Parkinson de Mockus es menos grave que la ética de Arizmendi
Esta mañana, el país se sorprendió con una noticia: Antanas Mockus, el candidato a la Presidencia de la República por el Partido Verde, confesó que padece los inicios de la Enfermedad de Parkinson. La confesión en sí no debería alarmar a nadie, pero Colombia cayó en la tentación de esculcar en la intimidad del político.
La noticia se dio en una entrevista que le hizo Darío Arizmendi, acompañado de otros periodistas de su mesa de trabajo en Caracol Radio. Luego de unas preguntas obligadas sobre el rápido ascenso de Mockus en las últimas encuestas que en menos de una semana lo ubicaron en el segundo lugar de las preferencias, Arizmendi lanzó la pregunta que, según él, se estaba haciendo todo el país: “¿Por qué le tiemblan tanto las manos?”.
Mockus, con una elocuencia de la que es poco frecuente verle, respondió con tranquilidad que había consultados con sus médicos y éstos le habían pronosticado buena salud y control; Arizmendi ripostó y preguntó por el dictamen preciso de los galenos. Mockus, incómodo pero cortés, reconoció que tenía los inicios de la Enfermedad de Parkinson y aseguró que no se tenía nada que temer ya que esto no afectaría sus facultades mentales, sus capacidad creativa ni nada por el estilo.
El puntillazo a la nuca lo dio en dos oportunidades la pregunta de la revelación de la radio colombiana Gustavo Gómez Córdoba que le preguntó si había tenido episodios de depresión… En esta oportunidad, la grabación deja ver un evidente desplome en la actitud de Mockus que pasó de la animosidad y el optimismo a la frustración y –añado– ahora sí a una depresión al constatar que su intimidad, y su historia clínica tenía que ser auscultada por un pretendido periodismo investigativo.
Sinceramente me sentí muy triste, no tanto por la salud del candidato porque sé que Mockus es fuerte, gallardo, honesto y porque con medicación podrá atenuar los efectos de su padecimiento; me sentí triste al ver que tengo colegas en la radio que atentan contra la dignidad de los candidatos, que buscan los presuntos talones de Aquiles en la necesidad de menoscabar a las personas y no a los hechos.
Habrá quienes defiendan el episodio como una natural sesión de preguntas y respuestas en el ejercicio libre del periodismo y de asegurar que la pregunta es válida porque se trata de un personaje público y, aún más, de que de su salud depende la estabilidad del Estado colombiano en un eventual gobierno del ex alcalde de Bogotá.
Sin embargo, vale la pena recordarle al afamado decano del periodismo radial colombiano, que la dignidad de las personas no debe ser mancillada y menos sin que el personaje haya cometido delito alguno.
Para mí es claro que Arizmendi presuntamente tenía información previa que iba más allá de lo periodístico y pudo haber servido a los intereses de alguna de las otras fuerzas políticas. Si sabía de la enfermedad y tenía ‘miedo’ de que una eventual administración de Mockus pudiera verse afectada, habría podido consultar con cualquier experto que le habría confirmado que en una fase inicial es controlable y que en la mayoría de los casos no afecta capacidades diferentes a las de la motricidad muy fina, casi una torpeza como la que podemos tener todos al intentar enhebrar el ojo de una aguja.
Esperemos que ese burdo intento no llegue a las mentes frágiles que se dejen manipular y quienes ya habían decidido votar por el candidato del Partido Verde no cambien de opinión por falta de información.
A estas alturas del momento electoral es conveniente que las críticas a los candidatos sean formuladas con altura. No llego a las consideraciones ‘higiénicas’ de algunos que satanizan a quienes esculcan en el pasado de los candidatos. Por el contrario, la pulcritud en las campañas no debería reñir con el ojo crítico hacia el presente y el futuro de los candidatos. Así mismo, es importante poner el retrovisor para poner en escena el pasado y confrontarlo con potenciales situaciones retadoras.
En el pasado hay que hacer minería de datos, relacionar hechos con momentos y evaluar los contextos en que se dieron.


De acuerdo. Al menos en la W tuvieron la decencia de llamar al médico que atiende a Mockus (el doctor Rodrigo Pardo) y hacerle las preguntas técnicas. Quedó clarísimo que el caso de Mockus no es de los que podrían afectar su desempeño y listo, se acabó la preocupación (al menos para mí como votante)
Como leí hoy en un tweet : @omargomez: ¿Sí Mockus es el que tiene párkinson, por qué son los otros los que tiemblan?
Algunos periodistas se prestan para todo. Da pena que esas personas que deberian imparcialmente mantener a la gente informada, se toman libertades que no debieran con el fin de favorecer a sus intereses. Ya hemos visto en al historia reciente de Colombia como “periodistas” se han aliado con narcos, paras, etc, poniendo por el suelo su profesion. Un simpatizante decia:”Si Antanas es el que tiene parkinson, porque otros son los que TIEMBLAN????????”
Sin palabras.
Esta vez no estoy del todo de acuerdo.
Darío Arizmendi no es santo de mi devoción: tiene muchas cualidades como periodista, pero es demasiado zalamero con algunos invitados y se convierte en juez de otros, sin permitirles defenderse.
Sin embargo, si tenía alguna información previa, hizo lo que cualquiera en su lugar haría: preguntarle al directamente implicado en la noticia sobre ella.
No me pareció que fuera irrespetuoso ni grosero, ni que intentara desprestigiar al candidato; al contrario, siempre destacaba aspectos positivos de él.
Es cierto: el momento en el que se tocó la depresión fue el que estuvo mal manejado, primero porque ya es algo muy personal y que no afecta para nada el desempeño en un eventual gobierno, y segundo porque aunque @AntanasMockus cambió su tono de voz y dijo que era de su fuero interno, trataron de insistir.
Sin embargo, no veo agendas ocultas en esta entrevista. Al final, el afectado salió bien librado y el cierre de la entrevista fue algo positivo. Posteriormente, en ese programa se invitó a Rafael Pardo –no el rival, sino el médico de @AntanasMockus– y a otro especialista, y le hicieron todas las preguntas de rigor.
Es cierto, se trata de un tema delicado, incómodo para el entrevistado, pero en el que le dieron la oportunidad de explicar y de dejar en claro que podría gobernar sin menoscabo de sus facultades.
Buen tema para debatir y qué bueno que en ¿Comunicación? podamos hacerlo… Un buen ejercicio complementario es oír las entrevistas mencionadas, también las de W Radio y las de RCN, para comparar y tener una visión más completa del manejo que dieron los medios a este tema.
