cierres de periódicos con mayor frecuencia.

Allí asistimos para ver como ponentes a María Elvira Samper, ex Editora de la revista Cambio; Nora Sanín, directora de Andiarios; Alberto Abello, director de El Nuevo Siglo y Fernando Quijano, director de La República; con la moderación de Mario Morales, coordinador del campo de Periodismo en la Javeriana. Lamentablemente no pudieron asistir Jorge Cardona, editor de El Espectador; María Jimena Duzán, columnista de Semana y se extrañó mucho, mas no nos sorprendió que no fueran los directivos de El Tiempo.

Nora Sanín leyó unas palabras entre las que destacaría una cifra muy diciente: La venta de ejemplares de periódicos en la calle cayó 12,6%, atribuibles a varios factores como el incremento de los medios online, la disminución del poder adquisitivo para servicios que en momentos de crisis económica podrían considerarse suntuarios (un periódico compite en muchos hogares con el desayuno) y sobre todo, al cambio generacional. Es paradójico: Los periódicos gozan en muchos casos de buena salud, pero sus lectores si están envejeciendo.

Me dio gusto ver que Fernando Quijano coincidía en varios de esos puntos que por estos días también causan molestar. A los periodistas en Colombia no nos forman en “empresa periodística” o “empresa de información” por lo que los negocios nos apestan, buscamos ser empleados, no se estimula el emprendimiento y eso lleva a un problema mayor: No pensar en la segmentación de mercados. Aunque a algunos de mis colegas eso les pueda causar alergia, la verdad es que si un periodista entiende de segmentación de mercados, entiende mejor el tema de los géneros narrativos y las expectativas de las audiencias.

Para Quijano, lo clave “no es estar en el negocio de los periódicos, sino en el negocio de la información”. Y eso tiene que ver con algo fundamental y es el dispositivo de lectura. Aprendimos a leer el periódico en su formato universal, luego de ver a nuestros padres a la hora del desayuno desplegando las sábanas de papel. La crisis –para Quijano– reside en los formatos.

De igual manera, el director de La República –que venía de ser el Editor General en El Colombiano y la voz cantante en un grupo integrado también por el diario popular Q’Hubo, el más leído de Colombia (1’700.000 lectores), El Colombiano (el diario regional más importante y la agencia de noticias Colprensa– insistió en la necesidad de explorar nichos, los que podrían ser geográficos, etarios o étnicos.

Por su parte, Alberto Abello, quien reemplazó a Juan Gabriel Uribe Vegalara en la dirección de El Nuevo Siglo, señaló luego de un recuento histórico en el que recordó que el Correo del Orinoco, periódico manejado por Simón Bolívar y Francisco Antonio Zea, se escribía “en castellano” y en inglés. Lo que nos da una pista muy interesante sobre la forma de pensar en las audiencias en un momento que fue clave para la emancipación.

La versión extraoficial sobre el cierre de la revista Cambio
Finalmente, María Elvira Samper, la ahora ex editora de la revista Cambio, confesó que aún no podía salir del shock que le había producido el cierre de la revista. Aún así tuvo arrestos para presentar una serie de inquietudes que la mortificaban como la falta de respeto al idioma español, la pobreza en el uso del lenguaje, la falta de calificación del periodismo actual, derivado en la pobreza de la formación del comunicador y cerró con la inevitable reflexión sobre las formas en que el negocio se impone a la función ideológica de la información a la sociedad.

Una vez terminadas las exposiciones pude hacer la segunda de las preguntas recibidas y allí aproveché para soltar una bomba, una revelación ante ese auditorio: “María Elvira: Supe de buena fuente que aproximadamente las 6:30 p.m., Luis Fernando Santos (presidente de CEET, propietaria de revista Cambio) le confesó a Rodrigo Pardo las verdaderas razones del cierre de la revista, que tenían que ver con la incomodidad que producían las investigaciones que hacía la revista entre algunos de los miembros de la Junta Directiva; a las 7:25 p.m., eltiempo.com publicó una versión totalmente diferente en la que aducía los problemas financieros ¿Cuál cree que de estas dos va a ser la versión que perdure en la memoria de los colombianos?”…

Siento que el público quedó frío en ese momento y todas las miradas pasaron al rostro de María Elvira que contestó con vehemencia: “La extraoficial. No pueden creer que la gente es boba”. María Elvira siguió argumentando sobre una gran cantidad de pistas que la dejan totalmente convencida de que las verdaderas causas del cierre tienen que ver con motivaciones ideológicas.

Santos le habría dicho a Pardo que no le sostendría esas palabras a nadie, pero que era la verdad. Tan solo una hora después, CEET estaría divulgando una versión oficial muy distinta (la versión que hoy aparece fue publicada un día después de la original y ésta no tiene comentarios de repudio como llegó a tenerlos).

Como otra curiosidad anexa, la Sociedad Interamericana de Prensa, hasta hace poco presidida por Enrique Santos Calderón (hermano de Luis Fernando) no se ha pronunciado sobre el caso de la revista Cambio, como si lo hizo el otro hermano, el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, hoy aspirante a la Presidencia por el Partido de la U, quien soltó una frase aterradora: “Ojalá tuviera yo el poder para cerrar revistas”. Si es así, espero que nunca llegue al poder, porque desde ya nos está anticipando esas tendencias censoras. En el mismo artículo confesó que tenía información del posible cierre de la revista desde hace más de año y medio. ‘Curioso’. Esa parece información privilegiada para alguien que supuestamente está alejado de la Casa Editorial por el evidente conflicto de intereses por su posición en el Gobierno.

Fue un buen espacio en el que las organizaciones lograron convocar a muchos colegas que haciendo su trabajo o solo oyendo de primera mano a los protagonistas de la coyuntura mediática compartieron sus visiones sobre una industria que parece ganarle el pulso al periodismo sin que se entienda que son dos cosas compatibles cuando hay honestidad.

7 thoughts on “¿Tiene futuro la prensa escrita en Colombia?

  1. Creo que sí fue un buen momento para revelar esos detalles.

    Por otro lado, ¿Cómo relacionaría la actitud empresarial que menciona con lel estado actual de la prensa crítica independiente? ¿Van a necesitar siempre de grandes emporios económicos para ser viables esas iniciativas?

  2. Hola Víctor:
    Excelente pregunta para una respuesta concreta que corrobora lo que los ciudadanos daban por hecho. Aún así, suena cruel.

    Ni modo que yo vaya a votar por Santos. Sería capaz de coartar en su totalidad la libre expresión.

    Te abrazo!

  3. Irotama Hotel: http://irotamahotel.com

    En diciembre del año pasado organizamos una integración de la compañía Colombo-Japonesa a la cual represento, queríamos escaparnos del frio de la ciudad y disfrutar del clima caliente con todos los ejecutivos de la empresa y sus parejas e hijos, muy motivado al ver por la pagina web de este hotel las hermosas instalaciones, me apresure a cuadrar todas las reservaciones y poder disfrutar con todos mis compañeros, sabìa que era un poco costoso, pues eramos bastantes personas, igual a eso no le preste mucha atención, porque según lo que vì por internet, valía la pena la inversión.
    Sorpresa para todos, como coordinador de la integración quede literalmente como un zapato ante mis compañeros de la empresa, definitivamente no entiendo como pueden engañar a los clientes de esta forma. Inmediatamente intente comunicarme con la administración del hotel para hacer el reclamo y pedir un descuento por semejante estafa, pero nadie me supo dar razón.

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