Medios Colombia
Casi nada raro en la transmisión de las elecciones
7Por otra parte, la Registraduría Nacional del Estado Civil entregó los resultados oportunamente, pero como dije en un post pasado: “Un punto que tendrá que revisar la Registraduría Nacional del Estado Civil es su servicio de información al ciudadano. No todos, imaginaría yo, deseaban enterarse de los resultados a través de los medios masivos y querrían, más bien, ingresar al sistema en línea del que sí disfrutaban los grandes medios”.
Además de sus honrosos comentarios que siempre me alientan a seguir escribiendo disciplinadamente, los invito a que nos cuenten a los poquitos lectores de esta improvisada cofradía, si se percataron de otros sucesos, anécdotas, etc.,.
Ya mañana espero escribir sobre otras cosas. Tengo ideas, pero también recibo.
Un día después del último día
102. Clientelismo. Por otra parte, es indudable que ayer volvieron a ejecutarse las mismas detestables prácticas clientelistas de toda la vida en nuestra amada “patria boba”: Una crónica desde Puerto Triunfo (Antioquia) de Néstor A. López, un periodista paisa que compartió conmigo la sala de redacción, escribió en El Tiempo: “Sólo a medida que avanzó el día empezaron a llegar camionetas repletas de campesinos al colegio Pablo VI. El desembarque se hacía en una esquina aledaña. Dos hombres con los listados de las cédulas les informaban dónde depositar su sufragio y les advertían que debían señalar al “cachetón de la mano levantada” (Uribe), eso sí, sin que la X se saliera del cuadro” (ver la crónica completa) . Tampoco dudaría de que prácticas similares se dieron a favor de Uribe en más púntos del país; de Gaviria, por coacción de la guerrilla en municipios donde estos tienen influencia y de Serpa, en municipios de la Costa Atlántica y Santander, especialmente. Ojalá estuviera equivocado, pero la historia clientelista de Colombia em recuerda todos los días que la divulgación de las ideas por encima del reparto de tamales es todavía solo un futurible y cosa de muy, muy poquitos políticos.
3. Abstención. Lástima que la abstención llegó al 54,89 por ciento. Nada que logramos que la gente acuda, a pesar de que ayer un candidato logró la más alta votación en la historia de Colombia: 7’363.297 votos (con el 99,82 por ciento de las mesas escrutadas). Es decir, faltó que votara otro país, otra nación no nos dijo que pensaba… O sí, nos dijo que esto le importa un pepino
4. Falta de debate. Lástima, también, que esta campaña no tuvo debate abierto, cara a cara, confrontando ideas, principios y valores. Este servidor acudió a uno que le interesaba bastante, el de ciencia y tecnología en Maloka, pero solo acudieron Antanas Mockus y un ‘espadachín’ de Carlos Gaviria.
5. Desinformación al ciudadano. Un punto que tendrá que revisar la Registraduría Nacional del Estado Civil es su servicio de información al ciudadano. No todos, imaginaría yo, deseaban enterarse de los resultados a tavés de los medios masivos y querrían, más bien, ingresar al sistema en línea del que sí disfrutaban los grandes medios. El último comunicado que triene esta entidad está fechado en mayo 18. Absurdo. Ahora bien, con una ‘magia’ que hice, accedí a esta dirección IP y pude llegar a esto. Pero no debería ser así, sino que los resultados deberían estar a disposición de todos.
Preguntas al aire: ¿A qué se refiere Carlos Holguín, presidente del Partido Conservador, con que “espera que el Presidente será justo” con su colectividad?
PDTA: Como ven todavía no me he puesto juicioso con el análisis mediático porque el hecho político todavía está caliente. Saludos.
La ciencia en la radio comunitaria
1Adicionalmente -y creo que fue el viraje que no esperaban los organizadores- les hablé de esto que hacemos aquí y que hacen mejor otros bloggers: el Periodismo 3.0. Toqué el punto de que es necesario potenciar los alcances de la radio en combinación con Internet, y más específicamente, con instrumentos como los blogs. Por mi parte, aprendí más de este universo subestimado de la radio comunitaria, la que se hace sin el respaldo de ningún músculo financiero y la que sí podría convertirse en una verdadera comunicación emancipatoria. En fin creo que lo más bonito fue que aprendimos todos y nos quitamos las talanqueras mentales, que son las más peligrosas.
Preguntas al aire: ¿Cree posible que la ciencia pueda ser un contenido interesante para las pequeñas audiencias de las estaciones comunitarias? ¿Qué le ha faltado a quienes intentan divulgar la ciencia?
- Un link interesante sobre Periodismo 3.0
La televisión que consumimos y el caso de Rusia
3La cosa se complica (y hablo desde mi sincera ignorancia sobre la sociedad rusa) si se interpreta este fenómeno como un peligroso ‘concubinato’ entre poder y medios, debido a que los medios podrían construir diariamente una imagen favorable del mandatario. Entre las dos principales cadenas de televisión (Canal 1 y Rossiya) se concentra más del 75% de los consumidores de medios en Rusia. Se dice que este mercado está representado, principalmente por una “nueva clase media que respalda el régimen actual”, ya que ha logrado asimilar la nueva realidad histórica de la otrora antítesis de Estados Unidos en la época de la Guerra Fría.
Sin embargo, este segmento -y aquí viene lo triste- se orienta a consumir “información positiva y optimista”, los reality shows y descuidan los espacios para el análisis y la formación de opinión. El mercado demandaría entretenimiento y los medios se lo proporcionarían. Y el ciclo se repite. Los rusos se congregan frente a la televisión, como lo harían frente a una chimenea posmoderna.
En América Latina, los espacios de televisión de la franja ‘Triple A’ o prime time han sido ocupados por las telenovelas en las que nos volvimos expertos y primeros productores y primeros consumidores, y por reality shows. Desplazamos los pocos espacios de opinión que acompañaban el metabolismo post-noticiero y quedamos huérfanos de ese tipo de información en una brecha amplia de la noche.
En Colombia, por ejemplo, hace 12 años,
los noticieros tenían franjas muy precisas: 7:00 a 7:30 p.m. y luego, de 9:00 a 9:30 p.m. En el interín, alguna novela y uno o dos espacios de opinión y entrevistas. Ahora, a las 8:00 termina el noticiero con un largo, largo despliegue de información de farándula que se entrelaza con una amalgama de fronteras imperceptibles de publirreportajes y espacios de entretenimiento, realities y tres horas de novelas hasta llegar a un noticiero a las 11:15 p.m. Conclusión: mucho tiempo para la ligereza y unas nuevas generaciones que reconocen más fácilmente a una celebridad efímera de un reality, que a un político que nos gobernará o un científico que guiará nuestro futuro. Por eso hoy nuestros héroes son modelos y actores en lugar de maestros o investigadores.
Preguntas al aire: ¿Cree usted que los medios de comunicación de nuestros países se benefician al transmitir espacios de entretenimiento en lugar de programas de opinión? ¿Qué estaría sucediendo con el concepto de país que le heredaremos a nuestro hijos? ¿En su opinión, cuál debería ser el contenido que deberíamos demandar a los canales de televisión?
¿Regresa la plaza pública como determinante en la decisión de los electores?
5Caso distinto es el de Antanas Mockus, de la Alianza Social Indígena, que por su trayectoria de profesor y quizás algo de su personalidad introvertida, le resultan más cómodos los espacios no tan masivos donde encuentra mayores oportunidades para interactuar con su auditorio de turno.
Luego de las demostraciones de este fin de semana, aparentemente, la plaza pública recobraría su lugar histórico como ágora para la exposición de ideas, años después
de que las elecciones de Andrés Pastrana (1998) y Álvaro Uribe (2002) fueran plenamente mediáticas. En el caso de Pastrana, por su innegable trayectoria frente a las cámaras que lo favoreció enormemente y en el de Uribe, por razones de seguridad en una campaña que fue intimidada con varios atentados. Quizás Samper fue el último de los presidentes que, como candidato, recurrió a las plazas como principal instrumento para convencer a su electorado.
