El Twiterrimo de Uribe

No conozco de otros casos donde un ex altísimo funcionario de gobierno alguno haya hecho tanto uso de redes o medios sociales. Y menos que lo haga de una manera tan particular como Álvaro Uribe Vélez.

El ex presidente colombiano, una vez que salió de la Casa de Nariño el pasado 7 de agosto, cedió el solio a Juan Manuel Santos, pero al parecer, no soltó su lengua incendiaria y pendenciera. No lo lean de manera peyorativa. Casi todos los ex presidentes tienen mucho o por lo menos algo que decir. Su paso por la primera Jefatura los pone en un pedestal de videntes tutelares que podrían sacar al país en el momento de una encrucijada del alma…

Andrés Pastrana ha sido un sugerente criticador; Ernesto Samper ha resultado un adalid de la conciencia moral. Le ha dado un ‘espaldarazo’ a la ética, por usar una metáfora evocadora. Quizá Belisario Betancur es el que ha cuidado más sus palabras, pero ha dejado a una sociedad con ganas de que rompa su silencio, especialmente cuando se cumplen 25 años del Holocausto del Palacio de Justicia.

Lo que sí es cierto es que Uribe ha encontrado en Twitter una compañía inembargable. Desde allí sus 240.000 seguidores han visto cómo se despacha contra las críticas que emergen desde diversos flancos y desde diferentes deudas de sus ocho años de gobierno. En las últimas semanas ha respondido tardíamente a la sociedad luego de que se revelaran algunas intimidades en Wikileaks, como las de que pesaba entrar a territorio venezolano a perseguir guerrilleros; ha desafiado a columnistas como Daniel Samper Ospina a quien calificó de “parásito” (luego borró esos tweets) y ha mediado entre el General Óscar Naranjo y el ex asesor José Obdulio Gaviria.

Hoy Uribe, con coro de su hijo Tomás, sostuvo un contrapunteo con el periodista Daniel Coronell a raíz de una columna de éste sobre lo improcedente de una presunta reunión del ‘delfín con potenciales contratistas, de cara a una de las más cuantiosas licitaciones en la historia del Estado colombiano.

El discurso de Uribe en Twitter

Allí, Uribe entró en cólera (para muchos con toda razón, alegando una presunta calumnia) y lanzó dardos de cicuta contra el columnista de Semana. A propósito, la revista Semana había publicado hoy mismo un artículo en la sección de Vida moderna, titulado ‘Peleas en 140 caracteres‘ (en el que incluso me citan) que daba cuenta de la fogosidad del ex mandatario en esta red, pero no alcanzaba a documentar el episodio de hoy.

En lo particular, me gusta y lo he expresado de frente, me gusta que Álvaro Uribe esté en Twitter (@AlvaroUribeVel). Aunque muchos argumentan que ya es demasiado con ocho años de gobierno, escuchando sus alocuciones presidenciales, sus consejos comunitarios, sus intervenciones en casi todas las emisiones y sus entrevistas casi publirreporteadas por Clara Elvira Ospina en RCN, también es cierto que nos faltó oírlo en los debates televisivos con otros candidatos que eludió tan inteligentemente (en términos de estrategia electoral).

Ahora tenemos la oportunidad de ‘oir’ a un Uribe sin la obligación de ser políticamente correcto, tenemos más probabilidades de sentirlo de manera más transparente o por lo menos espontánea. Celebro, además, que Uribe esté en Twitter porque les da gusto a los que lo aman y les da tema a los que lo odian.

Con Uribe en Twitter se festeja la libertad, se regocija la pluralidad porque significa que hasta personas como él pueden expresar sus pensamientos. Obviamente, ojalá haya reciprocidad y permita la diferencia de criterios. En la red no solo es útil sino imperiosa la necesidad de que haya múltiples voces desde todas las orillas. Es preferible que algunos estén armados de palabras (aunque se deseen más las ideas) que con fusiles.

Si bien Uribe sigue mandando en su hacienda de El Ubérrimo en Córdoba, ha encontrado en Twitter una versión digital de su finca para seguir dando órdenes y enlazar las bestias que se le quieren escapar. Una especie de Twitterrimo…

Preguntas al aire: ¿Qué opina de que el ex presidente Uribe esté en Twitter? ¿Deberían otros ex funcionarios tener una cuenta en esa herramienta?