No obstante, yo doy punto positivo a Arizmendi, Gómez y C.A. Londoño a pesar del momento incómodo.
Al que sí le doy punto negativo es al senador Armando Benedetti, que en su versión de ‘troll twittero’ habló de la ‘locura’ de @AntanasMockus y dijo otras sandeces para provocar a los seguidores del candidato.
¡Saludos!
Hola ApoloDuvalis: Los votantes deben elegir no pos simpatía ni por lástimas, sino por las propuestas que encaren mejor los desafíos. Saludos y gracias por el comentario.
Hola User1234: un buen tweet. Saludos.
Hola Mauroo: La libertad de prensa no debe pasar por encima de la diginidad de las personas. Saludos.
Pues sí don Víctor, esta vez estoy de acuerdo con usted. A Gustavo Gómez se le fueron las luces y le debe una disculpa a Mockus y a su audiencia. Las depresiones son un asunto privado, sin contar que en general los periodistas colombianos no sabemos hacer entrevistas a personas víctimas de traumas.
Hola Mauricio: Muy certera la opinión expresa y bien argumentada como siempre. Concedo que un periodista debe preguntar cosas y que Mockus tuvo la oportunidad de explicar claramente que la enfermedad no afectaría sus funciones, pero también resulta raro que el famoso rumor solo se tocó cuando realmente empezó a incomodar en las encuestas… Antes se rumoraba, pero no se preguntó en los micrófonos abiertos. En lo del momento de la depresión coincidimos plenamente.
También es improtante aclarar, por si acaso, que no estoy defendiendo a Mockus, estoy revisando el episodio desde lo que fue un ‘momento de verdad’ a la hora de ver prácticas periodísticas. Saludos y gracias por el respetuoso comentario crítico.
Hola Noalsilencio. En eso tienes razón: Nos falta mayor experiencia para entrevistar en situaciones como esas y con niveles de vulnerabilidad. Saludos.
Qué bueno tener este espacio para discutir sobre asuntos de ética periodística… porque nos ayudan a intercambiar puntos de vista y a pensar cómo habríamos actuado nosotros en estas situaciones.
Como lo dice Noalsilencio y Víctor lo ratifica, hay falta de experiencia en estas situaciones. Obviamente, en este caso el menos experimentado fue Gustavo Gómez. En mi caso, tal vez lo único diferente que habría hecho es asociar la enfermedad con depresiones –aunque éstas sean parte de los síntomas–. Pero eso es después de reflexionarlo… al aire y sin planear no es tan fácil.
Que el tema haya surgido en este momento no es casualidad: evidentemente empezó a surgir porque el candidato ya es una opción seria a la presidencia; si siguiera con menos de 5% en las encuestas, nunca habría surgido el tema.
Las preguntas serían, entonces:
- ¿El tema del mal de Parkinson salió en la entrevista con la intención de los periodistas de desprestigiar o perjudicar al candidato?
- ¿O surgió porque es un asunto que ya se estaba rumorando y fue la primera oportunidad que se tuvo para tocarlo al aire?
- ¿Fueron los periodistas antiéticos, indelicados, o simplemente hicieron lo que tenían que hacer?
¡Saludos y de nuevo, gracias por este espacio!
Hola Mauricio: Es muy bueno que se aterrice la discusión a unas preguntas, seguramente otros lectores podrán proponer otras. Me anticipo al especular con mis respuestas:
1), 2) y 3). R/: Creo que los periodistas del poder de Arizmendi tienen la capacidad de entrevistar a cualquier persona de este país en el momento que les plazca. Todo un equipo de productores está a sus órdenes para conseguir a los entrevistados. Por eso mi sospecha es que hubo una ‘sugerencia externa’ para tratar el tema en este momento de la campaña elecotoral a menos de 60 días de las elecciones y cuando hay tanto en juego.
Saludos y gracias por los aportes.
Profesor Solano: Había pensado que el asunto sólo había llegado a colación por un tema muy casual en la entrevista y que estaban haciendo mucho escándalo al respecto… aclaro, había pensado eso antes de escuchar la entrevista.
Es muy evidente, Arizmendi fue muy reiterativo, y no sólo con el tema neurológico, también con su salud emocional; incluso, con este último fue aún más insistente, quizá a falta de una respuesta tan fuerte como la primera.
Además, sopesó las preguntas con muchos halagos, que a veces rayaban en lo empalagoso, como quien quiere lavarse las manos luego de crear un ambiente tan incómodo. No es gratuito nada de esto.
AHI ESTA PINTADO DARIO AMARIZMENDI.
QUE LASTIMA POR ESTE PAIS TAN BELLO Y LA RADIO EN CABEZA DE ESTE BELLACO
Lo de la ‘sugerencia externa’ suena muy lógico. Y ahí uno entraría a juzgar si los periodistas fueron utilizados u oportunistas. Pero el resultado final, con los momentos incómodos e indelicados ya mencionados, no me parece negativo.
Eso sí, concuerdo con lo que dice Filipogs sobre lo empalagoso de Arizmendi, pero eso no debe generar sospecha porque es su estilo en el 90% de sus entrevistas.
¡Saludos!
Hola Filipogs y Mauricio: En efecto, lo del estilo almibarado de Arizmendi ya no es motivo de quejas, más allá de que uno lo sienta como un señuelo forrado de arequipe para atraer la confianza de Mockus. Preferiría en todo caso contar con periodistas mediocres y utilizados a periodistas vivos utilizadores. Saludos y gracias por los comentarios.
Realmente quienes quedaron como un cuero fueron los periodistas y de paso siguen dando de qué hablar para que desprestigien nuestra carrera de comunicación. Si bien es cierto que no estoy de acuerdo con que existan secretos y que todo debe ser totalmente transparente, también es cierto que hay cosas que son de la intimidad de las personas y así sean personajes públicos los periodistas no tienen por qué llegar a invadir con preguntas, y mucho menos ser jueces y partes. Más aún cuando era algo lógico y evidente y todos sabemos que no le da ningún impedimento para gobernar.