Eso, preocupantemente, quizás nos llevó a elecciones de eslóganes y campañas bien armadas en los medios, pero con muy poca deliberación. Hoy, Álvaro Uribe rechaza las confrontaciones en vivo y sorprendió aún más cuando anoche, media hora antes, canceló su intervención en el programa Jornada de decisiones, de Caracol Televisión en el que cada candidato hablaría “a solas” con tres entrevistadores, pero esto claramente ofendió al Canal.
Ayer, también, El Tiempo, en un artículo de su editor político Carlos Fernando Galán, publicó las preguntas que jamás respondió el Presidente, como sí hicieron los demás candidatos. Estos episodios podrían estar minando la imagen de Uribe frente a la opinión pública que sentiría que el mandatario no quiere afrontar un encuentro pleno de ideas frente a los demás oponentes.
Esto no lo sabremos hasta el próximo domingo porque en Colombia no se permite hacer exit polls ni más encuestas para evitar influenciar a los electores. De todas formas, estas solo marcan unas tendencias, pero no dan una realidad contundente. Probablemente por eso Gaviria y Serpa han salido a desmitificar ese instrumento y a señalar que su fortín está en la calle; incluso Uribe ha pedido “no confiarse en las encuestas” para que sus electores lo respalden masivamente.
Me la juego: Creo que va a haber segunda vuelta porque el candidato Uribe (que hoy puntea con un margen de entre 55 y 69 puntos, dependiendo del encuestador) no alcanzará el 50% de los votos más uno. Así las cosas, en lo que resta de la semana, los candidatos se dedicarán a pequeñas audiencias físicamente y a otras más grandes, pero a través de entrevistas radiales.
Preguntas al aire: ¿Siente usted que Uribe pierde intención de voto al no asistir a estas citas con los medios? ¿Cree que el Presidente, de los medios masivos nacionales, solo acepta invitaciones de RCN Televisión? ¿Quién se defiende mejor en los medios: Uribe, Mockus, Gaviria o Serpa? ¿Dónde considera que los candidatos deben hacer campaña: en las plazas públicas o en los medios masivos?
“¿Por cuál tipo de contenido estaría usted dispuesto a pagar en eltiempo.com?”
72. El Tiempo no es igual desde que El Espectador no es su competencia diaria. No es lo mismo su presencia dominical. Siento que cuando trabajé en El Tiempo, la calidad era otra porque la exigencia era mayor, la presión de pensar en qué sacarían los vecinos de la carrera 68 nos motivaba a sacar un producto que los superara por mucho. Varios lectores desestimaron la calidad del medio y lo compararon con referentes meundiales que no han tenido éxito con ese modelo de negocios.
3. La gente no quiere los oligopolios. El Tiempo hoy representa la acumulación de poder informativo, social, político y económico. Muchos comentarios apuntaron a argumentos como “No es suficiente conque ya cobre por avisos??? (sic)”
4. Parecería un gasto suntuario. Los colombianos de clase media no considerarían pagar por falta de recursos. Otro colombiano se hizo sentir: “La verdad no estaría dispuesto a pagar ni un centavo. Soy un colombiano que trabajo con las uñas, pago impuestos, tengo carga laboral, pago arrendos, ivas, declaraciones de renta, multas, agua, energía, teléfono, gas, tengo que DESAYUNAR, ALMORZAR, CENAR, y pagar la educación de mis dos hijos”.
5. Relación con el Gobierno. A El Tiempo, la mayoría de lectores, aparentemente, lo asocia como cercano al gobierno del presidente Álvaro Uribe, lo que para muchos usuarios de Internet les parece una desfachatez. Varios lectores señalaron: “falta de objetividad” y “cercanía al régimen”, entre otros epítetos. La imagen de Uribe polariza al país y al medio lo ubican claramente en la posición gobiernista.
