Web 2.0

Contenidos con Calidad

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Hace unos días, el colombiano León Pulido, residente en Chile y el dueño de Missed in action, me proponía que opinara sobre la idea de hacer una especie de ‘manifiesto’ sobre la calidad en los contenidos de los blogs. Buenísimo, por fin alguien preocupándose por este tema. Y más valioso aún, teniendo en cuenta que la iniciativa venía de alguien del mundo de la ingeniería y no de las letras. Ahí León le estaba dando una bofetada a los ingenieros que creen que “basta con que todo funcione” sin importar lo que allí se publique.Missed in action publicó ayer la histórica versión 1.0 de Contenidos Con Calidad, Normas Básicas para la Publicación en la Red, una primera aproximación a la idea de que todos los blogs deben ser buenos y que los autores que quieran acogerse a este Manifiesto podrían decirlo abiertamente al publicar un logosímbolo. El texto no intenta ser una camisa de fuerza porque, como ya dije antes, habrá quienes lo adopten y quienes decidan que no, pero lo importante es que esta opera prima propone que la discusión se plantee en capítulos como: Diversidad; respeto con los lectores; advertencias sobre el tipo de contenido; veracidad y confiabilidad; derechos de autor, contenidos académicos, periodísticos y de opinión; y lenguaje y estilo.

Le comentaba en esa oportunidad a León, que el primer reto de esta iniciativa sería definir los parámetros: “¿Qué entendemos por calidad?”. Allí surgirían categorías como: pertinencia, relevancia, veracidad y, a veces, noticiabilidad de la información; sintaxis, ortografía, ritmo, géneros utilizados, riqueza del lenguaje; relación lenguaje-público… La pertinencia es algo que, por ejemplo, podría ser muy discutido porque los blogs, en su más original receta, pretenden ser bitácoras que como diarios dan cuenta de una intimidad que decide compartirse; la relevancia podría también obviarse porque para algunos tendrá trascendencia contar que por la mañana, de camino a su trabajo o a la universidad, pisó un chicle… Probablemente otros lectores/autores sintamos que hay otras cosas que contar que merecen nuestro tiempo. Sin embargo, para ese tipo de blogs -que también admiro por su lealtad al género de la epístola intimista- los apartados que tienen que ver con la calidad en la forma podrían ser altamente valorados. Un buen sueño contado con prosa limpia, con buena ortografía es más fácil de querer, de entusiasmar a su audiencia. No obstante, una entrada que relate con nerviosismo que el autor acaba de ser víctima de un asalto en la calle podría tener la licencia de estar “mal escrito” con faltas evidentes de ortografía y “chuzografía”, con la sensación para el lector de que las manos que escribieron esa angustia todavía sudan y que un chocolate caliente todavía no da sosiego a la víctima.

Creo que la iniciativa es sumamente pertinente, sin dejar de desconocer que tiene riesgos, como la relación entre “veracidad y confiabilidad” frente la posibilidad de hacer ficción, por citar solo un ejemplo; conozco excelentes blogs de microrrelatos breves, oníricos, etc. En cambio, en un blog como el mío, el tema “veracidad y confiabilidad” intenta ser un imperativo y pretende hacer, la mayoría de las veces, periodismo, pero casi siempre me inclino por hacer opinión (argumentada y con pistas para, incluso, debatir mis propios puntos). Diría que el 99% de los blogs que conozco hacen opinión, porque obviamente es más fácil ya que no recurre a las personas o entidades involucradas en la historia para presentar su punto de vista, y eso no está mal si lo que se hace es opinar. Hacer opinión es totalmente lícito; lo ilegítimo es no presentarle al lector, con suficiente claridad, que lo que hace tu blog es opinión y no periodismo.

Los derechos de autor son constantemente vulnerados. Por principios, sé que los debo respetar porque son la obra de alguien, pero tampoco puedo desconocer que he tomado fotos de otras partes para ilustrar un articulito en mi blog. Si no los cito correctamente, me le estoy robando el alma a esa producción; hoy me cuido más con ese tema. Otro tema para discutir sería el de la pornografía que obviamente merece todos los debates, pero en principio diría que lo más malo de ella es no alertar de ese tipo de contenidos a los visitantes que podrían herir la susceptibilidad de los navegantes. Actualmente, los sitios dedicados a esta industria, diría que son los más prósperos de la red, pero obviamente sus dueños no salen en las portadas de Forbes y Fortune por puro pudor, pero están amasando riquezas porque su oferta tiene una alta demanda. Obviamente, todo lo que en este campo tenga que ver con involucramiento de menores de edad, además se ser reprobable moralmente, es un delito

En las redacciones de los medios en que he tenido la oportunidad de trabajar siempre molestamos con un chiste (que no es mío) y es que cuando un colega o yo cometemos un error, decimos “Amigo periodista: ¡Hazte bachiller!” Siempre somos susceptibles a las equivocaciones, pero el problema no es tanto eso como no tener la capacidad para reconocerlas y para encontrar dinámicas que permitan disminuir su incidencia. En fin, la calidad puede ser un talento, pero es una opción de cada autor. Mi opción, aunque dude que lo logre, es tener calidad.