Esto me recuerda a los tan mencionados casos de abuso que Michael Jackson supuestamente realizó, de los cuales tuvo que ir a la corte y fue declarado inocente. Pero los periodistas ya habían hecho su parte para manipular al público y deformar la imagen del artista… claro, tenía que morir para que ahí sí lo admiraran y lo lloraran. Y bi es el único caso…
No cabe duda, y todos los comunicadores lo sabemos, que por más que uno quiera manejar de la mejor forma las noticias los medios tienen dueños y los dueños tienen intereses… y que si uno va en contra de esos intereses no sirve para trabajar con ellos.
Definitivamente ni por un segundo se me ha pasado llegar a ser una vende patrias como estos comunicadores que por cuestión de estrategia de los intereses de qué candidaturas se pusieron a sacar esto a la luz.
Y aquí el dilema está ya es en la audiencia y su comportamiento, porque el daño los periodistas ya lo hicieron y la brillantez de Mockus les salió por delante.
Pueden darse dos situaciones fácilmente: 1. perder votantes por la falta de ética de estos señores periodistas o 2. que esto atraiga incluso más simpatizantes para el candidato, lo que sería el derrumbe de las lógicas de orientación de opinión pública, y a lo que yo me reiría con gran satisfacción. Aunque prefiero pensar que la audiencia también va siendo cada vez más conciente de esta clase de manipulaciones y que simplemente voten por convicción.
Por fortuna y por lo que vi, esta noticia circuló fue en horas de la mañana, causando eso sí un gran revuelo en todas las redes sociales y en las calles donde el rumor paró ya en la tarde.
Como comunicadora me opongo a esta clase de escándalos o informaciones. Sería muy diferente si se tratase de un problema de moral y ética. Pero como a Mockus no le pueden sacar nada de eso decidieron irse por lo más bajo cuando comienza a repuntar en las encuestas…
Un saludo y muy buen artículo.
Comprendo la afirmación del profesor Solano acerca de que prefiere periodistas utilizados y no los utilizadores. Yo no sé qué es peor, aunque como lo sugiere Martha, dentro de los medios es muy probable terminar siendo de los primeros.
Ahora, no comparto algunas de las opiniones de Martha. Concediendo los momentos incómodos y el intento a la violación a la intimidad, ¿ustedes creen que la entrevista tuvo intención destructiva? En ésta y en las que se hicieron a los neurólogos, cualquier oyente desprevenido quedó suficientemente ilustrado con que la enfermedad de Parkinson no afectaría a Mockus en un eventual gobierno.
Entrando en lo hipotético, si todos los periodistas omitieran el tema aunque ya había rumores, ¿esto no habría saltado a los medios de todos modos? ¿No habría dado lugar a especulaciones y a ‘propaganda negra’?
A mí me parece difícil de creer que esa entrevista haya sido una sugerencia… Primero porque ya habia un rumor, y de hecho Ramiro Bejarano (militante del Partido Liberal, hay que decirlo) había insinuado algo el pasado 3 en El Espectador. De todos modos, es difícil que Mockus no haya querido aceptar lo que aceptó; fue una respuesta meditada. De hecho, la pregunta no fue directa y me da la impresión de que el propio Arizmendi se sorprende tras oír la confesión.
Lo que sí creo que fue una horrible metida de patas fue lo que dijo Gustavo Gómez. Se dice que las depresiones son síntomas de párkinson. Si eso es así, evaluemos este ejemplo. Supongamos que no estamos hablando del párkinson sino de un cáncer, que sí incapacitaría a Mockus para ser presidente. Supongamos que el dolor es un síntoma de ese cáncer. G. Gómez le pregunta a Mockus: ¿ha sentido episodios de dolor?
Esa respuesta pertenece a la esfera privada del candidato. Lo que es relevante es si la enfermedad lo incapacita para gobernar (ya sabemos que no), no si le ha causado depresiones o si lo ha dejado dormir o le ha causado dolor. Es una falta de respeto verse forzado a responder esa pregunta en público, sobre todo cuando es bien conocido que Mockus es una persona sensible y cuando, evidentemente, lo afectó que se cometiera semejante abuso con él.
Uno podría ser indulgente y aceptar que la pregunta de G. Gómez fue producto de la sorpresa y buscaba evitar un silencio incómodo en la transmisión en directo. Sabemos que la radio odia los silencios. Pero, así como los buenos periodistas tienen el ‘chip’ de desconfiar y averiguar inmediatamente la información, también deberíamos todos tener el ‘chip’ de la sensibilidad y el respeto por el otro. Por eso, si bien podría asumir que la pregunta fue hecha de buena fe, creo que Gustavo Gómez nos debe una disculpa. A Mockus y a sus oyentes.
Columna de R. Bejarano: http://www.elespectador.com/columna196562-rabietas-calculadas
Grabación de la entrevista: http://www.caracol.com.co/oir.aspx?id=985833
Por qué escribir ‘pàrkinson’ y no Parkinson: http://www.fundeu.es/Recomendaciones.aspx?frmOpcion=RECOMENDACION&frmFontSize=2&frmIdRecomendacion=610
gane o pierda ,
muchos mockus, dan esperanza ala mayoria .
No soy periodista, pero puedo apreciar la falta de ética al dejarse manipular los Señores Arizmnedi y Gómez por la inconfundible manipulación de las campañas sobre los medios, tendientes a desprestigiar el desempeño de Antanas Mockus en una eventual elección como presidente de los Colombianos.
Antanas en una actitud gallarda y si que estuviera obligado a responder a una agresión a su intimidad, dió las explicaciones sinceras sobre la fase 1 de su padecimiento las cuales complementadas con los conceptos de eminencias en la neurología dejan tranquilos a los votantes.
Yo ya había decidido votar por el candidato del partido verde, pero hoy mas
Qué buen aporte, Noalsilencio. Totalmente de acuerdo con usted, en especial en que Gustavo Gomez fue quien falló allí, aunque sigo pensando en su buena fe (al igual que en la de Arizmendi, al menos en este caso).
Gracias por la corrección ortográfica también.
¿Qué tal enviarle una pregunta a Javier Darío Restrepo, maestro de ética, en su consultorio del FNPI? http://www.fnpi.org/consultorio-etico Creo que estaría muy en la línea de Víctor, en todo caso,
que nunca lo haré con toda mi convicción.- Es hora de de pensar en un gobierno que insista en la educación como primera bandera en dirección a lograr la equidad social, necesaria para lograr la paz y apaciguar la polarización que hoy existe en el pais.
Un gobierno orientado por Mockus y Fajardo ( académicos de centro), estoy seguro logrará el progreso de la nación y la paz que tanto añoramos.