16 thoughts on “El Twiterrimo de Uribe

  1. Víctor, muy buen artículo como siempre. Yo creo que está muy bien que Uribe tenga Twitter; cualquiera puede tener Twitter, ¿por qué él no va a poder? Obviamente, diciendo que me gusta que tenga Twitter no me refiero a que me gusta lo que dice, y por ese motivo no lo sigo y eso lo deberían hacer todos los que les disgusta. No seguirlo no significa que no se pueda discutirle lo que dice. Me parece que otros funcionarios también deberían abrir una cuenta allí, ya que se podría lograr una comunicación con la gente más fácilmente y además sería el espacio adecuado para que expongan lo que piensan.

    @CamiloMazuera

  2. No lo sigo ni lo seguiré… pero que siga hablando en 140 caracteres… entre más lo hace más disminuye el fenoval entre sus ‘seguidores’ y poco a poco eso le sirve a la democracia.
    Después de ocho años… algunas personas ahora están empezando a ver al “uno” verdadero.

  3. Hola Solano

    Admiro vuestro trabajo, y estoy de acuerdo en que personas como uriba hagan propia esta tecnologia, es un paso importante para sensibilizar la participacion ciudadana por medios virtuales.

    Desde mi campo lidero el proyecto @makegeneraccion para que lo conozcas, espero conocerte en el torneo de golf que haan comentado, saludos

  4. De acuerdo, quienes estén interesados en lo que trina (ya sea para aplaudirlo o criticarlo) que lo sigan. Sin embargo, sería chévere que alguien, de por dios, le diera unas clases de redacción para que lo que sea que quiera decir se entienda y no genere malentendidos innecesarios por su uso precario de los escasos 140 caracteres.

    Sobre funcionarios en ejercicio, chévere que lo usen para interactuar con el público, pero que lo hagan acompañados de un departamento de prensa que los alimente con comunicados y recursos en línea a los que los funcionarios puedan hacer referencia en sus trinos. Los 140 caracteres no alcanzan para poner en contexto una decisión judicial o explicar las razones de la demora de un trámite.

  5. Por supuesto que debe tener Twitter. Es una herramienta vital para saber lo que piensa uno de los más importantes presidentes de Colombia. Debe tenerlo por eso, y también porque creo que será su propia ruina. Cada Tweet de odio suyo amplifica más su imágen de prepotente, autócrata e impresentable que és.

  6. Celebro que Uribe esté en Twitter, los trinos -por muy estudiados que sean- siempre revelan la naturaleza y la intención de quien los emite. Si así es en público y con solo 140 caracteres, ¿se lo imaginan en privado y sin límites?
    No me gusta Uribe, por eso lo sigo.

  7. Siempre será bueno que Alvaro Uribe esté en Twitter. Es bueno que tenga la oportunidad de decir lo que siente y piensa. Es bueno que tenga un espacio para defenderse. Siempre será buenísimo que la libertad de expresión esté por encima de posiciones políticas, religiosas, sexuales o de cualquier género.

  8. El señor Uribe usa Twitter con la misma irresponsabilidad con que manejó el DAS: para desprestigiar a sus adversarios y hacer acusaciones sin sustento. Él, que se las da de machito, se escuda en insinuaciones gaseosas y lenguaje ladino para evitar dar la cara y nunca responde de frente a quienes lo cuestionan. Ese es su estilo: conservando la apariencia de demócrata, mientras hace toda clase de maniobras bajo la mesa. Así es él, en Twitter y en todas partes.

  9. El problema no es el uso del dispositivo por parte de Uribe, de José Obdulio o de quien sea. De hecho, a mi parecer, tampoco es grave el hecho del contenido (hemos estado escuchando los mismos planteamientos en el gobierno de los ocho años), se trata más bien de un problema de registro lingüístico. Un problema de la forma, del uso de las palabras en el contexto virtual.

    Si twitter se destaca por algo es por mantener una forma decente y cuidada en los 140 caracteres. Y ellos, Uribe, Tomás, Jeronimo, José Obdulio, no mantienen esa forma.

  10. Yo celebraría que el señor expresidente tuviera un diálogo tranquilo con quienes lo confrontan… a mi me bloqueó… lástima no poder escuchar sus trinos… y recordarle que muchas de las cosas que dice no son ciertas

  11. Lo sigo, aunque me cuesta trabajo leer sus tweets sin molestarme, pues considero descarados la mayoría de sus comentarios.