Preguntas al aire: ¿Qué entiende usted por “calidad”? ¿Está de acuerdo con que los blogs intentemos suscribirnos a este tipo de ‘manifiestos’? ¿Qué opina de la calidad de los blogs? ¿Es distinta la calidad de los blogs latinoamericanos a los de Estados Unidos o de Europa? ¿Qué blogs reconoce usted como ‘buenos’ y cuáles como ‘malos’?

Ya viene este Concurso

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La ciencia en la radio comunitaria

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Hoy tuve la oportunidad de compartir saberes e ignorancias en un taller organizado por Colciencias y RTVC sobre la divulgación de la ciencia, pero especialmente en las pequeñas estaciones de radio comunitaria que hay en Colombia. La experiencia fue maravillosa porque estas dos entidades trajeron a más de 15 comunicadores de toda Colombia, que aunque son pocos, son la semilla para que en nuestras provincias tengan más en cuenta los temas de ciencia, tecnología e innovación en sus agendas diarias.Mi conferencia, por supuesto, no fue nada del otro mundo, pero insistí en la necesidad de derribar las taras mentales que nos dicen que en Colombia no se hace ciencia. Por ello intenté estimular al auditorio a promover y favorecer la circulación de información sobre los desarrollos científicos y tecnológicos en Colombia, a través de los medios comunitarios, para posicionar la CT+I en niñas, niños, jóvenes y adultos colombianos. Finalmente lo que necesitamos es una Construcción Social del Conocimiento.

Adicionalmente -y creo que fue el viraje que no esperaban los organizadores- les hablé de esto que hacemos aquí y que hacen mejor otros bloggers: el Periodismo 3.0. Toqué el punto de que es necesario potenciar los alcances de la radio en combinación con Internet, y más específicamente, con instrumentos como los blogs. Por mi parte, aprendí más de este universo subestimado de la radio comunitaria, la que se hace sin el respaldo de ningún músculo financiero y la que sí podría convertirse en una verdadera comunicación emancipatoria. En fin creo que lo más bonito fue que aprendimos todos y nos quitamos las talanqueras mentales, que son las más peligrosas.

Preguntas al aire: ¿Cree posible que la ciencia pueda ser un contenido interesante para las pequeñas audiencias de las estaciones comunitarias? ¿Qué le ha faltado a quienes intentan divulgar la ciencia?

“¿Por cuál tipo de contenido estaría usted dispuesto a pagar en eltiempo.com?”

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Fue la pregunta que le hizo eltiempo.com (la versión digital del único diario nacional en Colombia) a sus lectores en el foro virtual del 17 de mayo. Al parecer, la pregunta no agradó para nada, según se leía en los 141 comentarios de 156 publicados a las 3:05 de hoy viernes 19 de mayo. Sí, los leí todos y vi que la pregunta cayó como una patada al hígado. Las razones pueden ser varias:
1. La gente está acostumbrada al contenido gratuito. Es una realidad. Un gran porcentaje de los lectores (no saqué esos cálculos, pero la percepción es honesta) amenazó con dejar de leer el periódico y hasta su versión digital. Mauricio Duque Arrubla, el reconocido blogger de En Medio del Ruido, dejó, por ejemplo, su voz en ese foro: “Abusivos. ¿Sabían ustedes que la suscripción de la edición impresa en Bogotá es más cara por los clasificados? Y ya se los cobraron al que los publica y nos los cobran a nosotros también. Negocios son negocios, pero los clientes podemos dejar de comprar. Es más. no vuelvo a visitar sino el blog de música“.
2. El Tiempo no es igual desde que El Espectador no es su competencia diaria. No es lo mismo su presencia dominical. Siento que cuando trabajé en El Tiempo, la calidad era otra porque la exigencia era mayor, la presión de pensar en qué sacarían los vecinos de la carrera 68 nos motivaba a sacar un producto que los superara por mucho. Varios lectores desestimaron la calidad del medio y lo compararon con referentes meundiales que no han tenido éxito con ese modelo de negocios.
3. La gente no quiere los oligopolios. El Tiempo hoy representa la acumulación de poder informativo, social, político y económico. Muchos comentarios apuntaron a argumentos como “No es suficiente conque ya cobre por avisos??? (sic)”
4. Parecería un gasto suntuario. Los colombianos de clase media no considerarían pagar por falta de recursos. Otro colombiano se hizo sentir: “La verdad no estaría dispuesto a pagar ni un centavo. Soy un colombiano que trabajo con las uñas, pago impuestos, tengo carga laboral, pago arrendos, ivas, declaraciones de renta, multas, agua, energía, teléfono, gas, tengo que DESAYUNAR, ALMORZAR, CENAR, y pagar la educación de mis dos hijos”.
5. Relación con el Gobierno. A El Tiempo, la mayoría de lectores, aparentemente, lo asocia como cercano al gobierno del presidente Álvaro Uribe, lo que para muchos usuarios de Internet les parece una desfachatez. Varios lectores señalaron: “falta de objetividad” y “cercanía al régimen”, entre otros epítetos. La imagen de Uribe polariza al país y al medio lo ubican claramente en la posición gobiernista.
La verdad es que esta es una discusión histórica en los medios de comunicación desde que llegó Internet. Los medios tradicionales comenzaron con un temor muy grande por la posible “canibalización” de los medios digitales sobre los analógicos. Sin embargo, eso no ha sucedido.

Así como la televisión no acabó con la radio, ni esta con el cine. Creo, como se dice habitualmente, que la “competencia está a un clic de distancia” y que los lectores colombianos difícilmente valorarán un contenido que no sea abierto. Sin embargo, creo que sí se puede cobrar por el contenido, pero para esto un medio tiene que ofrecer verdadero valor agregado, un contenido que no debería poder encontrar en ningún otro lugar de forma gratuita.

Algunos lectores señalaron que pagarían por resultados de estudios de mercado, contenido musical, películas, transmisiones de eventos deportivos y no pocos, por pornografía. Los que llegaron a considerar pagar, generalmente estaban por fuera del país y quizás por ellos la valoración del contenido local/nacional.

A mi juicio -además de la música y de los contenidos visuales- lo que más se presta para ese modelo negocio es la información económica, pero como dije antes, ésta debe ir más allá del registro noticioso y abordar el análisis de reconocidos expertos y proporcionar varias aristas informativas. De lo contrario sería muy difícil argumentar un cobro por ese contenido.

Preguntas al aire: ¿Por qué contenido pagaría usted en Internet? Si no vive en Colombia ¿Qué medio de su país podría darse el lujo de cobrar por contenido? ¿Qué otras razones explicarían la reacción de los lectores de no pagar por contenido digital?

Ciudadanos, los ‘paparazzi’ de hoy

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Las celebridades han estado incómodas con la actitud de los paparazzi. Siempre. Pero ahora tienen que lidiar con que los ciudadanos, gracias a las camáras digitales en sus teléfonos móviles, tienen dos armas adicionales: Son miles de ellos y no tienen la motivación del dinero, sino del reconocimiento.Leí en un artículo de El Tiempo de hoy domingo titulado ¡Cuidado!, hay nuevos paparazzi que hay un sitio como Gawker que tiene un mapa de Manhattan en el que los ciudadanos pueden ubicar las condiciones del encuentro con un famoso.

Pero más interesante es Scoopt, un sitio que media entre los ciudadanos y los medios e intenta “buscar el mejor trato para ti”. Tiene 5.500 afiliados en 86 países, un ejército que habrían soñado para sí el Sunday Times o Daily Mirror, pero que ahora están al servicio de mucho más medios. Lo que queda de todo esto es que las personas comunes y corrientes, como usted o como yo, pueden estar cerca no solo de los famosos, sino de los acontecimientos y hacer parte de quienes narran las historias.

En Colombia, un buen ejemplo de esto es la sección Cazanoticias de Noticias RCN que le ofrece a la comunidad la oportunidad de transmitir sus denuncias con lenguaje periodístico.

Felipe Arias, el periodista y presentador de RCN, (que aparece aquí a la izquierda) es quien dirige esta iniciativa que señala que varias de estas se han convertido en casos que por fin han podido ser escuchados gracias a la presión mediática. Hasta el momento se han publicado alrededor de 28 denuncias grandes –la mayoría de ellas en Bogotá– y 20 de esas han sido resueltas totalmente; a las otras se les ha dado un plazo de cuatro a seis meses para que las autoridades respondan.

Recordemos que casos similares, frente a iniciativas en línea ya se han hecho célebres. Es el caso de ohmynews.com (del que ya habíamos hablado en este blog), un diario digital en Corea del Sur que tiene 32.000 reporteros, todos ciudadanos que hacen las veces de reporteros y a los que el diario les paga 10 dólares por nota publicada.

Así las cosas, aporto nuevos elementos para la discusión del oficio del periodista, tan mentado por estos días gracias a la columna de María Isabel Rueda en revista Semana ¿Estamos en la capacidad arrogante de decir que para llevar una historia a un medio masivo debemos ser periodistas titulados en una universidad? Quienes le contaron al mundo las miserias y alcances del ser humano en la prisión de Abu Ghraib (Irak) no fueron periodistas, sino bloggers. Allí hay un campanazo serio. Algo está pasando.