Mauricio, no he hecho más que escuchar las grabaciones una y otra vez… porque lo último que quería era verdaderamente definir con tanta exactitud que sí fue algo manipulado y planteado para hacer sentir miedo a los oyentes de que el voto por él sería grave por su enfermedad.
Es cierto que resaltaron cosas positivas, pero cuando los medios quieren ser inquisitivos también lo hacen muchas veces dibujando lo bonito como para que no se sienta la cizaña. También es cierto que fue Mockus quien decidió entonces manifestar ya directamente hacia dónde iba la pregunta, puesto que ya era un rumor… y andar de rumores es bastante devastador…
Pero las preguntas constantes de si estaba seguro que no lo afectaría, de sus dolencias y demás fueron las peores. Se hubiesen quedado simplemente con la declaración de que estaba llendo a control, que tenía inicios de Parkinson y que sus médicos le habían dicho que estaba perfectamente facultado para continuar. Que ahí se hubiese quedado la entrevista, ya estaba listo. Ya tenían la información que deseaban y que era la noticia en sí… pero continuaron las preguntas como si no le dieran crédito total a su afirmación. Y ahí estuvo el gran error y la manipulación que deseaban hacer… en pro de quien? Lo sabrán ellos.
Estuvo bien que buscaran otras fuentes que desde la medicina pudieran explicar en qué consistía bien esta enfermedad. Pero fue una constante preguntar si eso no le iba a interferir con su trabajo como presidente, que es a lo que está aspirando. Eso me causa demasiada desconfianza en esos periodistas y mi opinión no cambia en nada.
Esto es como si hoy en día viviese Bethoven y le preguntaran constantemente si realmente podía hacer música… y queda claro que su sordera no lo dejó inhabilitado para componer las grandes obras que hoy en día conocemos…
Víctor, inmensamente agradecida con su articulo y la forma como argumenta sus ideas quiero decirle que me he tomado el atrevimiento de invadir Facebook con su blog por lo mucho que me ha impactado.
Mauricio gracias también por hacerme ver en medio de mi claro favoritismo y emocionalidad hacia el profe, la otra cara de la moneda desde una mirada racional, critica y excelentemente argumentada respuesta.
Comparto mi preocupación con Apolo y con Martha sin querer entrar a en posibles juicios injustos y de manera posiblemente sesgada con mi opinión emocional y sobre protectora de psicóloga y orgullosamente visionara frente al tema en el abordaje y manejo del periodista del cual conozco muy poco. Me preocupa que el voz a voz de esta noticia tenga un impacto fuerte en las masas partiendo de la falta de conocimiento frente a la enfermedad y sus implicaciones en la vida de un líder político. Del mismo modo, es preocupante que se le otorgue a Antanas esa posición del fenómeno de victima que hizo ganar a “Jaider Villa” en protagonistas de novela. Ya que esto iría en contra de todos los principios visionarios que deseamos trasmitir.
Igual no desfalleceré, sino que continuare con todo mi esfuerzo y energía difundiendo con argumentos, conocimiento y transparencia de las posturas públicas del partido verde.
Una vergüenza el periodismo *profesional* en este país, como para variar.
Saludos a todos.
Es la primera vez que escribo aca y lo hago porque me parece que lo que oí esta mañana cuando me preparaba para salir al trabajo, fue una ofensa contra una personal como lo es cualquiera de las que opinamos aca, no contra un candidato a la presidencia, un ex alcalde o un decano de universidad. Fue algo vergonzoso y a mi parecer no tanto por el accionar del señor Arizmendi, sino por la del otro señor, Gustavo Gómez, este periodista fue el que realemente pregunto lo equivocado en el momento equivocado.
Igualmente creo que Mockus nunca pretendió ocultar su enfermedad y a mi parecer es mejor que se sepa ya, cuando hay tiempo de hacerle entender a la gente que esta afección no va a mermar el desarrollo mental del candidato y que por el contrario antes que afectar su campaña creo que la va a fortalecer, porque eso no hace mas que confirmar la sinceridad del señor Mockus.
No estaba seguro de mi voto por Mockus, pero ahora si, porque quien acepta que sufre una enfermedad en un momento tan importante de su vida, tiene pantalones para pretender cambiar este país.
Yo es que no conozco la ética de Arizmendi…
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En cuanto al tema de Mockus, me parece que deberíamos preocuparnos más por los que tienen el alma enferma.
… Y la que va a entrar en depresión soy yo si ésto afecta el apoyo que Mockus ha conseguido tan limpiamente y con las uñas.
Con esa entrevista quedó demostrado que en Caracol Radio son más uribistas que RCN.
Hola Martha y Andre: Gracias por sus valiosas opiniones Resumiría la preocuopación del momento en que, como lo he afirmado antes en otras oportunidades, lo importante es que un episodio como este no sume ni reste votos. Es decir, sería injusto que Mockus perdiera votos por la ignorancia de quienes se lo nieguen ahora por al no entender que la enfermedad no le quita capacidad mental, pero también que gane votos por lástima o por otras consideraciones. Los políticos deberían ganar o perder dependiendo de la plataforma de sus ideas y sus apuestas para el futuro.
Hola Noalsilencio: Uno de tus planteamientos me parece muy oportuno y es que en efecto puede haber enfermedades que sí minen la capacidad de gobernar al disminuir, por ejemplo, la capacidad de discernimiento y toma de decisiones. Es claro que un parkinson no lo hace. Por eso me preocupa que la historia clínica de un indiviudo, así sea uno que nos pueda gobernar sea motivo escarnio público. En pantalla solo he visto a un hombre con plena inteligencia que puede gobernarnos con capacidad plena durante 4 años o puede dictar clases en la mejor universidad del mundo, si pierde. Solo falta que ahora le pidan a todos los candidatos que confiesen si sufren hemorroides para poder soportar sentados los largos eventos y las paradas militares… Gracias por las luces y por los links.
Hola Mauricio: Ninguno de los dos tipos de periodistas (utilizados y manipuladores) es deseable dentro del ejercicio del periodismo, pero en mi modesta opinión resultan preferibles los que se dejan manipular porque hasta una buena causa y la verdad podrían alcanzarlos alguna vez; en cambio, los manipuladores tienen intencionalidad que puede llegar a perjudicar mucho… En fin, son pensamientos en borrador y en voz alta. Ojalá solo tengamos a los únicos periodistas que caben: Los buenos, los que confrontan fuentes, son escépticos y persiguen la verdad.