Así como la televisión no acabó con la radio, ni esta con el cine. Creo, como se dice habitualmente, que la “competencia está a un clic de distancia” y que los lectores colombianos difícilmente valorarán un contenido que no sea abierto. Sin embargo, creo que sí se puede cobrar por el contenido, pero para esto un medio tiene que ofrecer verdadero valor agregado, un contenido que no debería poder encontrar en ningún otro lugar de forma gratuita.
Algunos lectores señalaron que pagarían por resultados de estudios de mercado, contenido musical, películas, transmisiones de eventos deportivos y no pocos, por pornografía. Los que llegaron a considerar pagar, generalmente estaban por fuera del país y quizás por ellos la valoración del contenido local/nacional.
A mi juicio -además de la música y de los contenidos visuales- lo que más se presta para ese modelo negocio es la información económica, pero como dije antes, ésta debe ir más allá del registro noticioso y abordar el análisis de reconocidos expertos y proporcionar varias aristas informativas. De lo contrario sería muy difícil argumentar un cobro por ese contenido.
Preguntas al aire: ¿Por qué contenido pagaría usted en Internet? Si no vive en Colombia ¿Qué medio de su país podría darse el lujo de cobrar por contenido? ¿Qué otras razones explicarían la reacción de los lectores de no pagar por contenido digital?
- Link al foro de eltiempo.com
“No puedo quedarme callado cuando los medios deslegitiman al Estado”: Uribe
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El presidente en esa, la última de las cerca de 15 preguntas que resolvió, defendió con cifras, acciones como el desarme y la desmovilización de las autodefensas. Frente al tema de la prensa (que es el tema que aquí nos atañe) Uribe señaló que él no ataca a la prensa y que en Semana Santa simplemente no pudo quedarse callado cuando un medio no verificó la información sobre los problemas en el DAS. Dijo, además, que la actividad periodística -en ciudades como Barrancabermeja- ahora es posible luego de que durante muchos años los comunicadores no pudieran denunciar a miembros de las Farc o las AUC.
En aquella oportunidad, el Presidente descalificó el trabajo del periodista y del medio. El balance de ese impasse, luego de leer varios análisis es que perdieron todos: El Presidente, que dejó una atmósfera de intimidación a los medios; RCN, que dejó la impresión de que su director y una de sus periodistas estrella habían servido de idiotas útiles al hacerle ‘preguntas cómodas’ al mandatario; y Santos, al no responder en tiempo real a las acusaciones que le hacía el Presidente.
Hoy se vio a un Uribe preocupado con la percepción que de él pueda tener la audiencia joven, especialmente frente a temas tan sensibles como la libertad de prensa.
Breve análisis del Debate de candidatos en Citytv
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1. Comenzaron los ‘vainazos’ al presidente Uribe con la aparición del cadáver del historiador Jaime Gómez Velásquez. Serpa aprovechó para asociar el caso al problema de falta de garantías para los demás candidatos. 2. Pombo se preocupó al principio de que hubiera tanto consenso entre los candidatos, pero realmente hizo poco por lograr encontrar más diferencias. Eso nos lleva a pensar que los tres se alinearon con la estrategia de no disentir profundamente con los demás invitados. 3. A Serpa, quizás, fue al que se le vio más cómodo con el espacio, con el escenario. Movía el esfero y gesticulaba con tranquilidad. Se le nota la cancha. 4. Gaviria le dijo a Mockus que le alegraba que por fin se mostrara antigobiernista y esto desencadenó una reacción que nació desde la desesperanza del filósofo quien citó momentos de su pasado para contrarrestar lo que el abogado dejaba en la atmósfera.