Las tecnologías tienen una influencia, pero sobre todo son un soporte para que más personas desdibujen las barreras de entrada frente a la lógica de producción de los medios. Ha llegado la era del blogging y parece que para quedarse durante un buen rato. Otra recomendación -por sugerencia de Julián Ortega, lector de este modesto blog y verdadero y disciplinado blogger- Wikinoticias, otra iniciativa de colaboración ciudadana para hacer periodismo, aprovechando toda la tecnología y filosofía wiki.

Por lo pronto les cuento que ya hago parte de la red Scoopt y les estaré contando si funciona o no.

Algunos comunicadores responden a columna de M.I. Rueda

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En una de las últimas ediciones de la revista Semana, la columnista María Isabel Rueda escribió una columna bastante ligera en apreciaciones despectivas contra algunas disciplinas como la antropología o la comunicación.
En la columna, la abogada tiene el pretexto de escribirle a su hijo una carta en la que le aconseja algunas cosas que debe tener en cuenta a la hora de seleccionar sus estudios superiores.
A raíz de esta publicación, la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Universidad Javeriana inició un ejercicio interesante: Publicó un blog en el sistema multiblogs de la universidad con la columna y la oportunidad para que las personas escribieran sus comentarios.
A las 11:45 a.m. de hoy había 48 comentarios en todos los tonos, colores y posiciones, la gran mayoría descalificando a la opinadora. En un próximo post les entrego mi posición y ojalá aquí debatamos también.
Pero mientras tanto pueden entrar aquí para ver el blog y los comentarios, algunos muy bien argumentados y otros más bien pobres. Lástima que solo hasta que Rueda pisa los callos, se produce este conato de debate.

Los blogs en la organización

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El boom de los espacios personales, bitácoras o weblogs o blogs se ha tomado el mundo. Eso ya no es noticia, porque se estima que hay cerca de 35 millones de blogs en todo el mundo. Según Pew Internet cada día se crean 70.000 nuevos blogs y se postean cerca de 700.000 artículos que son leídos por 50 millones de usuarios de Internet. Esto significa que el fenómeno llegó para quedarse.Pero lo que vale pena discutir aún más es cómo insertar esta lógica al mundo de las organizaciones. El Grupo BPMO presentó recientemente -según cuenta el blog de Octavio Rojas- en la Fundación Colectania de Barcelona, el primer estudio sobre los blogs en la comunicación organizacional en España. Allí se cuenta cómo algunas empresas utilizan este canal para comunicarse con sus públicos externos. Se citan los casos de Benetton, Sanitas, General Motors y Tele5 (España).

De igual forma, algunas otras organizaciones ofrecen esta alternativa en sus intranets como BBVA, para su gente de investigación y desarrollo. Así mismo, empresas de clara tradición tecnológica, impulsan su uso para la comunicación interna (IBM y Microsoft).

La pregunta es ¿Por qué no nos arriesgamos en las organizaciones colombianas a ofrecerle blogs a los colaboradores? El año pasado lancé el dardo al auditorio durante el III Congreso Internacional de Comunicación Organizacional que se celebró en Cali. La respuesta se acercaba a la idea de que se podría cocinar una “sindicalización” y que eso “a los gerentes no les gusta mucho”.

Sin embargo había algunas mentes más liberales. No conozco experiencias colombianas en este sentido, pero si las hay y me las hacer saber, se los agradeceré y me disculparé con esos pioneros.

Ahora bién, ¿Usted qué piensa de todo esto? En un próximo post me gustaría abordar el tema, ojalá con algunas retroalimentaciones.

Ojo panóptico

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ojo panóptico Posted by Hello

Carta abierta a los únicos lectores

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Este blog tiene un interés muy claro: discutir y expresar opiniones en temas como comunicación, periodismo, mercadeo, televisión, servicio al cliente, tecnología… Se llama Comunicación (y sí, está entre signos de interrogación) porque las visiones sobre este tema son a veces absolutistas y en otras, solamente instrumental. Aquí son bienvenidas todas las perspectivas.

Mis conocimientos sobre el mundo de los blogs son muy limitados, pero me interesa como nuevo canal dentro de lo que se llama periodismo participativo. Se trata de una nueva dimensión del periodismo en el que los de a pie, los ciudadanos comunes tienen, como nunca antes, la posibilidad de expresar su opinión, y en algunas ocasiones, de informar. Este último es el caso de ohmynews.com, un diario digital en Corea que tiene 32.000 reporteros ¿Como es posible? Los ciudadanos son los reporteros y el diario les paga 10 dólares por nota publicada.

Yo no tengo cómo pagar, pero son bienvenidas las contribuciones.

Víctor Solano
Editor

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