Sería una buena idea preguntarle a Javier Darío Restrepo quien si sabe realmente mucho de ética, yo solo soy un divulgador del oficio y genero preguntas para que en espacios como estos podamos conversar y aprender de la inteligencia colectiva. Gracias por la sugerencia.
Hola Papá: Qué bueno verte por aquí con tus opiniones, ojalá el gobiernos que venga, sea el que sea, ponga un especial énfasis en la inversión en educación. Es muy respetable tu punto de vista. Un abrazo grande.
Hola Daniel: También creo que Mockus nunca pretendió essconder su enfermedad, simplemente uno no tiene que estar contando todo lo que le sucede y como hemos visto, este padecimiento no lo inhabilita para gobernar o hacer política, que es su actual ocupación. Gracias por el comentario.
Hola CaRoLiNa: Esperemos que la limpieza se imponga sobre la guerra sucia. Saludos.
Hola Hernán: No sabría decir de dónde proviene la presión, pero gracias por tu opinión.
Carácter, entereza, responsabilidad, honestidad, compromiso, que respaldan un programa de gobierno bien estructurado y el profundo deseo de servirle a un pueblo ávido de estas características no puede ser bajo ningún aspecto desestimado por las entrevistas y comentarios mal intencionados e irresponsables de periodistas inescrupulosos que sirven a la orden de un sobre bien gordo.
Creo que este periodismo no es transparente, ni honesto. Muy bien por la actitud y la respuesta de Mokus.
Es evidente la parcialidad y falta de etica de los periodistas de los canales privados que en su afan de favorecen al candidato del gobierno actual pasan por encima de la dignidad de los demás candidatos.
El problema no es que saquen al aire una noticia, si no que la utilicen a favor de terceros, porque sacaron al aire el tema justo cuando la realidad se hace evidente y se ve al candidato Mockus subir en las encuestas, y digo realidad porque eso de que Santos va a la cabeza de las encuestas lo dudo, creo que es manipulación como la mayoría de las encuestas del gobierno actual…
Afortunadamente los colombianos estamos despertando del letargo en el que nos encotrabamos y ya no nos dejamos engañar.
Por encima de cualquier alteración de salud que pueda tener Mockus, él es la mejor opción, esta bien acompañado y tiene las mejores propuestas….ADEMAS QUIEN NO PADECE EPISODIOS DEPRESIVOS EN ESTE PAÍS CON LA SITUACIÓN ECONÓMICA QUE ESTAMOS PADECIENDO!!!
Apoyo el comentario “SI ANTANAS MOCKUS TIENE PARKINSON PORQUE SON OTROS LOS QUE TIEMBLAN “
Yo el domingo pasado leí la columna de ramiro bejarano en el espectador y quedé preocupado con un aparte del articulo el cual decia: “además de la inusual tembladera de manos de mockus, detalle que en otro pais exigiria alguna explicación”; a lo mejor el sacar el secreto al escrutinio publico hace parte de la guerra sucia entre campañas politicas.
Arismendi es una verguenza para el periodismo en Colombia. Era caracolero hasta ese momento. Debemos castigar esa vulgaridad con nuestro cambio de dial. Acaso este periodista le ha armado encerronas a Santos por los asesinatos de muchachos en todo el país? El incipiente mal de Mockus no es nada con la podredumbre moral que representa el señor arismendi.
Mi proptesta es sencillamente, no escuchar Caracol.
Victor, muy oportuna tu columna. Estoy de acuerdo contigo. NUestro periodismo en general (porque hay excepciones) aún el de las “vacas sagradas” todavía están en menos que pañales. Falta mucha altura y actitud ética.
En este caso que mencionas, está bien que Arizmendoi quisiera “develar” el tema del parkinson de Mockus, porque es un tema en la arena pública. Lo que me molesta sobre manera es la forma de hacerlo. Hubiera preferido que le hubiera hecho la pregunta directamente y con respeto.
Pero afortunadamente Mockus y sus cada vez mayores seguidores estamos por encima de estas cosas, que de verdad, no afectan su posibilidad de actuar como nuestro presiente. Creo que esto tambien esta claro. Y somos todos los demás quienes debemos estar atentos a aclarar a quien sea sobre el tema.
Me da mas miedo la maquinaria… esa si no tiene “contra”. Pero hay esperanza grande ahora. esa es la carta que todos debemos jugar… Lo del parkinson pasará como será evidente.
Gracias de nuevo por poner esto sobre la mesa,
Qué buena discusión. Gracias, Andre, por los comentarios. Y muy buen apunte el del deseo de que la enfermedad de Párkinson no le reste votos a @AntanasMockus, pero que tampoco le regale votos por el ‘síndrome lastimero Jaider Villa’.
Sin embargo, soy optimista: en líneas generales los medios –uribistas, noemistas, del Polo…–, así como los mismos candidatos rivales, han manejado de manera adecuada el tema.
En otros tiempos, estoy seguro de que esta enfermedad habría sido arma de campaña (aunque no se puede descartar que más adelante, cuando los candidatos se jueguen sus útimas cartas, lo lleguen a utilizar).
¡Saludos!
Hola Álvaro: Esperemos que el periodismo esté para servir a los ciudadanos y no solo a los políticos. Saludos.
Hola Mónica: Si, bien por él y por los oyentes que no tragan entero. Abrazo.
Hola Claudia: Sí, este país nos pone a prueba todos los días y somos muchos los expuestos al riesgo de la depresión. Gracias por el aporte.
Hola Víctor Alberto: Es posible ¿Con quién está Ramiro Bejarano en esta campaña?
Hola Franco: Gracias por el comentario.
Hola Amparo: En efecto, el problema de la forma fue muy grave en este episodio; Necesitamos menos caciques y vacas sagradas en un oficio que por antonomasia es humilde: El periodismo. Un abrazo y gracias por pasar a comentar en este espacio.
Hola Mauricio: Sí, en otras épocas habría sido punta de lanza este parkinson para desquitarse del oponente. Muchas gracias por ayudar a darle altura a esta, más que debate, conversación con puntos de encuentro y de divergencia, muy bien llevado por comentaristas de altura. Saludos.
El enfoque desde el cual abordas el tema me parece muy válido y me ha gustado ese aporte de valores. Te dejo como regalito unas frases de los organizadores de su campaña que me hab gustado:
“En esta unión está la fuerza transformadora de la decencia, la legalidad y el compromiso de trabajar juntos y hacer equipo con la ciudadanía”.
“Bajo la consigna “la unión hace la fuerza”, los dos ex alcaldes anunciaron que los puntos claves de su campaña serán la cultura ciudadana, la educación y dignificación de la vida en el campo”.
Un abrazo cercano!
Excelente artículo. Lo más importante es que Mockus es lo suficientemente integral y excelente ser humano que siempre logra salir bien librado de los periodistas que confunden el cuarto poder con poder en el cuarto… de sonido.
El Tiempo reporta a Noemí como mentirosa, el verdadero pinocho ya sabemos quièn es http://www.youtube.com/watch?v=I_s-SLRo7JU
MOCKUS, EL OBAMA VERDE
Por Antonio Ramos
No es como dicen: que Mockus es el símbolo de un cambio necesario. Los demás candidatos también pregonan lo mismo con matices, incluyendo a Santos que proclama seguirá lo logrado por Uribe pero pasando a una etapa de prosperidad social. Ahí está el ex-guerrillero Petro que no se anda por las ramas, proclive a una Colombia rojita. Así que el punto del cambio es un debate tan interesante como delicado, el futuro colombiano está en juego.
Es inobjetable que Uribe comenzó los cambios, por eso hoy Colombia atrae inversionistas, turismo, muchos colombianos regresan de la emigración, funciona la gobernabilidad y la guerrilla está a la defensiva, más del 50% de los colombianos quieren al presidente saliente y lo hubieran reelegido. Es la realidad que tratan de tapar los interesados en imponer por votos un nuevo tipo de cambio. ¿De qué cambio se trata? ¿Por qué el matemático y líder del partido verde Antanas Mockus ha sido aupado? ¿Qué le espera a Colombia?
Dos puntos candentes son: ¿por qué Mockus es un relámpago que se ha colocado al principio de las encuestas, superando a Juan Manuel Santos, favorito de Uribe, y qué hay de verdad sobre la imtromisión de Chávez?. Hay que recordar aquello de que “en política lo real es lo que no se ve”. De repente una espectacular publicidad y la sicosis de las encuestas han elevado a Mockus al cielo de la mítica, hacia donde todos miran con admiración u animadversión. Los clubes de una gigantesca red de internet bien articulada, con predominante presencia joven y de misteriosos “teóricos” por-verde, se han ocupado de santificarlo y convertirlo en el mesías del cambio, la versión verde de Obama, la versión excéntrica de un sueño que se llama futuro.
Por qué Mockus en poco tiempo ha logrado el empuje de una de las operaciones de publicidad, sofística y proseletismo más grandes, caras y bien montadas que se recuerdan en América Latina, lo que supone invertir mucho dinero en imagen y en movilización, y desde luego entretejer y coaligar intereses, conexiones y cupos de poder. Dicen sus seguidores que ha bastado con la simpatía que provoca y porque hizo un buen trabajo como alcalde de Bogotá, aparte de que “el compañero Mockus quiere cambios sociales”.
La simpatía de repente se ha tornado irreflexiva y tsunámica, sin más. Los seguidores, mayormente de la clase media baja y los pobres desilusionados, son ciegos creyentes del discurso verde, lógicamente están hartos de vivir relegados y mal. Los intelectuales que lo apoyan buscan algo más que un cambio: la realización existencial e ideológica oportunista. En los jóvenes, como ocurre históricamente, hay un entusiasmo generacional que los lleva a creer que el camino más fácil para vivir mejor es un cambio. Ni siquiera piensan en las consecuencias, porque no quieren estar contra la corriente ni les preocupa las lecciones de la historia. No olvidar que las redes sociales de internet pagadas millonariamente y encabezadas por equipos de jóvenes fueron clave en la victoria obamista en Estados Unidos, pero ahora son anti-Obama.
Pero, ¿quién más apoya a Mockus? Es fácil comprobar que cuenta con la simpatía de la izquierda oficial y de la izquierda del closet (de doble moral), así como de los comunistas, pro-castristas, pro-chavistas y de otras fuerzas que no se acreditan como tales, pero que militan en las filas liberales tradicionales. Petro es su amigo, así que ya tiene su voto en segunda vuelta. También parece que recibirá el respaldo oportunista de Noemí Sanín y de los tontos útiles políticamente correctos. Las células populares de base auspicidas por Chávez en Colombia lo adoran y tal vez sean las más activas a su favor. Tiene de su parte a los subversivos de toda laya, desde narcos, paras hasta las FARC. Aunque Mockus ha dicho que será duro con la guerrilla, lo más probable es que no pueda eludir la presión de los intereses propensos al “diálogo de paz”, política que sería un segundo aire para la recuperación de sus mermadas fuerzas.
¿Y Chávez qué pinta en todo esto? Sus discursos cotidianos anti-uribistas, el inmiscuirse con falacias en la política interna colombiana y una innegable propensión favoritista hacia Mockus revelan su interés en “cambiar” a Colombia. Los venezolanos lo saben. Los analistas en el mundo lo destacan. Sin dudas, a quienes más beneficiaría la derrota del uribismo es a Chávez y las FARC. Y la apuesta por Mockus es parte del ajedrez estratégico donde Chávez está moviendo sus petrodólares y preparando el ajuste de cuentas que será posible con la alianza de sus afines ideológicos dentro de Colombia.
Dicen que Mockus mantendría a raya al autoritario presidente socialista de Venezuela. No es cierto. Es público que Mockus manifestó admiración por Chávez, aunque ahora use la retórica para negarlo. Además, un Mockus presidente, con una Colombia tan polarizada, pasaría por el riesgo de la ingobernabilidad. Internamente, muchos de sus aliados están desacreditados y no son legítimos “compañeros de viaje”. Chávez aprovecharía las tensiones y tendencias internas así como el manejable contexto regional, con Lula a su lado, para tener más presencia en Colombia, lo que sería una “pax chavista”, una intromisión sutil y contundente primero, hasta el total renacimiento de las “condiciones objetivas y subjetivas” revolucionarias (así dicen los marxistas). Esto es lo que ha hecho en los países que lo siguen en la aventura anti-norteamericana del socialismo del siglo XXI y el ALBA.
El tema de si Mockus es presidenciable es lo más candente. La nueva imagen de político sapiente que le han fabricado excluye la ética y los convencionalismos. Con Mockus no se metan. Por supuesto, el pasado de su contrincante sí cuenta, pero el nuevo ídolo es exonerable. Es curioso que tanta gente lo exima de haber sido una rara avis en la política colombiana, con un estilo apayasado y desideologizado. Dicen que no es rojo, ni blanco tradicional, sino verde. Los jóvenes, que gustan del espectáculo, disfrutaron cuando mostró su trasero desnudo a un auditorio, cierta vez se agarró los genitales, se ha vestido de superman, entre tantas “travesuras”, debe parecerle el más moderno y divertido de los colombianos.
Por supuesto, millones de colombianos también lo cuestionan y prefieren no tener a un presidente que les recuerde las payaserías e idioteces de los Abdalá Bucaram y Hugo Chávez. Pero, como está demostrado, ninguna bufonada ha descalificado a los presidentes populistas “redentores” en los últimos tiempos. La política latinoamericana es tan irracional y amarga como circense. Perfecta para aquellos que han planificado revertirla como un escenario de ingeniería social postmoderno, que pasa por la seudodemocracia a la “liberación” totalitaria rojita mal llamada bolivariana.
¿Y si gana Mockus? Las encuestas lo dan como ganador. Las matemáticas no están claras aún. Tampoco se sabe cómo reaccionará a última hora el pueblo colombiano ante su conciencia. Pudiera ser que la madurez política de los colombianos y el fantasma chavista inclinen la balanza hacia Santos. El destino se va a decidir en la conciencia. Muchos colombianos ya están convencidos que el día de las elecciones, Chávez votará por Mockus y cambiará la historia de Colombia.
Si es así, ¿de qué cambio hablamos? En verdad, de ninguno. La era Mockus será una evolución corregida de la política tradicional colombiana pero más conflictiva, con dos nuevos ingredientes imprevisibles, el izquierdismo verde y el chavismo mediático. Se impondrá la política real. Habrá liberación de rehenes, una guerrilla reanimada que buscará legitimizarse, ajuste de cuentas, nuevos ricos, algunos reajustes sociales para compensar a los votantes, mucho populismo, más interferencia de Chávez, los inversionistas extranjeros pensarán en los riesgos de poner su dinero en territorio del miedo; Mockus buscará alianzas para poder darse a respetar, y luego veremos a muchos decir que la política es sucia, habrá descontentos, estarán los jóvenes desilusionados y si se portan mal, nuevamente Mockus les mostrará el trasero.
(ver versión en inglés y francés)
Circulado en la red: Vote por Colombia, No a Chávez
Señor Darío Arismendi me dirijo a usted con el fin de solicitarle, que ojala en el debate de mayo 18 no se dejen embobar con las respuestas tan malas del señor Mockus, ya que cada que le preguntan por que plan tiene para educación, economía etc. las respuestas son que en Alemania, en Brasil y Tokio se hace de tal forma, me parece que a los colombianos no nos interesa como se hace allá ,nos interesa saber que plan de gobierno tiene, pero claro esta que hasta donde he leído sólo tiene palabras de que son muy honestos (claro esta preguntele que impuestos pagaba cuando venía a dar conferencia a Colombia, exactamente a Medellín) y parece que eso le basta a los actores de nuestro país que son los que he visto en la propaganda y a los periodistas, porque dicen que usted esta con el Uribismo, no se como porque lo único que uno ve es que hablan de todo lo malo que se dice de Juan Manuel Santos (este señor siendo tan malo a ocupado en tres gobiernos diferentes MInisterios, será que si es tan malo como lo quieren mostrar), claro esta que del señor Mockus que se puede decir, poca cosa porque no a ocupado ningún cargo público importante y el que ocupo parece que a los Bogotanos se les olvido, que abandona los cargos por aspirar a uno más grande, que es lo que quiere. No veo que ningún plan de gobierno definido. también dicen que lo que les importa es la trayectoria política, cosa que también veo que esta formula no tiene porque el único cargo que han desempeñado es la Alcaldiía de Bogotá y medellín, entonces de que trayectoria política hablan, estoy sorprendida con ésto. Espero seamos más realistas a la hora de elegir porque si se monta el señor Mockus después nos va a decir que en Venezuela se están haciendo las cosas asi y que por lo tanto es lo que el va a hacer, miremos como están los Venezolanos y ojala no nos lamentemos, porque es bien sabido que al señor CHAVEZ EL ÚNICO QUE LE PREOCUPA ES JUAN MANUEL SANTOS, PORQUE ES EL ÚNICO QUE NO SE DEJARÁ DE CHAVEZ.
¿Por qué perdió Mockus y ganó Facebook?
Por Antonio Ramos Zúñiga
Todavía sorprende la victoria contundente del oficialista Juan Manuel Santos sobre el notorio líder verde Antanas Mockus, en la primera vuelta de las elecciones colombianas. ¿Qué le pasó a las encuestas, al internet y a los profetas que se equivocaron? ¿Qué pasó con la triunfalista “ola verde”?
Hay en claro dos puntos: los colombianos han votado masivamente por una política, la de Uribe. Y lo más aleccionador, para ganar no basta con ser un favorecido de la orquestación propagandística: los resultados políticos son más determinantes que los ídolos prefabricados y las promesas demagógicas. Lógicamente, costó caro que los modeladores de opinión pública ignoraran a la llamada “mayoría silenciosa”, la Colombia conservadora, mucha de ella uribista, en pro de congraciarse con las generaciones jóvenes. Se repite con razón que las encuestas han sido las grandes perdedoras.
Sin dudas, lo novedoso de un partido verde, tener a un sector de la juventud y el favoritismo de muchos encuestadores hacían descollar la figura de un Mockus infalible y metropolítico que tenía las de ganar apoyado por una sofisticada maquinaria que invadió los medios de comunicación y las redes sociales de Internet. La victoria parecía asegurada para el “Obama verde” colombiano. Pero igualmente podía afirmarse que no era su momento[1].
La batalla se dio en Facebook y Twitter y, por supuesto, en la conciencia social donde los votos pintan de muchos colores. Facebook, la página social más visitada del mundo, se llenó de sitios verdes fanatizados: blogs, tribunas personales, links de opinión, posts, etc. destinados a apoyar a Mockus, logrando una notable expansión de simpatías virtuales, especialmente juveniles. Asimismo, se constató que las consignas verdes tenían antípodas, no sería tan fácil llegar a Nariño.
Un creciente debate político donde participaban jóvenes y no jóvenes de diversas tendencias que polemizaban apasionadamente abrió brecha en el monopolio informativo pro-verde. Las cerradas cofradías virtuales de Mockus fueron contaminadas por las intervenciones de quienes discrepaban, en su mayoría jóvenes. Lo que sucedió fue una catarsis en ambos lados que subía de tono llegando a ser agresiva y soez a medida que avanzaba la campaña. También los pro-chavistas inocularon un veneno intolerable en un debate firmemente nacionalista, lo que perjudicó a Mockus.
Santos y Uribe quedaron mal parados en un mar de improperios, pero es obvio que tampoco se gana con medias verdades, menos con falacias y calumnias. De modo que las redes sociales demostraron que la teoría de la manipulación de masas es sin dudas menos aplicable cuando existen canales globales de comunicación al alcance de todos. Facebook, como motor decantante en una campaña política, ha sido lo más interesante de estas elecciones y su verdadero ganador.
En la noche del 30 de mayo, un gran fervor partidario rodeó a un Mockus que se presentó muy desteñido y reticente ante las cámaras de la TV. Un gran político hubiera felicitado a su rival, pero no lo hizo. La virtud de ser buen perdedor le habría dado unos votos de más, lo desperdició. Un tecnicismo lo llevó a segunda vuelta, pero el pueblo colombiano tal vez en ese momento esperaba más de quien había sido proclamado especie de redentor. ¡Qué error! Habló a sus fans, a los verdes, a los jóvenes, no a los colombianos de todas las generaciones y coloridos, lo que contrastó con el discurso patriótico, abierto e incluyente de Santos. Otra derrota en la segunda vuelta podría ser demasiado para el ego de Mockus, esperemos no se baje los pantalones.
[1] Ver mi artículo: “Mockus sí, pero no: el dilema colombiano”, en Centro para la prosperidad global, de The Independent Institute, http://independent.typepad.com/elindependent/2010/04/mockus-si-pero-no-el-dilema-colombiano.html
Mockus, “Yo no como Mockus”, la manipulación desenmascarada
Por Antonio Ramos Zúñiga
Había que estar muy alerta para no ser tentados por la operación de imagen pro-Mockus que inundó los medios de propaganda colombianos y la red global de internet. Un bien montado diseño de líder aparecía sistemáticamente en las televisoras y en la invasión de carteles callejeros. La “ola verde”, como se le llama, pasó de la consigna a la estadística favoritista: lo colocaron en la cima de los sondeos, primero empatado con su rival Santos, y luego lo dieron por ganador. Hasta Mockus creía que ganaría en primera vuelta. Probablemente también fue engañado por los mismos medios que lo inflaron al cielo de los predestinados.
Pero perdió. Y el desenlace, que fue una rotunda victoria para Santos, es un serio referente de la interacción de los medios de comunicación en un contexto electoral típico. En primer lugar, las encuestadoras ha sido quemadas por el descrédito al proyectar desaciertos de toda índole. Y lo mismo se puede decir de aquellos que desde los medios informativos tienen el privilegio de opinar. Claro está, que una cosa se leía o se comentaba en la calle, distinto a lo que el triunfalismo verde vaticinaba.
Me tocó de cerca la percepción que se gana escuchando a taxistas, meseros, policías y familiares, o leyendo fuentes independientes no contaminadas con la euforia verde (algún que otro artículo imparcial), muestreo que apostaba por Santos. Las redes sociales de internet, como Twitter y Facebook, prácticamente dominadas por la ola verde, fomentaron un debate que reveló que existía un conglomerado juvenil que disentía del mensaje de Mockus. Muchos jóvenes también se decepcionaron por la presencia de intrusos que preconizaban un futuro colombiano estilo Chávez.
El debate en las redes sociales fue perfilándose de tal manera que los verdes se fueron a la defensiva ante el contraataque de los llamados “santicos” (jóvenes adeptos a Santos). O sea, que a diferencia de las ventajas que Obama obtuvo de su campaña en la red, en el caso de Mockus resultó contraproducente, al ser favorablemente movilizativo para Santos. Una ola de “santicos” se apropió de las redes de Mockus para dar la batalla de ideas y quejarse de sofismas, mentiras y manipulaciones. El “Yo no como Mockus” comenzó a sonar .
Lo que ocurrió fue que la propaganda como arte político se proyectó sobre encuestas desligadas de la realidad histórica mediata. En la superficie había un Mockus que proponía buenas cosas, pero en el fondo existía el hecho de que la política de Uribe había dado resultados tangibles, como la seguridad democrática y cierto aliento económico al país. Incluso el proyecto verde fue visto como débil ante la intromisión chavista. Y los colombianos uribistas no iban a dejar que humillaran a Uribe. ¿O acaso Mockus no se dio cuenta que el congreso colombiano es mayoritariamente uribista? La gente no iba a cambiar la opción uribista de la noche a la mañana por una propuesta verde que veían veleidosa, compulsiva e ideológicamente cuasi izquierdista, se acusó a Mockus de ateísmo en un país de entrañable fuero católico.
Seguramente los verdes y los vencedores van a tener tiempo para analizar el papel de los medios en la definición del trayecto electoral. Santos ganó, a pesar de una propaganda que lo trataba de disminuir, porque ofreció un uribismo sin Uribe. Y Mockus perdió porque la manipulación propagandística que lo aupaba fue pobremente realista, ignorando en primer lugar el fino olfato de los votantes colombianos. El poder mediático se deshizo ante el alma colombiana, qué gran lección de civismo comprometido en medio de tanta incertidumbre política.
Ahora toca investigar por qué los encuestadores y grandes segmentos de la Media pusieron tanto énfasis en que Mockus ganara. ¿Quién estaba detrás de la gigantesca cosmetología de convertir a un carismático show man y ex-alcalde bogotano, que no teme mostrar el trasero en público, en un redentor mesiánico o en un Obama verde. Hasta lo elevaron al rango de un Mockus “filósofo” cuando que sepamos no ha escrito ningún libro sobre una teoría filosófica propia.
Se hablaron muchas cosas buenas de quien es un profesor que seguramente ha repensado una Colombia futurista, más vivible y justa, un bonito sueño. Sin embargo, la política colombiana no se sirve con caldo verde. Uribe ha dejado una huella profunda, y Santos ganó porque no se apartó del camino. Colombia no cree en sueños, sigue siendo tradicionalista. Este no era el momento de Mockus.
(1)“Yo no como Mockus”, página en Facebook abierta por jóvenes partidarios de Juan Manuel Santos.
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