    Sin embargo, celebro que esté en Twitter porque en el se muestra más humano, bueno o malo, pero más humano, dejando a un lado la pose de hermanita de la caridad que tanto le gustaba asumir en sus apariciones en público.

    También es un buen ejercicio ver la reacción de seguidores y opositores, demostrando que con Uribe y su gobierno no hay grises, todo es blanco o negro.

  12. Si bien no lo sigo ya que no comparto su ideología política, el ex presidente Uribe no debería utilizar este espacio para despotricar a toda persona que no esté de acuerdo con sus ideas o pensamientos de la forma y lenguaje en el que se expresa. Se puede tener discrepancia, pero sin insultos sin ser a las patadas, sin ser temerario con el otro, y más aun cuando Uribe critica a sus opositores pero es bueno evadiendo preguntas incomodas, al ser una figura reconocida no le da validez para el si exigir sin respetar al otro. Saludos.

  13. El sentido de servicios como el que presta Twitter es la pluralidad y por eso es saludable que tanto Uribe como sus contradictores puedan encontrarse allí para un debate respetuoso.

    Pero Uribe no se da su lugar de estadista y en cambio parece un perro de presa atacando. Más que un político, parece un troll destruyendo cualquier opinión contraria. Sabe que debe hacerlo así para que la gente no olvide su obra, que ya se está viendo opacada por las acertadas decisiones que ha tomado Juan Manuel Santos en sus meses de Gobierno.

  14. Hola Camilo: Muy cierto. Soy de los que creen que uno puede seguir a las personas aunque no nos guste lo que ellas dicen, pero si son figuras y generan agenda pública tienen su actractivo. Gracias por tu comentario.

    Cierto Rosacris. Esto va a delatar un poco más al “N°1” ante sus seguidores ‘religiosos’. Un abrazo.

    Gracias Leonardo por tu comentario, revisaremos tu sitio. Saludos.

    Hola Andrés: Si, ojalá Uribe mejorara su redacción, pero creo que escribe en caliente siempre y así la sintaxis será lo que menos le importe. Un abrazo.

    Gracias Jasmín por tu comentario. En eso coincido: A Uribe, pasión no le falta. Bonito sería que además le metiera ideas a las arengas. Saludos.

    De acuerdo Arges, muchas gracias y saludos.

    Hola Paul: Si, creo que vamos a ver una faceta a Uribe que no le conocían muchos y eso va a ser muuuuuy interesante 😉 Saludos.

    Hola Ricardo: Justamente es la libertad de expresión lo que está por encima de todo. Ojalá se defienda con algo más que insultos y proponga debates. Me encantaría que un día se sentara a hablar en una mesa con un grupo de twitteros por ejemplo, de todas las corrientes y conversara antes una twitcam. Gracias por tu comentario.

    Hola Vladdo: Lo que deseamos todos es que Uribe baje el tono y suba las ideas. Si está en Twitter ha de aprovechar esa herramienta para argumentar. Gracias por el comentario.

    Hola Darwin: De alguna manera en Twitter hay de todo y el uso del lenguaje es una variable que dependerpa mucho de a quiénes sigas. Lo que hemos visto es que los Uribe en ocasiones bordean la orilla de la altanería bien sea por acción o por reacción y precisamente su dignidad no les daría ese margen de maniobra. Gracias por tu aporte.

    Hola Fabio: Sí, es una lástima que esa sea la reacción de un ex presidente. Saludos y gracias por tu comentario.

    Hola Carolina: Me gustó mucho esta afirmación tuya: “…Celebro que esté en Twitter porque en él se muestra más humano, bueno o malo, pero más humano”. Creo que eso resume muy bien su presencia en la red. Mil gracias por tu comentario. Un abrazo.

    Hola John Jairo: Es cierto. Una de las cosas que lamentamos es que El Twitterrimo se haya convertido en un espacio para tratar mal a las personas, pero bueno, ahí vamos viendo cómo son las cosas. Saludos y gracias por comentar.

    Hola Carlos: Exactamente, lo resumes muy bien: “El sentido de servicios como el que presta Twitter es la pluralidad y por eso es saludable que tanto Uribe como sus contradictores puedan encontrarse allí para un debate respetuoso”. Ahora solo falta que aparezca el respeto. Gracias por tu aporte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *