[VERSIÓN COMPLETA DE LA COLUMNA QUE SALIÓ PUBLICADA EN EL COLOMBIANO DE LA EDICIÓN DEL VIERNES 10 DE FEBRERO]

A menudo se habla de la influencia en Twitter; casi siempre se le asocia a una celebridad que tiene muchos seguidores. Es ahí cuando aparecen los Lady Gaga, Ashton kutcher, Shakira o Juanes como los que podrían ser los más influyentes en Twitter.

Si bien es cierto que cualquiera de estos tiene un número impresionante de seguidores, rapando tajadas de los 200 millones de usuarios que tiene esta red, no es el número de seguidores lo que hace a un usuario más influyente que otro. De hecho, una investigación del año pasado realizada por investigadores de la Universidad de Northwestern analizó las repercusiones de tendencias y las cruzaron con lo que ‘tuiteaban’ celebridades como Lady Gaga, Justin Bieber y Ashton Kutcher, entre otros ¿El hallazgo? Casi son imperceptibles sus influencias en los comportamientos.

En cambio, los que resultaron ser influyentes son los que tienen un bajo perfil pero son realmente expertos en un campo determinado del saber. Estos usuarios influyentes no necesariamente están por encima del millón de seguidores. Así, un médico veterinario se convierte en un personaje influyente a la hora de compartir recomendaciones sobre mascotas; un biólogo puede dar argumentos en una iniciativa ambientalista y eso movilizar a muchos a la acción.

Las compañías están buscando a los tuiteros que podrían considerarse influyentes para que hablen de sus marcas, pero cometen el error de entregarles libretos cuando en realidad lo que vale de sus tweets es la sinceridad de sus experiencias.

Aunque se sabe si alguien es influyente por el número de listas que lo registran, los RT (réplicas de sus tweets), la verdadera influencia en Twitter está en poder confirmar, cambiar, alterar o sugerir ideas y sensaciones en un camino de experiencias.