5. Mockus, frente a la penalización del consumo de drogas, prefiere la prevención en lugar de la represión y Serpa volvió a señalar a Uribe como responsable de una fallida política contra el narcoterrorismo. 6. Serpa dijo que El Tiempo es uribista y que lo había demostrado en el editorial de hoy. El candidato liberal acudió en esta y otras oportunidades a mostrarse como el más cercano a las clases populares. 7. Mockus dejó el sombrero de Doritos, pero utiliza la proxemia de la ausencia del pupitre de Leyva (y de Uribe) para referirse a sí mismo. En otras palabras, su manejo del espacio y de su presencia es teatral, pero no con la intensidad de la campaña para el Congreso. Siente que, como lo hizo cuando fue alcalde de Bogotá, hay que entrar en sintonía con la imagen de los gobernantes y, casi siempre, eso implica un ‘Everfit’.

8. El disenso en general fue muy poco y fue liderado por Carlos Gaviria quien se proyectó como el más radical de los tres con respecto a los otros dos.
9. Lástima que todavía nuestros debates televisivos son el resultado de lo que pudimos conseguir y de lo que quisimos omitir. Es grave que a un espacio de estos, que son contadísimos y terriblemente necesarios, falten candidatos como Álvaro Uribe, Álvaro Leyva, Enrique Parejo y Carlos Rincón.
El nuevo Nickname de Diego Camargo
1De las películas sobre el Calvario al calvario de las películas
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Otra Semana Santa; otra semana de dolor. Respetando mucho a quienes su sistema de creencias les impide criticar estas celebraciones, lanzo un lamento desesperado: el calvario que comienza es el de las películas de matiz cristiano en estos aciagos días.
Nos espera la misma cartelera desde los años ochenta con títulos como Jesús de Nazareth, y no me queda dudas de que algunos canales nos traerán Los 10 mandamientos y El mártir del calvario, de los años cincuenta… Realmente de los años sin cuenta.
Decenas de cintas descoloridas y anacrónicas serán desempolvadas nuevamente -como ‘sagradamente’ ocurre cada año- y serán puestas en los carreteles de ‘la televisora’. ¡Apiádate Señor de aquellos que no cuentan con la bienaventuranza de la televisión por suscripción!
Cubrimiento soso
0Soso resultó el cubrimiento de las elecciones. En mi concepto estos fueron sus errores capitales:
1. Menudeo. Desespero por dar datos de las primeras mesas.
2. Aceptación. Repetición sin contrastación de las cifras de cada uno de los boletines de cada 10 minutos.
3. Falta de creatividad. Todos los canales transmitieron sin diferenciarse
4. Rigor. El 0,07% de las mesas escrutadas no dice nada. Habría sido mejor dar cifras más consolidadas cada hora pra porcentajes mayores.
5. Inhumanización. Faltaron más historias humanas de los jurados, de los electores y de los mismpos políticos. Nadie habló, por ejemplo, con la jurado que le entregó el tarjetón equivocado a Antonio Navarro.
6. Exit Polls. Ningún medio hizo entevistas luego de su voto.
7. Fiscalización. Nadie se ocupó de haber cubierto mejor los departamentos críticos: Córdoba, Nariño, Bolívar y Chocó.
8. Formato. Todos los medios cubrieron desde la Registraduría de forma igual, con los mismos PC, con los mismos fondos y con la misma solemnidad.
9. Opinión. Faltó más análisis de más voces y no solo de los 2 analistas en estudio.
10. Graficación. Solo Caracol y RCN se preocuparon por graficar las estadísticas parciales
¿Y qué están haciendo los medios para las elecciones?
0Preocupa ver cómo, ante la desinformación sobre los mecanismos electorales, los medios de comunicación no han asumido el rol de pedagogos. ¿Les toca? Diría que sí, si el Estado no aporta los elementos de información suficientes.
Hasta ahora Votebien.com, de Terra Colombia y Congreso Visible de la Universidad de los Andes están orientando a los electores, pero es insuficiente. No podemos olvidar que los medios deben construir nación al ofrecer soporte a los ciudadanos en la toma de deciciones, no con juicios, sino con información veraz.







