Hoy, que se supo la noticia de la muerte de Roberto Gómez Bolaños, todos los que crecimos con su imagen en la televisión no tuvimos más remedio que añorarlo. Todos los que tenemos gotas de alma evocamos escenas, personajes favoritos, momentos en familia viendo sus episodios. La memoria se nos hizo sepia en cuestión de segundos.

El universo Chespirito demostró que es un clásico al aparecer en la edad de los vetustos televisores setentunos, esos que tenían patas y paños bordados; de los barrigones televisores de los ochenta con sus prematuros colores rebotados y de las muy estilizadas pantallas planas de hoy. Epoca tras época, los episodios que grabó de El Chavo o de El Chapulín Colorado se sigue emitiendo en toda América Latina sin pudor alguno

Chespirito fue un ícono latinoamericano que en vida supo hacerse querer porque sus personajes estaban llenos de esa cruda humanidad. Por eso me atrevo a construir mi muy personal lista de condiciones por las cuales Chespirito y sus personajes adquieren un valor enorme a la hora de definirnos como humanos y como latinoamericanos:

  • ‘El Chavo del Ocho’ fue uno de los mejores documentales sobre América Latina al retratar la inequidad y la pobreza
  • Que nuestra educación es más adolescente que los mismos estudiantes
  • Que la diferencia de clases existe y que desafía todo deseo de que no exista
  • Que los niños, en muchos momentos, tienen más madurez que los adultos
  • Que tenemos derecho a construir nuestros propios héroes tercermundistas, pero héroes
  • Que los héroes pueden tener miedo
  • Que la sonrisa es más fuerte que el miedo
  • Que la picardía es la respuesta del sur a la rigurosidad del norte
  • Que la solidaridad aparece cuando menos se espera
  • Que somos arribistas; somos lo mejor y al rato podemos ser lo peor
  • Que la bondad es una moneda lejana
  • Que ser niño en Latinoamérica no es un derecho sino un bien transable
  • Que millones de niños latinoamericanos son vulnerables a la calle y que sobrevivir a ella es un acto de fe
  • Que las apariencias no engañan, regañan
  • Que el hambre galopa para muchos y es paisaje para los otros muchos
  • Que a los niños les pedimos “juicio” y los adultos no podemos con nuestros prejuicios
  • Que a los niños les pedimos que no lo sean, que reaccionen como adultos…. “No me tienen paciencia”
  • Que la diferencia no se aprecia como valor, que es excluyente
  • Que en medio de la pobreza se sacan arrestos para la dignidad
  • Que somos arrabal, mezcla, sancocho, pueblo, calle, carnaval, tragedia…. Carrusel de diversidad